Una promoción exclusiva para esta página web gracias a La Boutique de Zothique

Una de las ventajas de tener gustos literarios especiales es que te encuentras por el camino con otros locos semejantes a ti y juntos localizáis rincones mágicos donde todo es posible, no solo dar con obras de fantasía, ciencia ficción, terror y pulp que llevabas años buscando y por las que ya habías perdido la esperanza, sino además descubrir auténticos tesoros de las letras de los que no tenías noticias y resulta que hay gente que se ha ocupado de darlos a conocer.

Como lector, adoro las novelas de aventuras, esas obras llenas de piratas, bárbaros, hechiceros, detectives, exploradores, monstruos y dioses cósmicos imposibles de entender con nuestra pobre mente humana. Me fascinan los desiertos, las selvas, los mares azotados por tormentas, los planetas lejanos o las cuevas que llegan hasta el centro de la Tierra. Necesito emocionarme al leer, verme obligado a pasar la página y que mi mente no encuentre la paz hasta saber qué le ocurre al protagonista de la historia, quién es el responsable de esos crímenes rituales o si el hombre mono logrará escapar de esa atractiva reina de una nación primitiva que quiere sacrificarlo sobre un altar por haber rechazado sus proposiciones de amor.

La Boutique de Zothique es todo eso y más cosas todavía. Es una librería especializada en obras de emociones fuertes, en esas historias que no quieres soltar por nada del mundo, aunque llegues tarde al trabajo o a la cita de tus sueños. En sus estanterías —tanto físicas como virtuales— encontrarás a Robert E. Howard, H. P. Lovecraft, Seabury Quinn, P. Djèlí Clark, Catherine L. Moore, Robert Bloch, Ursula K. Le Guin, Javier Jiménez Barco, Clark Ashton Smith, Algernon Blackwood, Edmond Hamilton o August Derleth. Es decir, lo mejor del pasado y el presente en cuanto a la literatura de evasión, joyas universales que se comerán tu tiempo porque serás incapaz de soltarlas hasta la última página.

Recientemente, La Boutique de Zothique ha iniciado un boletín informativo diario mediante correo electrónico que merece mucho la pena. Solo con darte de alta en su página web, recibirás todos los días un mensaje de Jorge Plana avisando de novedades que han llegado a la tienda o recomendando textos que no conocías pero que, de pronto, se convierten en tus mejores amigos. El buen librero no es solo el que tiene los ejemplares que buscas, sino sobre todo el que te conoce mejor que nadie y saca de un rincón escondido un extraño libro del que no has oído hablar, que te llevas a casa y gracias al que disfrutas de un momento de placer enorme que esa persona te ha concedido. Jorge es esa clase de librero y sus boletines lo demuestran. Además, es escritor del género, con obras maravillosas como Más allá de la Costa Nómada y la saga de Honora Brim, y eso se nota en sus correos, que tampoco puedes abandonar hasta la última línea y que siempre te alegran el día.

Personalmente, me da mucho gusto ver su nombre entre los mensajes que llegan cada día a la bandeja de entrada, porque sé que adentrarme en sus locuras será una ocasión para evadirme de la rutina, el estrés y las obligaciones, exactamente igual que ocurre con los libros de La Boutique de Zothique.

Pues bien, aquí viene la promoción especial: si te suscribes a su lista de correo desde esta página web —algo totalmente gratuito y que podrás deshacer cuando quieras—, obtendrás un regalo muy valioso, Lázaro, un relato del escritor ruso Leonid Andréiev. Esta es la macabra historia de qué ocurrió con el personaje bíblico que volvió de entre los muertos, qué fue de él una vez resucitado. Y no tiene mucho que ver con lo que hemos sabido por los textos sagrados durante todo este tiempo.

Andréiev fue uno de los escritores más valorados por el público ruso de finales del siglo XIX y principios del XX. Autor sobre todo de relatos cortos y obras teatrales, su interés se centró en las angustias propias de la vida en su tiempo, con especial atención a la guerra, el sexo, la miseria, la locura, el terror, la maldad y la llegada inevitable de la muerte. Supo mezclar el realismo que imperaba entonces en las corrientes literarias de su país con un simbolismo proveniente de la Biblia o la mitología griega, lo que tuvo muy buena acogida, tanto como para que abandonara su trabajo como abogado y se dedicara plenamente a la escritura. Fue muy amigo y rival literario de Maksim Gorki, estuvo implicado de forma directa en el desarrollo de la revolución rusa y finalmente cayó en desgracia debido a su oposición al auge de los bolcheviques, lo que le hizo caer en la miseria, la enfermedad y la muerte con solo 48 años. Su obra, muy abundante, ha sido traducida con regularidad a nuestro idioma y, de hecho, existen numerosas ediciones en español desde los años veinte. Sin embargo, Lázaro es una pieza no muy conocida dentro de su vasta producción, una historia corta de una atmósfera angustiosa que utiliza como base el relato bíblico para hablar sobre cuestiones espeluznantes.

Sabemos por el Nuevo Testamento que Lázaro de Betania era un joven amigo de Jesús que contrajo una enfermedad de evolución muy rápida que lo llevó a la tumba. La familia contó a todo el mundo lo que sucedía, pero el Mesías no pudo llegar a tiempo de salvarlo y, cuando puso un pie en Betania, Lázaro llevaba tres días muerto. Aun así, el cariño que había sentido Jesús por el muchacho lo llevó a resucitarlo y otorgarle así una nueva oportunidad, lo que, según cuenta la Iglesia católica, duró varios años. Sin embargo, no tenemos noticias fiables de lo que ocurrió con Lázaro a partir de ese hecho. Unas tradiciones afirman que se convirtió en obispo en Chipre y otras que lo fue en la Galia.

Andréiev toma ese episodio bíblico para crear un relato estremecedor sobre un hombre que, durante tres días, ha contemplado lo que hay al otro lado de la muerte y se ve arrastrado de vuelta a la vida.

Si quieres conseguir este relato, date de alta en La Boutique de Zothique haciendo clic en este enlace y te aseguro que no te arrepentirás.

Más historias tétricas, autores malditos y resucitados a los tres días —o no— en este enlace.

¿Qué diferencia hay entre literatura realista, fantástica y ciencia-ficción?

Cielo estrellado

Imagen vista en http://www.meteorologiaenred.com

 

Hace unos días celebró su cumpleaños George R. R. Martin, creador de numerosas novelas fantásticas y de ciencia-ficción. Por eso publiqué un artículo al respecto en «Vigo é», que trata sobre uno de sus cuentos menos conocidos: «El dragón de hielo». Puedes verlo en este enlace.

Y entonces me volvió a surgir la preocupación por los géneros. ¿Martin escribe fantasía o ciencia-ficción? Salvo por la presencia de dragones, tanto «Canción de hielo y fuego» como este cuento se podrían considerar novelas de aventuras ambientadas en un supuesto mundo alternativo, en la época medieval.

¿Si aparecen naves espaciales es ciencia-ficción y si hay magos es fantasía? Pues sí, básicamente es así.

Hay un esquema muy bueno de Rafael de la Rosa, que reproduzco a continuación:

Géneros y subgéneros literarios

También me ha ayudado en este asunto el libro «Cómo escribir fantasía», de Ana González Duque, que puedes encontrar en este enlace.

Es el clásico problema de las etiquetas. Las editoriales y las librerías, y muchas veces también los lectores, tienden a clasificar las novelas de alguna forma, mientras que los escritores prefieren volar libres y escribir lo que les plazca.

Pero hay que organizarse, la verdad. Así que es hora de afrontar el problema.

 

Básicamente la explicación que más me gusta es la siguiente:

Pregunta 1: ¿Todo lo que aparece en la novela existen o ha existido en el mundo real?

  • La respuesta es sí: Literatura realista. Aquí se puede incluir desde la novela histórica a la costumbrista, la de aprendizaje, la romántica o el thriller sobre asesinatos en el Vaticano (si no intervienen dioses).
  • La respuesta es no: Pasa a la pregunta 2.

Pregunta 2: ¿Todo lo que aparece en la novela podría llegar a existir alguna vez, de acuerdo con las leyes de la ciencia?

  • La respuesta es sí, o por lo menos la narración lo pretende: Ciencia-ficción. Aquí se pueden incluir todos los relatos sobre mujeres gigantes radiactivas, arañas alteradas genéticamente, cambio climático destructivo, estaciones espaciales junto a agujeros de gusano, etc. Es posible que nunca lleguen a existir los viajes hiperespaciales, o las máquinas del tiempo o las pistolas láser, pero, si la narración intenta dar una explicación convincente para esos elementos desde las leyes de la ciencia, pertenece a este grupo.
  • La respuesta es no, ni lo pretende: Fantasía. Aquí se incluye cualquier relato en el que algún elemento no es racional ni se da ninguna explicación racional para su existencia, como los unicornios, las tortugas gigantes que sostienen planetas o los magos de barba blanca que lanzan rayos por su báculo con cara de muy enfadados (sin la cara de enfado, también se considera fantasía).

Claro, luego está el tema de los límites, que es lo más complicado de este tema: ¿Dónde queda el realismo mágico (que se llamará así por algo)? ¿Qué pasa con «Star Wars» (el eterno dilema)? ¿Y con las películas sobre zombies nazis que se escondieron en la cara oculta de la Luna?

Pues bien, para los que no encajan bien en ningún sitio, se inventaron los subgéneros: fantasía heroica, espada y brujería, grimdark, sexo con dinosaurios, etc.

Y también está el tema de la ambientación. Puede que una novela no se centre en la cuestión histórica, sino que la utilice tan solo como fondo para contar una investigación policíaca, como hizo Agatha Christie en «La venganza de Nofret», o que se trate de una novela romántica en el futuro, o una de fantasía en el pasado. ¿Eso también se considera una novela de género, o más bien una mezcla de ellos?

La respuesta es muy sencilla: mientras la sociedad intenta catalogar el arte y embolsarlo para regalo, el deber del artista es romper esas bolsas, saltarse cualquier límite que le quieran imponer y reconstruir los géneros. Solo así podrá avanzar el arte, y a partir de eso, la sociedad entera.

Más locuras, más límites saltados y alguna explicación más (pero no sexo con dinosaurios) en este enlace.

Frazetta 4

Ilustración de Frank Frazetta