Un novelista de viaje: Mi primera vez en la Hispacón

Este fin de semana pasado ha tenido lugar en Ferrol la convención anual de Pórtico, la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror. Entre los días 7, 8 y 9 de octubre se han reunido en el Centro Torrente Ballester (CTB) los mejores, más conocidos y más majos de entre los autores, articulistas, editores, roleros, lectores, cosplayers, creadores y devoradores de contenido de este mundillo de locos por la imaginación.

A lo largo de tres jornadas increíbles, ha habido charlas, talleres, mesas redondas, peleas de gallos, venta, firmas, performances y hasta un podcast en directo. Grandes nombres nacionales e internacionales han compartido sus manías, sueños, intereses, proyectos y anécdotas ocultas para deleite de tantos como pudimos asistir a este evento maravilloso, que un año más se ha convertido en el centro gravitacional de una comunidad cada vez más numerosa.

En mi caso, es la primera vez en que he podido asistir y ya me prometo a mí mismo convertirlo en actividad obligada. El ambiente ha sido tan distendido, variado y alegre que todo el mundo ha podido sentirse parte de la convención. No ha habido gustos de primera ni de segunda, nadie que fuera menos o que no pudiera defender su pasión en público y recibir el afecto de todos.

El programa ha cubierto aspectos muy diferentes que demuestran el empeño de la organización para llegar por igual a todo el mundo: fantasía histórica, terror infantil, mitología coreana, nuevas formas de identidad, escribir relatos cortos, romance, lectores beta o Emilia Pardo Bazán desfilaron por las tres salas del CTB durante el primer día y medio ⸺por desgracia, lo único a lo que pude quedarme⸺. Y luego aún faltaba hablar de vampiros, recursos del miedo, aventura espacial, ingeniería, política, rol, viajes en el tiempo, alienígenas o folklore tradicional español. La presencia local en el diseño del evento ha sido significativa, con grandes figuras de distintas generaciones a un lado y a otro del escenario, junto con charlas específicas sobre el género en gallego. Y, además, estuvo el podcast Misterios y cubatas, tan deliciosamente absurdo que no podías parar de reír.

Pero, sin duda, lo más valioso de este fin de semana ha sido poder conocer a tantas personas increíbles. Las redes sociales nos permiten estar en contacto con gente que se encuentre en el punto contrario del globo, pero la cercanía física es inigualable. Poder estrechar la mano de alguien a quien admiras, escuchar sus impresiones, mantener una conversación e incluso compartir un momento de terraza son disfrutes al alcance de muy pocos. Y entonces descubres que Ramón Caride, Luís Filipe Silva, Ledicia Costas, el Hematocrítico, Jesús Cañadas, Claire North, Conchi Regueiro o Cristina Fernández Cubas no son solo palabras que adornan algunos de los libros y eventos que más has disfrutado en los últimos tiempos, sino que además son personas cercanas, que te dedican una sonrisa y te hacen pasar un buen rato. Tienen un brillo mágico en los ojos que demuestra lo mucho que les apasiona hacer esto y disfrutan conociendo gente y compartiendo lo que saben. Y la Hispacón ha hecho posible que se rompan barreras y que las mejores tertulias se produzcan en torno a una mesa llena de cervezas y tapas, o de chupitos de licor café. Que eso sí que favorece la creación del arte.

Tengo que dar las gracias especialmente a Nacho Agulló, gran amigo que me sirvió de cicerone del evento, y a David das Tebras, escritor y también amigo que vivió la experiencia con la misma ilusión de primera vez que yo y la misma mirada embobada de un niño pequeño.

La fantasía, la ciencia ficción y el terror atraen cada vez a más personas y medios, no solo a quienes se dedican específicamente a estos géneros literarios, sino también generalistas, y eso siempre es un avance, porque todos nos merecemos poder soñar con otra clase de mundo. En esto, Pórtico tiene una responsabilidad enorme al organizar algo tan grandioso, tan útil y tan digno de orgullo que creo que me va a enganchar en años sucesivos, aunque me temo que lo va a tener difícil para que sea mejor que este año, porque el listón ha quedado muy alto.

Más eventos, viajes y locuras varias en este enlace.

Pedro Castro presenta en Santiago su exposición «Lendas galegas»

El pasado viernes, día 30 de septiembre, tuve la fortuna de asistir a la presentación en Santiago de Compostela de Lendas galegas, la más reciente exposición de pintura del artista ferrolano Pedro Castro. A las ocho de la tarde nos reunimos muchos de los admiradores de su obra en el Hotel Virxe da Cerca y asistimos a una visita guiada por sus cuadros de temática medieval, costumbrista y mitológica.

En esta colección, Castro homenajea a los antiguos contadores de historias, trovadores que recorrían los caminos dispuestos a ganar unas pocas monedas con sus cuentos. De esta forma, las historias permanecían siempre vivas, pues cambiaban sus elementos de un pueblo a otro, se adaptaban a los tiempos, crecían o menguaban según necesidad. Y, gracias a eso, las leyendas han pervivido hasta nuestra época con la ayuda de compiladores como Álvaro Cunqueiro o Vicente Risco. Y también con la de Pedro Castro, que convierte cada historia en un hermoso cuadro de su propio estilo.

El pintor crea un ambiente mágico en sus obras, llenas de figuras irreales que traducen las imágenes que todos nos hemos formado en la cabeza. Cada leyenda tradicional cobra vida y forma en una interpretación muy particular que hace que parezca más actual que nunca, como pasaba con los trovadores. La peeira de lobos, la Santa Compaña, la pedra da serpe o el viaje de Ith a Irlanda. Todas estas piezas de la identidad gallega encuentran color e imagen renovados en los lienzos que forman parte de esta colección.

Además, pudimos escuchar la actuación musical de Eloy Vázquez, que interpretó diversas cantigas con el acompañamiento de una zanfoña. Ambos, Vázquez y Castro, llevan años dedicándose a la recuperación de instrumentos musicales antiguos, partituras y canciones populares gallegas, lo que constituye una riqueza en el patrimonio de todos.

La exposición seguirá estos meses en el Hotel Virxe da Cerca, con los cuadros a la venta para quien desee adquirirlos.

Más leyendas gallegas, cuadros y contadores de historias en este enlace.

El síndrome de Superboy o cómo hacer que funcione un flashback en una novela o cómic de aventuras

Como ya he comentado en otros artículos de esta misma página, una novela de aventuras se apoya en tres elementos fundamentales:

  • Los personajes: El carisma de los protagonistas es una pieza básica para provocar la adicción del lector, que buscará saber lo que ocurre al pasar la página, en el siguiente capítulo, en el volumen siguiente de la saga… Sus objetivos —lo que buscan—, sus motivaciones —lo que están dispuestos a arriesgar para conseguirlo— y el conflicto —lo que tendrán enfrente— conseguirán provocar la empatía y empujarán a continuar leyendo. O no.
  • El ritmo narrativo: La tensión es imprescindible en una novela de aventuras. El futuro de los protagonistas debe estar siempre en juego, incluso cuando aparentemente se encuentren en reposo. Su misión no puede descansar hasta la última página y la novela durará exactamente el tiempo necesario para que lleguen a alguna conclusión satisfactoria, tanto si se trata de un final abierto, cerrado, parcialmente cerrado… pero, en todos los casos, el objetivo principal tiene que haber llegado a algún desenlace acorde con lo que venía ocurriendo con anterioridad.
  • El entorno narrativo: Los paisajes exóticos son típicos de este género, ya que sus historias suelen transcurrir en islas remotas, castillos solitarios, otros planetas, otras épocas… La sensación de extrañeza del lector ante el lugar donde ocurre todo y la ocasión de explorarlo al mismo tiempo que se resuelve la trama generan un placer secundario al de la historia principal. A todos nos encanta visitar parajes nuevos, sobre todo si no es nuestra vida la que está en juego a cada paso.

Una técnica muy habitual para jugar con las expectativas y romper la estructura lineal de la historia es la analepsis, retrospección o flashback, que consiste en detener la acción en cierto momento y narrar a continuación hechos del pasado, que en algún otro momento secundario se unirán a lo contado previamente. Ese punto de ruptura y el de restitución sirven como bisagras narrativas que también pueden serlo de la propia estructura clásica en tres actos: planteamiento, nudo y desenlace. En este último caso, también se habla de puertas o fronteras entre actos, con la idea de transmitir que, una vez que los personajes las han cruzado, ya no hay vuelta atrás.

Pero, en 2004, el escritor y dibujante de cómics John Byrne habló en su página de lo que él llamaba el síndrome de Superboy:

«Hoy en día, demasiados aficionados no se dan cuenta de la presunción más básica de la ficción: que los personajes principales sobrevivirán, pero pretendemos, por el bien de cada historia, que eso es no es un hecho establecido. Cuando era niño, me angustiaba cada vez que Superman caía en una trampa mortal de kryptonita. Por lo general, solo tenía que esperar cuatro o cinco páginas para saber que iba a estar bien, pero nunca se me ocurrió encogerme de hombros, hacer como si no ocurriera nada y simplemente pasar a la siguiente historia para ver si había sobrevivido. Yo lo vivía y podía sentir esa emoción igual que Superman, porque siempre existía una posibilidad, aunque fuera remota, de que muriera de verdad en ese capítulo.

Solo cuando leí cómics de Superboy me di cuenta de que no había tensión, ya que sabía a ciencia cierta que Superboy se convertiría en Superman. Me refiero a esto como síndrome de Superboy y advierto a los escritores que tengan mucho cuidado al hacer flashbacks o, más significativamente, flashforwards.

Si, como lector, llegas a un punto en el que sabes que no hay ningún daño real que pueda ocurrirles a los personajes principales, entonces has cruzado una línea importante y no tiene sentido que sigas con ese tipo de ficción».

El ejemplo es realmente demostrativo. El personaje de Superman apareció por primera vez en el número 1 de la revista Action Comics, en abril de 1938, y mostraba a un héroe adulto que combatía el mal vestido con un uniforme azul y rojo, unas botas altas y una capa que ondeaba al viento tras él. Su símbolo se convirtió en universal: una S encerrada en el interior de un triángulo o pentágono invertido. El diseño fue cambiando con las décadas, pero el sentido de esperanza que transmitía ha permanecido desde entonces.

Sin embargo, en los años 40 aparecieron las aventuras de Superboy, que no eran más que historias capturadas de la infancia y adolescencia de Superman. Es decir, se trataba del mismo personaje pero un par de décadas antes. Por tanto, ya sabías de antemano que no le iba a pasar nada malo, porque estaba destinado a crecer para convertirse algún día en Superman. Más tarde, el elenco habitual de esos cómics se trasladó a los de su contrapartida adulta, como Krypto, el superperro, o Lana Lang, su eterna enamorada. Del mismo modo, algunos villanos originales de Superman se pasearon por las páginas de la versión juvenil, como Lex Luthor, que ya de niño se ocupaba de poner en peligro al héroe. Eso hizo más obvio el asunto: ninguno de los personajes de los cómics de Superboy iba a sufrir el más mínimo daño si ya había asomado la cara por alguna publicación de Superman.

Como dice Byrne, todos sabemos que la muerte no es algo muy duradero en el cómic de superhéroes, e incluso las más significativas han terminado por deshacerse, como Bucky, Jason Todd o Supergirl. Pero siempre existe la posibilidad, por remota o breve que sea. En el llamado Universo Ultimate o en las novelas de la saga Canción de hielo y fuego, esa posibilidad ha sido llevada por sus autores a extremos radicales y cualquier personaje, por querido o principal que sea, puede morir en cualquier instante. Y, salvo ciertas contadísimas ocasiones, el que muere se queda muerto para siempre.

Eso es lo que hace que el lector disfrute plenamente de la historia, porque siente el peligro igual que el personaje. Es uno de los tres pilares fundamentales de los que hablaba al principio: el ritmo narrativo. Sin peligro no hay emoción y el ritmo desaparece.

Por tanto, la existencia de Superboy implica que no hay tensión narrativa, y eso se extiende a cualquier clase de flashback. Todo lo que sucede en un flashback carece de emoción desde un principio, porque sabemos que los personajes que aparezcan en él van a seguir vivos hasta el tiempo presente. Por tanto, es una técnica que un autor de aventuras debe usar con mucho tiento.

¿Significa eso que está prohibido utilizarla? Para nada, pero hay que conocer sus reglas, que son distintas de las del tiempo presente:

  • No sirve para contar escenas de acción que hagan avanzar la trama, sino para explicar cómo se ha llegado hasta el punto de partida.
  • No sirve para generar expectativas en el lector, sino para profundizar en las motivaciones de los personajes y por qué hacen lo que hacen.
  • No explica el qué, sino el porqué y el cómo, de manera que el lector entienda mejor el último acto, en el que la acción retorna al presente y continúa la trama del principio.

El tiempo de la historia —tiempo interno de los personajes— y el tiempo de la narración —orden de la lectura— no tienen por qué ser iguales. De hecho, es frecuente que el autor opte por cualquier otro orden narrativo que no sea el puramente lineal, bien para aclarar hechos que ocurrieron en el pasado o, justamente, para generar una tensión que de otro modo sería imposible, o por lo menos muy diferente.

El mejor ejemplo de esto último es Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez, que comienza con la demoledora frase: «El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo». Es decir, realmente el título de la obra se cumple y empieza explicando lo que va a ocurrir en el desenlace. Eso hace que toda la novela se base en el cómo y en el porqué de la muerte de Santiago Nasar, no en el hecho en sí, que ya está contado. Es más, el autor muestra un derroche de habilidad al utilizar perspectivas distintas y a veces contradictorias, tiempos narrativos salteados y posibilidades distintas para un final que el lector cree que quizá no esté tan predestinado como ha sugerido al principio.

Es un ejemplo perfecto de cómo crear expectativas y luego jugar con ellas para que sea el lector quien reconstruya el puzle en su cabeza. Pero, y este es un detalle muy importante, Crónica de una muerte anunciada no es una novela de aventuras, sino de género negro o de investigación periodística, así que busca otros objetivos y se apoya en otros pilares totalmente distintos. En el género que nos ocupa, la manera de romper esa falta de tensión narrativa ha de ser otra. Por ejemplo, el propio John Byrne escribió un cómic en el Superboy fallecía a manos del Señor del Tiempo y nunca llegaba a convertirse en adulto, porque en realidad pertenecía a un universo de bolsillo y no al mundo que habíamos conocido hasta entonces.

Más novelas de aventuras, superhéroes infantiles y trampas de kryptonita en este enlace.

El valor de la recreación histórica para un escritor de aventuras

Mis grandes descubrimientos de este año han sido las ferias históricas y las asociaciones de recreación. En época prepandemia había asistido alguna vez a la Festa da Istoria de Ribadavia —a la que acudí vestido de judío con ropa prestada y luego con un disfraz de mesonero bastante ridículo que había comprado en el bazar de mi barrio y con el que coincidieron dos personas más, lo que nos llevó a hacer la broma de quién abriría la taberna al día siguiente si estábamos todos allí—.

Pero este 2022 ha tenido lugar la explosión de las fiestas populares. Con unas restricciones cada vez más suaves, todos los ayuntamientos han recuperado sus festejos de siempre, entre los que se incluyen las fiestas históricas. Galicia es una región particularmente rica en eventos históricos reseñables y también en leyendas mágicas, de donde provienen tradiciones muy antiguas que hoy se han reconvertido en fiestas.

En Redondela se cuenta la historia de un dragón muy peligroso, la Coca, que vivía en la ensenada de San Simón y de vez en cuando acudía a la localidad en busca de niños a los que engullir. Un grupo de marineros se enfrentaron a él, lo rodearon y abatieron con sus espadas, tras lo que se dedicaron a bailar a su alrededor para festejar que por fin serían libres. De esta leyenda proviene la fiesta de la Coca, una celebración anual que cuenta con una réplica del dragón y la llamada danza de las espadas, en la que un grupo de jóvenes de familia marinera reproducen ese baile festivo en torno al monstruo. Con ellos también desfilan las penlas —niñas vestidas de blanco y con alas en la espalda que representan las vidas salvadas por el heroísmo de los muchachos— y toda Redondela se vuelca en una de sus fechas más importantes del año.

En Xinzo de Limia tiene lugar la Festa do Esquecemento, basada en una historia mitad real y mitad fantástica que también moviliza a la población al completo. Dice la Historia que el procónsul Décimo Junio Bruto fue el primer caudillo romano en pisar las tierras de lo que hoy es Galicia. Venía desde el sur al frente de su ejército, atravesó el Duero en una terrible batalla y entonces encaró el río Limia. Los galaicos, incapaces de frenar su avance, procuraron extender un cuento entre los supersticiosos legionarios romanos: que el Limia era en verdad el río Lethes o río del Olvido, del que bebían las almas antes de pasar a la otra vida para librarse de todos sus recuerdos. Por tanto, si ellos atravesaban la corriente, perderían también la memoria y nunca podrían volver a casa. El miedo se extendió por las tropas y nadie estaba dispuesto a obedecer al procónsul, de modo que tuvo que ser él mismo quien tomara entre sus manos el estandarte de la legión y cruzara el río para demostrarles que no pasaba nada. En la actualidad, esa anécdota —de la que no tenemos forma de contrastar si realmente sucedió— sirve de excusa para una fiesta popular en la que asociaciones vecinales hacen de romanos o de galaicos en una batalla que incluye el legendario cruce del Limia.

Y hay muchos eventos más: la Feira Franca de Pontevedra, el desembarco vikingo de Catoira o la Fiesta de la Reconquista de Vigo. Mercados antiguos, travesías navales o batallas que marcaron la Historia dan pie a jornadas de encuentro de barrio y de popularización de antiguos trabajos de artesanía, formas de alimentación, armas, perfumes o bailes típicos. Las raíces históricas de un pueblo se muestran en un acto de diversión que casi siempre incluye mojitos y choripanes —y por un momento miramos para otro lado sobre la historicidad de esos alimentos—.

Sin embargo, además de la fiesta, hay un valor cultural enorme alrededor de estos eventos, con asociaciones que se dedican a recrear escenas completas de tiempos pasados, su indumentaria, sus armas, sus caballos, sus cánticos y bailes. Preparan recetas de cocina exactamente igual que antaño, se hacen dibujos rituales en la piel, tocan instrumentos de siglos pasados o manejan un florete con la misma destreza. Su conocimiento es amplísimo y encaran estas reuniones con una seriedad absoluta. La divulgación es una tarea preciosa y, de la misma forma, visitan colegios u organizan visitas guiadas a lugares de interés.

Recreadores de Galicia, Civitas Limicorum, AHC Gallaecia Viva, Cohors I Gallica o la Sala Viguesa de Esgrima Antiga se dedican a fomentar el gusto por la herencia cultural recibida de tiempos antiguos y ponerla al alcance de todo el mundo.

Y esto resulta especialmente importante para un escritor de aventuras. Siempre se dice que un autor debe ponerse en el lugar de sus personajes y sentir como propias sus esperanzas, preocupaciones y dudas para así poder transmitírselas a los lectores. Pero la imaginación tiene sus límites, sobre todo en aquellas cuestiones de las que no sabemos lo suficiente. ¿Cómo se manejaba un telar de tablillas? ¿A qué lado del cuerpo se colgaba una gladius romana? ¿Cuánto pesaba un escudo de legionario? ¿De qué modo se colgaba un sagum para permitir los movimientos naturales de los brazos?

Y luego hay una cuestión aún más importante que el conocimiento: las emociones. El roce de una túnica basta sobre la piel curtida, la humedad que transmite la hierba mojada cuando se camina sobre ella con unas cáligas, el sabor del polvo pegado a la boca, el peso de una lanza durante muchas millas o el olor del pan recién hecho después de una larga marcha militar. Todo eso formaba parte de la vida de nuestros antepasados y se supone que tiene que aparecer reflejado en la novela. Solo de ese modo se puede conseguir que el lector se identifique con los personajes, sienta lo mismo y se integre en la narración. Por eso defiendo sin dudar que un escritor de aventuras debería participar en recreaciones como estas, para sentir y luego transmitir lo vivido. Para ser parte de aquella existencia y después contarlo como uno más.

Y yo, por suerte, he podido participar en esos eventos, de lo que estoy enormemente agradecido a estas asociaciones. ¿Y tú, te vienes de recreación histórica?

Más aventuras, viajes y pan recién hecho en este enlace.

Nominados a los Premios Ignotus y Premio Matilde Horne 2022

Pórtico, la Asociación Española de Fantasía, Ciencia ficción y Terror, ha hecho pública la lista provisional de nominados de este año a los Premios Ignotus. Este galardón, creado en 1991, se entrega anualmente para resaltar las mejores obras de estos géneros en cualquiera de sus formatos: novela, novela corta, cuento, antología, libro de ensayo, artículo, ilustración, producción audiovisual, tebeo, revista, novela extranjera, novela corta extranjera, cuento extranjero, sitio web y libro infantil–juvenil.

Según aclaran las propias bases, tienen derecho a voto los socios de Pórtico, los miembros en activo de las asociaciones afines con las que se hayan establecido convenios de colaboración, los mayores de 14 años que se inscriban libremente en el registro de votantes abierto para cada convocatoria y los mayores de 14 años inscritos en el Congreso Nacional de Ciencia Ficción (HispaCón) inmediato al proceso electoral.

Se considera candidata a los Premios Ignotus cualquier obra publicada en el año anterior, desde el 1 de enero al 31 de diciembre.

Los nominados del 2022 son:

En la categoría de mejor novela:

Brujas de arena, de Marina Tena Tena (editada por Insólita).

Dientes rojos, de Jesús Cañadas (editada por Obscura).

Innombrable, de Caryanna Reuven (editada por Crononauta).

La luna de Gathelic, de Inés Galiano (editada por Malas Artes).

Las edades de Itnis, de Salvador Bayarri (editada por Premium).

Omega, de Isabel Pedrero (editada por Insomnia).

En la categoría de mejor novela corta:

Carcoma, de Layla Martínez (editada por Amor de Madre).

El asesinato de Leah Phar, de Rafael de la Rosa (editada por Cerbero).

La caza del último ojáncano, de G. G. Lapresa (editada por Cerbero).

Pollo en pepitoria, de Andrés Zelada (editada por Cerbero).

Sagato, de Enerio Dima (editada por Cerbero).

En la categoría de mejor cuento:

Cinco mil dólares, de Isabel Pedrero (en Literentropía nº 3)

Interregno, de Nieves Delgado (en el sitio web Patreon).

No te sientes a la mesa de la bruja, de Marina Tena Tena (en el sitio web Patreon).

Sentir lo suficiente, de Caryanna Reuven (en el sitio web Patreon).

Vallparadís, de Inés Galiano (autoeditado).

En la categoría de mejor antología:

Bestiario de Tierra y Tinta, de Clara Dies Valls (autoeditada).

Cuentos para Algernon: Año IX, de autoría múltiple (editada por Marcheto).

Exilium: Primer Impacto, de autoría múltiple (editada por Cerbero).

La hermandad de la noche: cuentos de sangre y oscuridad, de autoría múltiple (autoeditada).

Todas las chicas descalzas, de Nieves Mories (editada por Dilatando Mentes).

En la categoría de mejor libro de ensayo:

Domingo Santos. Una vida de ciencia ficción, de Mariano Villarreal (editado por El Transbordador).

Infestación, de Érica Couto–Ferreira (editado por Dilatando Mentes).

La Nave Invisible: 5 años de travesía, de autoría múltiple (autoeditado).

Todas Gamers quinto aniversario Vol. 2: Con más esdrújulas, de autoría múltiple (autoeditado).

Soy lo que me persigue, de Ismael Martínez Biurrun y Carlos Pitillas Salvá (editado por Dilatando Mentes).

En la categoría de mejor artículo:

Autistas esisten o el fascinante (no) proceso de buscar ficción especulativa autista, de Andrea Penalva (en el sitio web La Nave Invisible).

¡Houston! ¿Houston? ¿Me recuerdas?, de Laura Huelin (en el sitio web La Nave Invisible).

La importancia del espejo: por qué hacer reescrituras queer de clásicos, de Andrea Penalva (en el sitio web La Nave Invisible).

Las 40 mejores novelas de viajes en el tiempo, de David Nel (en el sitio web David Nel).

El universo en F del genio de Maine, de David P. Yuste y Tony Jiménez (en Círculo de Lovecraft nº 17).

En la categoría de mejor ilustración:

Cubierta de En las profundidades, de Joey Hi–Fi (editada por Crononauta).

Cubierta de Exilium: Primer Impacto, de Juan Alberto Hernández (editada por Cerbero).

Cubierta de Innombrable, de Sara H. Randt (editada por Crononauta).

Cubierta de Las bestias olvidadas de Eld, de María Matos (editada por Duermevela).

Cubierta de Vallparadís, de iSouru (autoeditada).

En la categoría de mejor producción audiovisual:

Café librería, canal de Twitch de Carla Plumed.

Droids & Druids, pódcast de Amanda Iniesta, Elena Torró e Inés Galiano.

La cuarentena, programa de Editorial Cerbero.

Las escritoras de Urras, pódcast de Maielis González y Sofía Barker.

Lumak, pódcast de Ander Mombiela y Eleazar Herrera.

En la categoría de mejor tebeo:

Calavera lunar, de Albert Monteys (editado por Mai Més).

Chocozombi apocalíptico, de Felipe Arambarri, Miguel Ángel Sánchez y Samir Karimo (autoeditado).

Enseñanza Mágica Obligatoria, de Sergio S. Morán (autoeditado).

Nada del otro mundo, de Laurielle (editado por Fandogamia).

Villanueva, de Javi de Castro (editado por Astiberri).

En la categoría de mejor revista:

Círculo de Lovecraft, de Amparo Montejano.

Droids & Druids, de Inés Galiano y María Dolores Martínez.

Supersonic, de Alicia Pérez Gil, Cristina Jurado y Nieves Mories.

Tentacle Pulp, de Francisco Javier Giménez Carrero.

Windumanoth, de Álex Sebastián, David Tourón y Víctor Blanco.

En la categoría de mejor novela extranjera:

Gideon la Novena, de Tamsyn Muir (con traducción de David Tejera Expósito, editada por Nova).

La ciudad justa, de Jo Walton (con traducción de Blanca Rodríguez, editada por Duermevela).

Las mareas negras del cielo, de Neon Yang (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Duermevela).

Piranesi, de Susanna Clarke (con traducción al castellano de Antonio Padilla Esteban, editada por Salamandra, y con traducción al catalán de Ferran Ràfols Gesa, editada por Amsterdam).

Reyes de la tierra salvaje, de Nicholas Eames (con traducción de David Tejera Expósito, editada por Gamon).

En la categoría de mejor novela corta extranjera:

En las profundidades, de Rivers Solomon, Daveed Diggs, Jonathan Snipes y William Hutson (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Crononauta).

La belleza, de Aliya Whiteley (con traducción de José Ángel de Dios, editada por Dilatando Mentes).

La maldición del tranvía 015, de P. Djèlí Clark (con traducción de Rebeca Cardeñoso, editada por Duermevela).

Los hilos rojos de la fortuna, de Neon Yang (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Duermevela).

Se buscan mujeres sensatas, de Sarah Gailey (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Crononauta).

Ser devorado, de Sara Tantlinger (con traducción de José Ángel de Dios, editada por Dilatando Mentes).

En la categoría de mejor cuento extranjero:

Guía para razas trabajadoras, de Vina Jie–Min Prasad (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Crononauta).

La mujer de terracota, de Zen Cho (con traducción de Rebeca Cardeñoso, editada por Duermevela).

Madres cañeras en el apocalipsis zombi, de Rae Carson (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Crononauta).

Me casé con un monstruo del espacio exterior, de Dale Bailey (con traducción de Marcheto, en Cuentos para Algernon).

Señor Muerte, de Alix E. Harrow (con traducción de Marcheto, en Cuentos para Algernon).

En la categoría de mejor sitio web:

ConsuLeo, de Consuelo Abellán.

Cuentos para Algernon, de Marcheto.

Matreon, de Crononauta.

La Nave Invisible, de autoría múltiple.

La Tercera Fundación, de la asociación Los conseguidores.

En la categoría de mejor libro infantil–juvenil:

Catalejos para mirar muy de cerca, de Maielis González (editado por Cerbero).

El campamento, de Rocío Remesal (editado por Cerbero).

El ciclo de vida de la mariposa nocturna, de Bruno Puelles (editado por Dolmen).

El medallón de la luna, de Alba G. Callejas (editado por Selecta).

La hija de la bruja, de Yolanda Camacho (editado por Cerbero).

Ahora queda la segunda fase, en la que los votantes eligen la obra ganadora en cada categoría. ¿A qué estás esperando para votar? ¿Ya has hecho tu quiniela sobre los Ignotus?

Si quieres más información, te cuento que sobre algunos de estos seleccionados he escrito anteriormente, tanto en el boletín mensual de las mejores novelas y cómics de aventuras ⸺que puedes encontrar en este enlace⸺, como en las reseñas que hago para la web Libros Prohibidos ⸺que encontrarás aquí⸺.

Además, desde este año, Pórtico entrega también el Premio Matilde Horne a la mejor traducción, cuyos nominados son los siguientes:

El único indio bueno, de Stephen Graham Jones. Traducción de Manuel de los Reyes (editada por La biblioteca de Carfax).

Gideon la Novena, de Tamsyn Muir. Traducción de David Tejera Expósito (editada por Nova).

Las mareas negras del cielo, de Neon Yang. Traducción de Carla Bataller Estruch (editada por Duermevela Ediciones).

Ring Shout. Nuestro cántico, de P. Djèli Clark. Traducción de Raúl García Campos (editada por Obscura Editorial).

Yo soy el río, de T. E. Grau. Traducción de José Ángel de Dios (editada por Dilatando Mentes Editorial).

Los nombres están dados. Ahora, ¡que gane el mejor!

Más información, nominaciones y noticias extrañas en este enlace.

Descuentos y sorteo para celebrar la Semana del Libro

Desde hace años, el Día del Libro se ha convertido en una ocasión maravillosa para comprar y regalar libros. No hay mayor muestra de amor, cariño o amistad que regalar a una persona un libro o cómic que piensas que le van a gustar. Meterte en su piel, pensar con su cabeza y elegir una lectura con la que disfrutar durante largo tiempo. Porque, a la vez, leer permite que todos nos paseemos por vidas distintas, que en un momento nos convirtamos en un soldado británico durante las guerras napoleónicas, un cimmerio que recorre el mundo a golpes de espada, un joven que encuentra el mapa de un tesoro, un orfebre que realiza un viaje en el tiempo o un emperador albino emigrado de su propio reino. La lectura nos evade de nuestra realidad y nos aporta un millar de realidades diferentes, algunas posibles y otras tan irrealizables que te cambian el día.

Yo, por mi parte, he contribuido un poco a que se expanda ese mundo increíble de la literatura. Actualmente tengo una novela en las librerías que seguro que ya conoces, El cazador de tormentas, y por eso he decidido aportar mi granito de arena para que la celebración del Día del Libro sea aún más especial.

Pero no podía quedarme con un solo día, sino que he decidido celebrar toda una Semana del Libro para que tengas aún más oportunidades de pasarlo bien.

Te cuento:

Desde hoy y hasta el domingo, tienes El cazador de tormentas a un 10 % de descuento en Lektu, tanto en papel como en formato digital. Incluso puedes hacerte con ambos a un precio estupendo, porque vienen en pack. Puedes encontrarlos en este enlace.

Hoy mismo he iniciado un sorteo en mi página de Facebook al que puedes apuntarte ya mismo. Solo tienes que darle «me gusta» a la página, buscar la entrada en cuestión y etiquetar a dos amigos. Entre todos aquellos que lo hagan, celebraré un sorteo de un ejemplar de la novela y unos cuentos regalos más: un marcapáginas, un tarjetón y un póster de Nilidia. Puedes encontrarlo en este enlace de aquí.

Y, por supuesto, todos los ejemplares que compres en librerías el sábado 23 de abril tendrán un 10 % de descuento.

¿Qué te parece? Nunca ha sido tan fácil disfrutar de la lectura o quedar bien con esa persona a la que quieres.

Que tengas una Semana del Libro maravillosa.

Más cazador de tormentas, aventuras y actividades en este enlace.

Un año del grupo «Novelas y cómics de aventuras»

Este mes de febrero se ha cumplido un año de la creación del grupo de Facebook Novelas y cómics de aventuras. El viaje ha sido complejo y arduo, ha habido que luchar contra la sobrecarga de trabajo, la visibilidad y el algoritmo de Facebook. Ha requerido una labor continua para buscar miembros y temas de conversación. Pero, en definitiva, hoy puedo decir que ha valido la pena.

Los objetivos quedaban claros en el texto de presentación:

«Este grupo ha sido creado con la intención de compartir imágenes, artículos y debates en torno a las novelas y cómics de aventuras de todos los tiempos. Sandokán, Geronimo Stilton, Harry Potter, Solomon Kane, Coraline, Thorgal, el capitán Alatriste, Tarzán, Conan o Tintín son bienvenidos en esta casa. Y todos aquellos que disfruten con estas historias o estén dispuestos a crear las suyas propias pueden considerarse miembros de pleno derecho de esta comunidad. Porque en el fondo todos somos igual de soñadores y nos encantan las aventuras.

Compartid vuestros artículos, subid imágenes, recomendad lecturas y mandad vuestras críticas al grupo. Este espacio está abierto para vosotros, siempre desde el respeto y las buenas intenciones. Y cada lunes será el día de la promoción, dedicado a todos aquellos que estén implicados en el campo de la aventura.

No hay mapas de este territorio. Solo un lugar en el que compartir y aportar riqueza.

Adelante. Entrad libremente y por vuestra propia voluntad».

Algunos libros adquiridos este año

Las cuestiones que ha abordado el grupo durante este año han sido muy variadas:

Ilustraciones relativas a novelas y cómics de aventuras: Dibujantes antiguos y modernos, personajes clásicos y de nueva creación se alternan en la imagen que aparece cada mañana. Conan y Bloodsport, Hellboy o Ken Parker muestran su rostro para saludar al día.

Reseñas: Publicaciones de esta o de otra época que suponen un hito especial en el género de aventuras. ¿Has leído Las aventuras de Superman? ¿Y 20.000 leguas de viaje submarino?

Recién terminado: Mis propias lecturas, al ritmo que las voy completando y siempre con su portada correspondiente. La última novela de Pérez–Reverte, los relatos cortos de Robert E. Howard o la serie de Sandman que escribió Neil Gaiman. Las novedades literarias y los clásicos, intercalados.

Material para autores: Historias asombrosas que no te habrías imaginado nunca y que frecuencia superan a cualquier obra de ficción. Verdaderas catacumbas ocultas bajo las ciudades o turistas que visitan la Antártida con la misma facilidad que las playas de Benidorm.

Novedades aventureras: Cada mes podrás encontrarte aquí las últimas publicaciones del mercado editorial, o por lo menos las más interesantes.

El día de la promoción: El lunes se abren las puertas del grupo para que los autores de aventuras muestren su trabajo en público y presuman de sus logros.

Otro cómic leído durante este año, en este caso a bordo de un tren

Y aún habrá mucho más en el futuro. Entrevistas, semblanzas, presentaciones, eventos literarios… Las posibilidades que ofrece un grupo así son casi infinitas. Solo hace falta voluntad de compartir con los demás tus aficiones. Estoy deseando conocer tus gustos, qué autores veneras y a cuáles detestas, si prefieres el manga o el cómic de superhéroes, y si tú también quieres lanzarte al estrellato.

Eso sí, el respeto es imprescindible. La única forma de mantener un diálogo entre personas que no se conocen —y que seguramente no llegarán a verse las caras nunca— es que se respeten las unas a las otras. Desde el comienzo, en este grupo está prohibido el lenguaje despreciativo en cualquiera de sus formas —machista, racista…— y no habrá reparos en expulsar a quien se lo salte.

La imagen de cada lunes para que cada cual muestre sus obras

Un grupo de Facebook es una oportunidad de oro para conocer gente nueva y escuchar sus historias, para contar anécdotas y mostrar el trabajo propio. Yo quiero otro año más y otro y otro…

Novelas y cómics de aventuras no ha hecho más que empezar.

Más historias asombrosas, reseñas, ilustraciones y aventuras de toda condición en este enlace.

Ser verniano en Vigo

Este pasado sábado, día 19 de febrero, tuvo lugar en Vigo un evento fundamental para cualquier enamorado de las novelas de aventuras: el homenaje a la entrada del capitán Nemo en la ría de Vigo.

Como te cuento en este artículo, Vigo es una ciudad plenamente verniana. En el capítulo octavo de la segunda parte de la novela Veinte leguas de viaje submarino, Jules Verne plantea que la principal fuente de riqueza del capitán Nemo es el tesoro hundido en la ría de Vigo, por lo que cada año realiza un viaje para obtener nuevos fondos gracias a su submarino Nautilus. Se interna en secreto en la ría y, con toda comodidad, sus buzos rescatan los cofres llenos de monedas y objetos de valor, con los que sufraga su modo de vida.

De paso, durante ese capítulo Verne hace alarde de sus conocimientos históricos y pone en boca de Nemo una larga disertación acerca de la batalla de Rande y las causas históricas que la motivaron, así como acerca de las diversas campañas que se han llevado a cabo a lo largo de los años para tratar de recuperar los tesoros hundidos. El autor se hace eco de los nuevos modelos de escafandra y de respiradores que se estaban empleando en esa época en un nuevo intento de rescate de los galeones y los pone al uso de los empleados del Nautilus, marineros experimentados y piratas al mismo tiempo.

Por estas cuestiones de divulgación científica, Jules Verne está considerado el padre de la ciencia–ficción, sobre todo en su vertiente de ficción especulativa, pero también en cuanto a crítica social, por cuanto advierte de los peligros a los que se enfrentará el mundo en caso de que tecnologías tan avanzadas caigan en malas manos. El capitán Nemo es un revolucionario, un rebelde, pero también un soñador y un genio. ¿El mundo necesita más gente como él o debería combatirlo?

Por su parte, Vigo reconoce su influencia verniana y homenajea al escritor con dos estatuas muy significativas: una en el Náutico ⸺donde Verne aparece montado sobre un pulpo gigante como el de la novela⸺ y en plena ría ⸺con un monumento muy curioso que, con la bajada de la marea, muestra a los propios buzos del capitán Nemo⸺.

Pero, además, desde 2012 existe la Sociedade Jules Verne de Vigo, que pretende dar valor a las raíces vernianas de la ciudad, hermanada con Nantes, cuna del escritor. A tal fin, este grupo de intelectuales y amantes de las novelas ha desarrollado diversos proyectos de generalización de la obra y en especial de 20.000 leguas de viaje submarino. El evento más importante es el homenaje al capitán Nemo cada 18 de febrero con motivo de su entrada en la ría de Vigo. Miembros de la Sociedade y admiradores de Verne en general se reúnen cada año frente a su estatua del Náutico y leen de manera conjunta el famoso capítulo octavo. Puedes leer un artículo sobre este acontecimiento en la propia web de la SJVV, que te enlazo aquí.

Este año, el acto se ha llevado a cabo el sábado 19 y yo mismo he tenido la fortuna de participar y leer un fragmento de la obra. Ha sido un orgullo para mí formar parte de algo tan hermoso e ilusionante. Verne ha sido clave en mi formación como persona y como escritor. Sus novelas me han enseñado valores, inquietudes y amor por la naturaleza. Sin ellas ⸺y sin el afán de mi padre para que leyera⸺, yo habría sido una persona mucho peor de lo que soy.

De modo que formar parte de algo como esto me parece cerrar un círculo de respeto y dignidad. Jules Verne se merece muchos homenajes y especialmente por parte de los vigueses ⸺también de los adoptivos⸺.

Los buzos del Nautilus rescatando los tesoros de Rande, según aparecen en un grabado de 20.000 leguas de viaje submarino

Más novedades, homenajes y aventuras exóticas en este enlace.

Así transcurrió el cuentacuentos «Leyendas de Zerzura»

Este pasado viernes 11 de febrero tuvo lugar una experiencia nueva para mí, una ocurrencia divertida que la librería Mar de Letras, en Oleiros (A Coruña), y mi editorial, Los Libros del Salvaje, me permitieron llevar a cabo. Y creo que con bastante éxito.

La idea fue organizar un cuentacuentos para adultos basado en la temática de mi novela El cazador de tormentas ⸺de la que, si aún no la conoces, podrás obtener toda la información en este enlace⸺. Es una historia acerca de los nómadas del desierto del Sáhara, sus costumbres, sus sueños, sus dioses y aspiraciones de futuro. Es una novela de aventuras, sí, pero firmemente basada en auténticas tradiciones del lugar, que he podido conocer profundamente a lo largo de los años. Y, cuando terminé la novela, me di cuenta de que había acumulado muchísima documentación acerca de hechos reales de esas tribus y pensé que podía ser tan fascinante para otras personas como lo era para mí.

De modo que pensé en crear un evento que me permitiera transmitir esas leyendas, cuentos e historias fantásticas que han sustentado durante siglos la vida de los nómadas, y de paso rendir un homenaje a esos narradores orales que lo han hecho posible.

Desde tiempos remotos, los contadores de historias han reunido a su pueblo en torno a un fuego y han compartido sueños, ilusiones, proezas y advertencias. Han enseñado a los niños cómo funciona el mundo y lo que se espera de ellos. Han transmitido valores e ideas que, en muchos casos, todavía permanecen en todos nosotros.

Y ese fue mi proyecto: un cuentacuentos para adultos que pudiera enseñar el legado de los contadores de historias, en este caso del desierto del Sáhara.

El viernes pasado nos juntamos en la librería Mar de Letras y yo aporté los objetos que he ido reuniendo en mis viajes: cojines, alfombras, un farol, una tetera, reproducciones de armas y monedas históricas, una kufiya o un turbante tuareg. Y, sobre todo, el cofre de las historias, en cuyo interior guardo objetos que se refieren a cuentos tradicionales bereberes. Cada asistente pudo extraer un objeto y, en base a eso, yo les transmití unas historias u otras, que ahora viven en cada uno.

Las historias están vivas en la mente de las personas, cambian, evolucionan y se transforman. Muchos objetos salieron del cofre esa tarde, pero otros quedaron en su interior, aguardando el día en que puedan revelar su misterioso significado.

La próxima parada de este evento será el viernes 25 en la librería Atlántica, en A Guarda (Pontevedra). ¿Te vienes?

Te espero para hablar del desierto en torno a un fuego.

Más eventos, novelas de aventuras y locuras varias en este enlace.

Historias asombrosas de la vida real: El farol que estuvo a punto de hacer volar el Parlamento

El farol de Guy Fawkes

Dicen que los objetos están cargados de magia por culpa de quien los creó, los utilizó o peleó por destruirlos.

Uno de los lugares donde se demuestra esa magia es el museo Ashmolean, en Oxford, Inglaterra, donde se almacenan artefactos humanos de todas las épocas. Estatuas del Antiguo Egipto, obras de arte minoicas, pinturas del Renacimiento e incluso un Stradivarius, uno de los violines más valiosos de la historia. El Ashmolean está considerado como el museo universitario más antiguo del Reino Unido y el segundo del mundo, tan solo superado por el Kunstmuseum Basel, en Suiza. Fue fundado en 1677 con la colección del anticuario, político, militar y alquimista Elias Ashmole, que la donó a la Universidad de Oxford para que el pueblo pudiera admirarla, a diferencia de los llamados gabinetes de las maravillas, popularizados en el Renacimiento, y que consistían en edificios privados donde se exponían objetos y hallazgos de todo el mundo para deleite solo de la nobleza y la burguesía locales. A partir de la generosidad de Ashmole surgió un concepto nuevo: el del museo público, que sirvió para llevar la cultura a todos los estratos de la sociedad.

Uno de los objetos menos conocidos de los que se exponen, y que sin embargo pudo haber cambiado por completo la historia del Reino Unido, es el farol de Guy Fawkes.

En 1605 tuvo lugar en Londres la llamada conspiración de la pólvora, por la que un grupo de radicales católicos ingleses trató de asestar un golpe definitivo a la monarquía anglicana por medio de 36 barriles de pólvora colocados en los sótanos del Parlamento británico y que podían haberlo hecho volar por los aires el día 5 de noviembre. El principal objetivo de este complot era el rey Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia, quien había ordenado en años previos una sangrienta represión contra la población católica, igual que había hecho antes su madre, la reina Isabel I. Los católicos habían sufrido purgas y ejecuciones durante años y sentían la rabia suficiente como para poner en marcha una acción que descabezara a sus enemigos. El plan consistía en asesinar al monarca y todo su Gobierno con el fin de sustituirlo por otro que fuera afín al papa de Roma, con más probabilidad el príncipe Carlos.

La conspiración de la pólvora

Sin embargo, diez días antes del hecho, una carta anónima alertó de lo que estaba ocurriendo y esa noche la seguridad estaba preparada. Cuentan los testimonios que Peter Heywood, uno de los soldados reales de guardia, descubrió en los sótanos a Guy Fawkes, uno de los conspiradores, justo cuando se disponía a encender la pólvora con la ayuda de su farol. Heywood y Fawkes forcejearon en lucha por el farol y el primero fue quien lo consiguió finalmente, al tiempo que la guardia real detenía a Fawkes y lo encerraba en un calabozo.

Al cabo de los días, el conspirador sufrió horribles torturas hasta que desveló el nombre de sus aliados, o por lo menos algunos de ellos, que fueron sentenciados y ajusticiados en público. La pena para los traidores resultaba especialmente monstruosa: el verdugo los colgaba de la horca pero sin permitir que murieran, luego les cortaba los genitales, arrojaba estos al fuego y por último destripaba a los reos con un cuidado especial para que siguieran vivos durante todo el tiempo. Solo en el último momento los decapitaba y hacía pedazos allí mismo.

El propio Fawkes evitó este desenlace al saltar del taburete en que estaba colgado y romperse el cuello al momento, antes de que pudieran llevar a cabo ninguno de los horrores a los que lo habían condenado.

Los resultados de la conspiración de la pólvora fueron diversos: la población católica sufrió mayores represiones que antes, con un recorte brutal de derechos y una práctica de purgas que se sucedieron en el tiempo; además, la figura de Guy Fawkes se convirtió en símbolo del enemigo de la patria y por eso cada 5 de noviembre se celebran fogatas donde arden muñecos representativos del conspirador y el cielo se llena de fuegos artificiales; y, por último, se hizo famoso el farol con el que Fawkes estuvo a punto de encender la mecha que habría hecho explotar aquella enorme cantidad de pólvora y que habría terminado para siempre con la monarquía anglicana en el Reino Unido.

Este objeto en cuestión fue donado en 1641 por Robert Heywood, Protector de la Universidad de Oxford y hermano de aquel soldado que se enfrentó al conspirador y se lo arrebató de las manos. Desde entonces, cada visitante del museo ha querido sostener por sí mismo el legendario farol, lo que ha ido deteriorando el material y obligó en 1887 a que las autoridades prohibieran que nadie lo tocara.

Como si la magia del objeto se hubiera ido perdiendo entre tantas manos y por eso ahora apenas queda nada de la reliquia que una vez pudo haber cambiado el destino político y religioso de toda Europa.

Más conspiraciones, peleas en sótanos y objetos cargados de significación en este enlace.