Descuentos y sorteo para celebrar la Semana del Libro

Desde hace años, el Día del Libro se ha convertido en una ocasión maravillosa para comprar y regalar libros. No hay mayor muestra de amor, cariño o amistad que regalar a una persona un libro o cómic que piensas que le van a gustar. Meterte en su piel, pensar con su cabeza y elegir una lectura con la que disfrutar durante largo tiempo. Porque, a la vez, leer permite que todos nos paseemos por vidas distintas, que en un momento nos convirtamos en un soldado británico durante las guerras napoleónicas, un cimmerio que recorre el mundo a golpes de espada, un joven que encuentra el mapa de un tesoro, un orfebre que realiza un viaje en el tiempo o un emperador albino emigrado de su propio reino. La lectura nos evade de nuestra realidad y nos aporta un millar de realidades diferentes, algunas posibles y otras tan irrealizables que te cambian el día.

Yo, por mi parte, he contribuido un poco a que se expanda ese mundo increíble de la literatura. Actualmente tengo una novela en las librerías que seguro que ya conoces, El cazador de tormentas, y por eso he decidido aportar mi granito de arena para que la celebración del Día del Libro sea aún más especial.

Pero no podía quedarme con un solo día, sino que he decidido celebrar toda una Semana del Libro para que tengas aún más oportunidades de pasarlo bien.

Te cuento:

Desde hoy y hasta el domingo, tienes El cazador de tormentas a un 10 % de descuento en Lektu, tanto en papel como en formato digital. Incluso puedes hacerte con ambos a un precio estupendo, porque vienen en pack. Puedes encontrarlos en este enlace.

Hoy mismo he iniciado un sorteo en mi página de Facebook al que puedes apuntarte ya mismo. Solo tienes que darle «me gusta» a la página, buscar la entrada en cuestión y etiquetar a dos amigos. Entre todos aquellos que lo hagan, celebraré un sorteo de un ejemplar de la novela y unos cuentos regalos más: un marcapáginas, un tarjetón y un póster de Nilidia. Puedes encontrarlo en este enlace de aquí.

Y, por supuesto, todos los ejemplares que compres en librerías el sábado 23 de abril tendrán un 10 % de descuento.

¿Qué te parece? Nunca ha sido tan fácil disfrutar de la lectura o quedar bien con esa persona a la que quieres.

Que tengas una Semana del Libro maravillosa.

Más cazador de tormentas, aventuras y actividades en este enlace.

Así transcurrió el cuentacuentos «Leyendas de Zerzura»

Este pasado viernes 11 de febrero tuvo lugar una experiencia nueva para mí, una ocurrencia divertida que la librería Mar de Letras, en Oleiros (A Coruña), y mi editorial, Los Libros del Salvaje, me permitieron llevar a cabo. Y creo que con bastante éxito.

La idea fue organizar un cuentacuentos para adultos basado en la temática de mi novela El cazador de tormentas ⸺de la que, si aún no la conoces, podrás obtener toda la información en este enlace⸺. Es una historia acerca de los nómadas del desierto del Sáhara, sus costumbres, sus sueños, sus dioses y aspiraciones de futuro. Es una novela de aventuras, sí, pero firmemente basada en auténticas tradiciones del lugar, que he podido conocer profundamente a lo largo de los años. Y, cuando terminé la novela, me di cuenta de que había acumulado muchísima documentación acerca de hechos reales de esas tribus y pensé que podía ser tan fascinante para otras personas como lo era para mí.

De modo que pensé en crear un evento que me permitiera transmitir esas leyendas, cuentos e historias fantásticas que han sustentado durante siglos la vida de los nómadas, y de paso rendir un homenaje a esos narradores orales que lo han hecho posible.

Desde tiempos remotos, los contadores de historias han reunido a su pueblo en torno a un fuego y han compartido sueños, ilusiones, proezas y advertencias. Han enseñado a los niños cómo funciona el mundo y lo que se espera de ellos. Han transmitido valores e ideas que, en muchos casos, todavía permanecen en todos nosotros.

Y ese fue mi proyecto: un cuentacuentos para adultos que pudiera enseñar el legado de los contadores de historias, en este caso del desierto del Sáhara.

El viernes pasado nos juntamos en la librería Mar de Letras y yo aporté los objetos que he ido reuniendo en mis viajes: cojines, alfombras, un farol, una tetera, reproducciones de armas y monedas históricas, una kufiya o un turbante tuareg. Y, sobre todo, el cofre de las historias, en cuyo interior guardo objetos que se refieren a cuentos tradicionales bereberes. Cada asistente pudo extraer un objeto y, en base a eso, yo les transmití unas historias u otras, que ahora viven en cada uno.

Las historias están vivas en la mente de las personas, cambian, evolucionan y se transforman. Muchos objetos salieron del cofre esa tarde, pero otros quedaron en su interior, aguardando el día en que puedan revelar su misterioso significado.

La próxima parada de este evento será el viernes 25 en la librería Atlántica, en A Guarda (Pontevedra). ¿Te vienes?

Te espero para hablar del desierto en torno a un fuego.

Más eventos, novelas de aventuras y locuras varias en este enlace.

Firmas y aventuras en Cinania Libros

Desde que llegó al mercado El cazador de tormentas, he tenido la suerte de compartir esta novela con mucha gente. Amigos, lectores, libreros, quiosqueros… Clubes de lectura, analistas históricos, bibliotecas… Reprografía, imprenta…

Nunca crees, cuando estás escribiendo un texto, que pueda llegar tan lejos o interactuar con tantas personas diferentes. Este mismo artículo podrá llegar a ninguna parte o a cualquier lugar del mundo. Es la magia de la sociedad en la que vivimos.

Pero luego está Cinania. Este rincón único se halla entre las librerías con más encanto de España y su dueño, Guillermo Moldes, es uno de los libreros más sabios y que mejor conoce a los lectores de los que puedas encontrarte nunca. Cada vez que alguien entra en Cinania se siente transportado a un reino mágico cuyas leyes pueden haber sido escritas hace décadas o ayer mismo, y que descansan sobre papel, grabados, fotografías, carteles o DVDs. Jardiel Poncela comparte estanterías con Lindsey Davis, Nathaniel Hawthorne, Robert E. Howard, Hal Foster, Lorca o Posteguillo. Tintín se codea con Alatriste, Lupin, Astrid & Audaz, Leónidas o la Liga de los Caballeros Extraordinarios. Las novedades del mes y los libros más antiguos. En definitiva, el hogar de la literatura en todas sus formas.

Y hasta ahí llegaron mis nómadas el 7 de mayo. Hijo de Azor, la abuela Bordón, el viejo Zahareño y todos los demás miembros del Pueblo Halcón abandonaron por un día el desierto de Zerzura, en lo más profundo de la antigua Nilidia, y se perdieron entre los pasillos de Cinania. Guillermo actuó como un perfecto líder de la tribu y los guio a todos, con sus dromedarios y sus tiendas, hasta meterse en los bolsillos de muchos lectores. Un libro ágil que cabe en cualquier sitio, pero cargado de aventuras en el desierto, y que ese día recorrió muchos hogares de Pontevedra.

En la tarde del día 7 estuve firmando en ese lugar maravilloso junto a mis bártulos: una daga medieval de madera, un trabuco, un sello de aduanas de Nilidia y una fuente llena de dátiles. El sueño estuvo allí y mucha gente increíble se acercó a compartirlo conmigo.

Os agradezco hasta el infinito todo lo que hacéis para mostrarse el cariño y el apoyo a esta novela.

El cazador de tormentas ha dejado de ser solo mi escrito y ahora es vuestro. Los nómadas se desplazan y llegan cómodamente hasta vuestras manos, dedicatoria incluida. La ruta por del desierto continúa.

Más historias locas, viajes, aventuras y firmas de libros en este enlace.

Una tarde de aventuras en Libraría Cartabón con motivo del Día del Libro

El pasado día 23 de abril se celebró el Día del Libro y las principales librerías del país realizaron descuentos, promociones, sorteos y también firmas de autores. Era una ocasión estupenda para volver a salir a la calle y buscar libros, para recuperar la fiesta de la lectura que no se pudo llevar a cabo el año anterior y para encontrarse con esos libreros y escritores que uno aprecia, admira y sigue, y de los que, por desgracia, llevábamos tanto tiempo separados.

En Libraría Cartabón de Vigo pensaron que era una ocasión estupenda para que yo realizara una firma de mi nueva novela, El cazador de tormentas, que lleva a la venta desde el pasado 12 de abril. Engalanaron su espacio, repleto de libros hasta el techo, y colocaron a la entrada una mesa con los carteles de la portada. Allí estuve la tarde entera, firmando todos los libros que había para vender. Un encuentro delicioso, tranquilo y muy gratificante.

Las nuevas medidas de seguridad anti–COVID han hecho casi imposibles las presentaciones clásicas de libros. Esos encuentros con una sala llena en los que un autor hablaba durante largo tiempo sobre sí mismo y la importancia de su obra para el futuro de la humanidad han pasado a la historia, y quizá no sea una mala noticia. Muchas veces he pensado que los escritores pecamos de un enorme ego ⸺y en esto de los defectos me incluyo⸺ y nos encanta explayarnos acerca de lo divino y lo humano, acerca de las muchas fuentes que hemos utilizado para escribir cada línea ⸺y cuanto más pedantes y desconocidas por el resto de los mortales, mejor⸺ y de cuánto hemos sufrido para que ese libro en cuestión llegue al mercado.

La nueva realidad que ha dejado la pandemia, con aforos limitados en todos los locales y distancia de seguridad, obliga a que las presentaciones se reconviertan en firmas, sin charlas infinitas y con lectores que entran y salen de manera fluida. El contacto entre personas se minimiza en el tiempo, pero eso aporta una ventaja adicional: el contacto con el autor, por contra, es más cercano. Un escritor y su obra se encuentran cara a cara con los posibles compradores, sin charlas previas, y solo queda mostrarse tal cual. El mensaje se vuelve más directo, la realidad aflora frente a todo lo que se pueda llevar preparado.

El viernes 23 estuve firmando desde las cinco hasta las ocho y media ⸺que al final se volvieron las nueve⸺, y el resultado fue estupendo. La librería estuvo abarrotada todo el tiempo, siempre guardando las medidas necesarias, y eso convirtió el día en una verdadera fiesta de los libros. Gonzalo y Maribel, los dos pilares en los que se sustenta Cartabón desde hace años, iban y venían con una enorme sonrisa de satisfacción al ver tanto interés por la lectura entre la población viguesa, después de un año tan duro. La gente entraba, miraba en los estantes, preguntaba por obras antiguas o recientes, llevaba a sus niños y se perdía en aquel mar de publicaciones colocadas con un orden estricto. En su cara había ilusión por leer, por recuperar el tiempo perdido y los buenos hábitos. De hecho, tanto Gonzalo como Maribel afirman que ellos han comprobado el aumento de la lectura en este tiempo de pandemia, por lo que se sienten muy felices.

Por mi parte, me establecí en una enorme mesa a la entrada, donde situé mis bártulos para hacer el show: suelo acompañarme del rotulador bueno de las firmas, un sello de Nilidia obra del ilustrador Sal Donaire, una réplica de las dagas medievales de entrenamiento o un trabuco. El público, sobre todo el infantil, se acercaba y preguntaba qué era todo aquello, para qué servía o si podía coger un caramelo de la gran fuente que tenía a mi lado. Esto último fue un acierto por parte de Maribel, porque logró que mucha gente se acercara y así yo pude poner en práctica mis artes oscuras para hacer que compraran la novela.

De paso, hablé sobre esgrima, armas antiguas, hechicería, novelas de aventuras y un montón de locuras más. Hablé sobre el mercado editorial, sobre la suerte que implica hoy en día tener una editorial a tus espaldas, y sobre las posibilidades que tenemos los nuevos autores. Y al final vendí absolutamente todos los ejemplares que había en la librería. No me quedo ni uno. Todos fueron a parar a lectores entusiasmados, y espero que felices.

Quiero agradecer expresamente a tantos amigos que se pasaron por allí y quisieron hacerse con mi obra. Y quiero agradecer a todos los que, sin conocerme de nada, le dieron una oportunidad a El cazador de tormentas. La lectura se sustenta gracias a los fieles y tener la mente abierta a nuevos autores puede darte grandes alegrías ⸺que es lo que deseo que ocurra en este caso⸺. Es necesario volver a soñar con parajes exóticos, aventureros y villanos, porque eso nos permitirá vivir miles de vidas en una sola.

La próxima parada de esta novela será Pontevedra, este mismo viernes, en Cinania Libros. ¿Te animas a venir y hablamos un rato de tú a tú?

Más locuras aventureras, firmas y charlas en este enlace.

Hoy sale a la venta «El cazador de tormentas»

Hoy sale a la venta mi nueva novela, El cazador de tormentas. Es el resultado de años de trabajo, documentación, distintas versiones y finalmente este libro que a partir de hoy tienes en la calle. Es una novela de aventuras, una actualización de aquellas historias de Henry Rider Haggard, Hal Foster o Robert E. Howard que sacudieron los siglos XIX y XX, o de las que escribieron Liliana Bodoc y Nnedi Okorafor en tiempos más actuales. Es una narración de desierto, nómadas, dioses y hechiceros, con una maldición más antigua que la propia tierra.

En estos artículos te hablé sobre el proceso de documentación que he seguido y, en estos otros de aquí, de todo lo que rodea a la novela.

De paso, te dejo la sinopsis, para que vayas abriendo boca:

«¿Quieres conocer la auténtica Nilidia? —dijo la anciana—. Entonces debes escuchar la historia del cazador de tormentas…».

Hijo de Azor tiene que completar su prueba de madurez, la que demostrará su valor ante la tribu y le concederá el derecho a obtener su propio nombre. Solo entonces dejará atrás la niñez y el Consejo de Ancianas le permitirá formar una familia y levantar su tienda junto a los demás adultos.

Para superar la prueba, Hijo de Azor debe dar caza a un esclavo huido, arrancarle la piel y colgarla de las murallas del Palacio del Alba. Pero desde el norte avanza un frente de guerra. Yosef Vrolok, el hechicero negro, regresa a Zerzura para devolver algo que tomó prestado hace tiempo: el Zuaregi, la tormenta de arena, la más terrible fuerza del desierto…

La novela está ya en los puntos habituales de venta. Tienes aquí los enlaces más corrientes:

Si lo tuyo es la compra tradicional en librerías, basta con que se lo pidas a tu librero. Él te la podrá conseguir mandando un correo electrónico a info@loslibrosdelsalvaje.com o llamando al (+34) 666841041. Así de fácil.

Estrenar novela siempre produce una sensación de vértigo. El trabajo en el que te has volcado durante años deja de ser tuyo y pasa a ser de todos. Ya no hay oportunidad de cambiar nada y el perfeccionismo tiene que dejar paso a las críticas.

Por eso, te pido que me cuentes qué te ha parecido El cazador de tormentas. Me encantaría recibir tu opinión, tanto buena como (sobre todo) mala, porque la única razón verdadera para escribir un libro es entretener a los lectores y hacer que pasen un buen rato. Estoy abierto a que me digas si lo he conseguido.

Más nómadas, aventuras y cazadores de tormentas en este enlace.

Preventa digital de «El cazador de tormentas» y ganadora del sorteo

Como bien sabrás, porque me repito mucho últimamente, ando en las fases finales de publicación de El cazador de tormentas, una novela de aventuras de la que te he hablado en esta serie de artículos. Hace poco te conté la fecha final en la que saldrá al mercado, tanto en formato digital como en papel:

12 de abril de 2021

Pero, gracias a los milagros de las nuevas tecnologías, hoy se ha iniciado la preventa digital. ¿Esto qué significa? Que desde hoy ya puedes reservar en Amazon tu copia digital, que saldrá a la venta a partir de esa fecha. Tienes los datos en este enlace.

También puedes pedir que Lektu te avise cuando llegue la novela finalmente, es decir, el día 12. Si prefieres esa opción, lo tienes a tu alcance en este otro enlace de aquí.

Te cuento que será una edición preciosa y muy especial, que tanto el editor como yo hemos cuidado hasta el último detalle. Mapas, anexos y un montón de material extra que estoy convencido de que te gustará mucho.

El cazador de tormentas es una novela de aventuras con elementos costumbristas —acerca de la vida en el desierto—, históricos —del siglo XVI en el norte de África— y fantásticos —que tendrás que descubrir en persona—. Pero, además, saldrá con una presentación magnífica gracias al trabajo de Fran Zabaleta, director del sello Los Libros del Salvaje. Este será el primer volumen de la colección Los Mundos del Salvaje, que apuesta decididamente por la novela de aventuras. ¿Te animas a descubrir lo que tenemos preparado? Te aseguro que va a sorprenderte.

De paso, te cuento que ya se ha fallado el sorteo de la novela, del que te hablé la semana pasada en este artículo. Con una gran participación que me ha encantado, este ha sido el sorteo en el que he estado trabajando durante toda la semana y del que ya tenemos ganadora:

CINTA GALLEGO FÉLIX

Espero que disfrute mucho de esta obra, que le llegará a partir del día 12.

¿Y tú, te has quedado con las ganas de obtener un ejemplar, igual que ella? Pues desde este momento ya puedes reservarlo, porque en nada estará en la calle. Toda la información en mi página web.

Más novelas, desiertos y aventuras en este enlace.

Sorteo «El cazador de tormentas» y calendario editorial

Si aún no sabías que estreno novela en breve, es que no vienes mucho por esta página web, porque llevo algún tiempo compartiendo mis elementos de documentación, que puedes encontrar en estos artículos. También he enseñado ya la portada y la sinopsis, que salieron en este artículo de aquí.

Pero esta semana la cosa va un poco más allá y te cuento la fecha definitiva de publicación de El cazador de tormentas: 12 de abril, lunes. Ese será el momento en que, al fin, podrás tener en tus manos esta novela de aventuras, ideal para las lecturas de terraza o las primeras visitas a la playa. Aparecerá tanto en papel como en formato electrónico, para que elijas lo que más te guste. Reconozco que yo no tengo claro por cuál de los dos formatos me decanto: soy partidario absoluto de la lectura en papel tirado en el sillón y con una mantita por encima ⸺si hace bueno, mantita de verano⸺, pero luego lo combino con el ebook para los viajes en transporte público o los momentos muertos fuera de casa. ¿Tú eres igual o prefieres uno en concreto? Con mi novela, podrás elegir la opción que mejor se adapte a tu ritmo de vida.

Si la fecha de publicación es el 12 de abril, la preventa comenzará dos semanas antes, es decir, el lunes 29 de marzo. Lo anunciaré por esta misma vía.

Pero, si además quieres hacerte con el libro gratis, ahora tienes ocasión, porque la editorial ha lanzado un sorteo. A lo largo de toda esta semana puedes participar entrando en mi página de Facebook, dejando un me gusta en la página y etiquetando en esa entrada a quien creas que le encantaría leer esta novela de aventuras. Solo tienes que hacer clic en este enlace que aparece aquí y te llevará directamente al sitio:

Cómo participar en mi sorteo

¿A que es sencillo? Pues no pierdas la ocasión, que los días pasan volando y solo es hasta el lunes. Ese mismo día haré público el nombre del premiado y su ejemplar le llegará a partir del 12 de abril.

Anímate. Ya sabes lo que dicen: si un libro te gusta y encima no te ha costado dinero, estás en el paraíso.

Más sorteos, calendarios y novelas de aventuras en este enlace.

«El cazador de tormentas» estrena portada y sinopsis

Hoy tengo el enorme orgullo de mostrar en público la que será portada de mi nueva novela, que se publicará el mes que viene dentro de la editorial Los Libros del Salvaje.

Esta portada es el producto de un largo trabajo basado en escenas clásicas de novelas de aventuras y cuadros orientalistas, todo ello reformulado con una estética moderna.

La imagen proviene del cuadro Caravan in una tempesta di sabbia —«Caravana en una tormenta de arena»—, obra del pintor orientalista Hermann Corrodi. Pero después este dibujo tradicional ha sufrido una metamorfosis hasta convertirse en portada y todo eso es obra de Fran Zabaleta, responsable último del diseño y de la adaptación final. Ver esta portada me produce una enorme satisfacción, porque representa a la perfección del espíritu de la novela y también la de muchos autores a los que siempre he adorado. De una forma instintiva, recuerda a Robert Louis Stevenson, Emilio Salgari y Karl May. Habla de esfuerzo, suplicio y magia en un lugar inhóspito, donde cualquier acto es una aventura.

Y de paso, con esta portada viene también la sinopsis de la obra:

«¿Quieres conocer la auténtica Nilidia? —dijo la anciana—. Entonces debes escuchar la historia del cazador de tormentas…».

Hijo de Azor tiene que completar su prueba de madurez, la que demostrará su valor ante la tribu y le concederá el derecho a obtener su propio nombre. Solo entonces dejará atrás la niñez y el Consejo de Ancianas le permitirá formar una familia y levantar su tienda junto a los demás adultos.

Para superar la prueba, Hijo de Azor debe dar caza a un esclavo huido, arrancarle la piel y colgarla de las murallas del Palacio del Alba. Pero desde el norte avanza un frente de guerra. Yosef Vrolok, el hechicero negro, regresa a Zerzura para devolver algo que tomó prestado hace tiempo: el Zuaregi, la tormenta de arena, la más terrible fuerza del desierto…

¿Y bien? ¿Qué te parece? ¿Te llama la atención esta portada?

Más aventuras, viajes y tormentas de arena en este enlace.

Documentándome: La takouba, la espada tradicional de los pueblos bereberes

Como ya dije en anteriores artículos de esta serie, tengo una novela que saldrá publicada en primavera, de la que hablaba en esta entrada. Se trata de una historia de aventuras situada en el desierto de Zerzura, que es una interpretación ficticia del Sahara y de algunas de sus tradiciones.

Justamente por eso, llevo tiempo investigando acerca de los pueblos bereberes, sus costumbres y su evolución a través del tiempo. Toda mi pasión por ellos nació de la lectura hace años de una novela muy particular: Luna Roja y Tiempo Cálido, de Herbert Kaufmann. Encontré este libro maravilloso en una tienda de segunda mano, en su edición de 1989, y me quedé embrujado por sus retratos de nobles guerreros del desierto, hermosas princesas enamoradas y soñadores que cantan de poblado en poblado por unas monedas.

Entonces decidí que quería escribir sobre el Sahara.

Con frecuencia se dice que no quedan lugares por descubrir en todo el mundo, que los avances en cartografía y la tecnología de satélites artificiales han hecho desaparecer aquellas manchas borrosas en los mapas. Ya no hay islas desconocidas ni rutas por trazar. Por eso me atraía especialmente el desierto, que también está descubierto, pero sigue siendo un reto para la supervivencia del ser humano. Ya no existen las viejas rutas de las caravanas ni el contrabando de manuscritos, oro, marfil y esclavos negros, que atravesaban todo el continente. Pero la necesidad desesperada de agua y también de alimento marcan todavía la supervivencia en un lugar hostil, aunque en la actualidad existan otros recursos naturales igualmente codiciados en África, como el petróleo, el gas, los diamantes o el coltán. Y es a partir de ellos de los que se organizan las modernas rutas comerciales, la mayoría de ellas a través del mercado negro.

Pero esa será historia para otro día. Me interesaba mucho más el pasado del Sahara, ese tiempo en el que poderosos caballeros recorrían las arenas a lomos de altos dromedarios, adornados ambos con colores brillantes y campanitas que tintineaban a cada paso. Jinetes cubiertos con turbante y velo, protegidos del calor con albornoz y capa que fluía a su alrededor. Hombres y mujeres devotos de Alá, fieles a una tradición que establecía sus leyes por encima incluso de los dioses. Su honor familiar, su adhesión a la tribu y el deber de la hospitalidad en cualquier situación marcaban que hicieran gala de su nombre. Nadie podía poner en duda su honor y salir indemne. La calidez del recibimiento a un invitado podría transformarse en ferocidad si este los insultaba.

Los nómadas eran guerreros temibles, que con frecuencia protagonizaban asaltos a ciudades amuralladas o a largas caravanas de mercaderes. Saqueaban todo lo que podían, se hacían con prisioneros para luego venderlos como esclavos y se apropiaban de las armas. Si lograban capturar a alguien importante, además cabía la posibilidad de que obtuvieran un rescate, del mismo modo que hacían los corsarios berberiscos en el Mediterráneo.

Los pueblos del Sahara son de origen amazigh, a los que los europeos conocemos como bereberes. Por sus tierras han pasado egipcios, fenicios, romanos y sobre todo árabes. Las expediciones de estos últimos comenzaron en el siglo VII de nuestra era y llevaron consigo la lengua, la religión y la ciencia que existía en Arabia. A través de una larga colonización que se prolongó durante siglos, el norte de África se fue arabizando, aunque en gran medida conservaron algunas de sus creencias antiguas. Alá se mezcló con los dioses egipcios, romanos o fenicios, y también con el animismo más primitivo.

Esta colonización no resultó sencilla, ya que los árabes eran guerreros tan decididos como los amazigh. Las incursiones de unos y otros fueron cambiando las fronteras, integrándolos y alternando la balanza del poder.

Las armas clásicas del desierto eran la lanza, la daga y la espada takouba. También se hicieron famosas las espingardas, los temidos fusiles de los nómadas. Y muchos guerreros se protegían con escudos redondos de madera recubiertos de piel de dromedario.

La espada constituía el arma legendaria entre las tribus. De aproximadamente un metro de longitud, con hoja de hierro recta, doble filo y punta aguda, valía tanto para cortar como para pinchar. Su empuñadura podía llegar a ser una auténtica joya y, en función de quien la fuera a empuñar, podía contar con mango de plata e incrustaciones de piedras preciosas. La vaina se convertía también en símbolo de poder y riqueza. Desde las más bastas, de piel de dromedario, pasaban a auténticos tesoros de oro, plata y joyas, tan valiosas como la propia arma.

La espada takouba se heredaba de padres a hijos y se convertía en orgullo de una familia y de una tribu. A su alrededor se formaban leyendas y las más importantes tenían nombre propio. Por la posesión de una espada se declaraban guerras, igual que por un pozo de agua o un camino. La takouba era el alma del jinete y la de todos sus antepasados, cuyas manos la empuñaron en algún momento y dejaron allí algo de sí mismos. Que cayera en poder de un enemigo equivalía a caer en la deshonra, por haber deshonrado a la familia.

Sin embargo, no todos los nómadas podían utilizar una takouba.

Como en toda sociedad medieval, existían tres clases sociales en el desierto: los nobles o ilelán, que se dedicaban tan solo a cazar para dar de comer a la tribu y a cantar canciones de gestas heroicas; los vasallos o imrán, que debían trabajar la comida que habían traído los nobles; y finalmente los esclavos o iklán, casi siempre de origen negro, y que se ocupaban de las tareas que no quería nadie más. Su principal misión consistía en el cuidado de los animales, pues la riqueza de la tribu descansaba en el número de dromedarios y cabras que pudiera tener.

Pues bien, tan solo los nobles podían empuñar una espada takouba, ya que confería la dignidad de su casta. Era su distinción natural, su manera de elevarse por encima de los otros.

Hoy en día las espadas takouba se han convertido en objetos de coleccionista y por ellas pueden llegar a pagarse precios muy altos. Su posesión, una vez más, es motivo de orgullo y una muestra de cómo aquellos antiguos linajes se continúan ahora en los nuestros. Los bereberes vinieron a España en el siglo VIII de nuestra era y trajeron consigo su ciencia, su saber y también sus espadas. Hoy todos llevaremos algún gen de aquellos pueblos y por eso estas espadas forman una lazo con nuestra propia herencia, a través de los tiempos.

Más historias del pasado, herencias de orgullo y conocimientos innecesarios en este enlace.

Documentándome: Dónde está Nilidia o el arte de inventarme un país

Como ya dije el otro día, tengo una novela en preparación para 2021. Puedes leer acerca de ella en este artículo. Es el fruto de un largo tiempo de estudio, preparación y escritura. Porque sí, las novelas también se estudian, sobre todo las de aventuras, que es mi género. Precisan de un tiempo relativamente largo de formación, documentación e investigación en fuentes de todo tipo, de lo cual no suele aparecer apenas nada en el texto final. La idea es que el libro se apoye sobre unas bases firmes pero que estas no ahoguen la narración, solo la justifiquen. El lector sigue una novela por la historia y los personajes, pero estos necesitan un trasfondo sólido para que sus actos tengan sentido.

En esta misma categoría de artículos, ya escribí algunas nociones sobre la importancia de los beduinos, sobre quiénes fueron las sibilas o sobre qué implica la existencia de un poder absoluto al alcance de los hombres. Todas esas son cuestiones importantes que sí aparecerán en la novela.

Pero me faltaba hablar del lugar en el que transcurre la acción, el país que va a albergar la historia y por qué. Ese lugar es Nilidia, la localización de todos mis escritos.

En 2004 se me ocurrió una idea loca de la que luego han salido muchas más: me inventé un país. Creé un lugar ficticio pero firmemente anclado en un entorno real, a la manera de Zenda o Wakanda. Eso me permitía fraguar las historias que quisiera a la vez que aprovechaba la riqueza del pasado de esa localización.

Pero ¿qué es Nilidia?

Nilidia es un país supuestamente ubicado entre Libia, Túnez y Níger. En mi imaginación, allí se extiende una gran lengua de tierra que comparte muchas de sus historias reales: en Nilidia ha habido conquistadores romanos, otomanos e ingleses; en su costa norte se estableció una hermandad de piratas durante la Edad Moderna; las rutas nómadas atravesaban el desierto cargadas de riquezas; el sur estaba plagado de junglas y dominado por temibles reinos negros; y sobre todo las fronteras cambiaron con inusitada rapidez, empujadas en un sentido o en otro por el salvajismo, la desesperación y el sacrificio de miles de guerreros anónimos a través de los tiempos.

En mi primera novela, «Nilidiam», hablaba sobre la revolución islámica que tuvo lugar en el país en 1930 y que logró expulsar de allí al gobierno instaurado desde seis décadas antes, un títere controlado por militares británicos. Esto supuso el final de la época de colonialismo y el inicio de un tiempo nuevo, valiente y decidido. Políticos formados en universidades europeas tomaron las riendas de un Estado recién nacido y se enfrentaron a unas terribles condiciones de pobreza, analfabetismo y servilismo de las grandes fortunas británicas, muchas de las cuales se habían marchado tras la declaración de independencia. Es muy representativo el símbolo de las vías de tren que nunca llegaron a terminarse y que, por tanto, no llevaban a ningún lugar. Varias de esas imágenes fueron publicadas en los años 70 en la revista Newsweek, con la intención de mostrar el deterioro que sufrían muchos de los países que lucharon por la independencia frente al colonialismo militar europeo, solo para terminar hundidos en la miseria por culpa del colonialismo económico.

Y todo empezó con una batalla en Baal Azur, que es de lo que trata la novela. Un durísimo levantamiento armado que arrasó la costa norte.

En mi segunda novela, «La reina demonio del río Isis», salté a 1852 y abordé el inicio de la invasión británica de Nilidia, cuando la decadencia del gobierno otomano había llevado a la región al desastre y unos cuantas fortunas se aprovechaban del caos. Allí fue donde apareció el Ejército británico, dispuesto a apoderarse de la ciudad de Basser, en la región central de Nilidia. Los relatos de la crueldad de esta batalla puso los pelos de punta a los intelectuales de la época, lo que fue recogido por los cronistas de medio mundo. La defensa de los nilidios resultó tan intensa que la guerra de ocupación duró hasta 1870, fecha del tratado de paz.

Pero nada de eso aparecerá en la nueva novela, porque he decidido retrotraerme aún más, a un tiempo muy anterior a la presencia europea en Nilidia. La época es otra, pero la situación es parecida, porque estos países del norte de África siempre tuvieron conquistadores, de muchos orígenes distintos. Tribus árabes llegaron del este, diezmando y extendiendo su fe y su lengua. Legionarios romanos atravesaron el desierto en busca de riquezas. Barcos fenicios establecieron ciudades en el norte.

Es difícil saber cuánto de lo que hoy en día es Nilidia proviene de sus propias raíces y cuánto lo ha heredado de sus muchos colonizadores. Como dijo en «Nilidiam» el profesor Taymullah Farûq, «la historia de este país ha sido como querer construir un muro con ladrillos prestados. Al final hemos hecho lo que hemos podido».

Pues bien, este es el terreno de la aventura, mitad auténtica y mitad inventada, pero siempre apasionante. Habrá batallas, leyendas y un viaje, que podrás realizar con los protagonistas si te animas.

¿Quieres conocer Nilidia?

Más piratas, viajes e historias locas en este enlace.