Un novelista de viaje: Lisboa, la ciudad que se fundó por un ghosting de Ulises

Lisboa se ha convertido en los últimos años en un destino turístico habitual. Mezcla de tradición y modernidad, de mar y colinas, de la gloria de la era de los descubrimientos, los románticos miradores, los pastelitos de bacalao, el fado y los veleros. Por sus calles circula lo más variado de la humanidad en cuanto a razas, credos y dioses, cada cual con su historia y sus sueños.

Cuenta la Arqueología que hubo un asentamiento en la desembocadura del río Tajo desde épocas remotas, y en concreto sabemos de la existencia de un Allis ubbo o Puerto seguro en tiempos fenicios y de un Olissipo con los romanos. La facilidad de acceso al estuario del Tajo hizo que diversos pueblos se acercaran a esta zona, e incluso llegaran a formar una vía estable de comercio a lo largo de la costa atlántica que comunicaba el Mediterráneo con las islas del norte, y de la cual fueron habituales los griegos, los fenicios y también los tartessios.

Pero, como ocurre siempre, la leyenda es mucho más divertida que la historia real. Contaban los antiguos que la ciudad de Lisboa había sido fundada por el propio Ulises, rey de Ítaca, y que, de hecho, el nombre Olissipo derivaba del suyo —Odiseo, en griego—. Se decía que el insigne viajero había llegado hasta allí en su largo viaje de vuelta de la guerra de Troya. Su travesía por el Mediterráneo es la base del poema épico La Odisea, que narra los diversos lugares en los que recaló en sus intentos por volver a casa: la tierra de los lotófagos, la isla de Circe o Escila y Caribdis. Lo que no aparece en los textos clásicos —pero que los lisboetas defienden con el mismo valor— es la leyenda de que Ulises recorrió el Atlántico y descubrió un lugar perfecto para atracar su barco en el estuario de un gran río. Allí conoció a una hermosa criatura llamada Ofiusa que tenía una particularidad: era humana de la cintura para arriba y serpiente en el resto. Pero no un reptil común, sino de un tamaño gigantesco y con una larguísima cola que se enroscaba sobre sí misma.

Como ya había ocurrido con otras mujeres poderosas de este relato, como Circe o Nausícaa, Ofiusa quedó perdidamente enamorada de Ulises tan pronto como lo vio y quiso convertirlo en su amante. Esa misma noche compartieron cama y los bardos no explicaron nunca lo que pasó, únicamente que la mujer quedó profundamente dormida y con una relajación absoluta. Ese fue el momento que aprovecharon los de Ítaca para regresar a su barco y hacerse a la mar sin dejar rastro alguno de su estancia en el Atlántico.

A la mañana siguiente, Ofiusa no encontró a su amado, ni a la tripulación de este, ni al navío en el que habían alcanzado su costa, y fue tan terrible la cólera que eso le produjo que azotó el suelo con su cola de serpiente. La tierra se estremeció por efecto de su poder y se alzaron unas enormes montañas alrededor del punto exacto en que había golpeado. La magnitud de este hecho hizo que se calmara y lloró amargamente su pérdida.

Sin embargo, poco a poco su alma se fue tranquilizando y comprendió que la llegada de seres humanos había alegrado su inmensa soledad, y que el amor hacia otra persona era algo hermoso. Por ello decidió abrir su región a la llegada de otros navegantes y fundó una ciudad de la que fue proclamada reina, un lugar de unión entre pueblos y razas que, precisamente por eso, bautizó con el nombre de Ulises: Olissipo, la capital más occidental de Europa.

Y, de este modo, sabemos por qué Lisboa está rodeada de siete colinas, y sabemos que existe una falla sobre la que justamente golpeó Ofiusa con su cola —y que fue la causante de los terremotos que sacudieron la región en 1531 y 1755—. Además, recordemos lo que escribió en el siglo IV antes de nuestra era (a.n.e) el poeta Rufo Festo Avieno acerca de la región que él denominó Ofiusa:

Ofiusa presenta un flanco tan prominente hacia adelante,

cuanto oyes que se extiende la isla de Pélope

en tierras de los griegos. Al principio se la denominó Oestrimnis,

y los habitantes de estos lugares y campos eran los oestrímnicos;

posteriormente una plaga de serpientes puso en fuga a sus habitantes

y logró que esta tierra quedara despojada hasta de su propio nombre.

De la misma manera, nombra un cabo Ofiusa en la costa atlántica que se correspondería en la actualidad con el cabo de Roca, junto a Lisboa.

Entonces, ¿existió alguna vez una mujer serpiente en la desembocadura del Tajo? Hay quien afirma que este asunto de los reptiles hace referencia a los celtas saefes, que llevaban a esos animales como tótem y llegaron a la Península Ibérica en dos oleadas, la primera alrededor del siglo VIII a.n.e. y la segunda hacia el siglo IV a.n.e.

Es decir, que quizá sí llegaron marinos griegos a las proximidades del estuario del Tajo y se toparon de bruces con pueblos celtas que se hubieran establecido allí, tal vez lucharon al principio y terminaron por entenderse, lo que llevó a fortalecer la ruta marítima del Atlántico y a la obtención de oro y estaño.

Y seguramente la leyenda de Ulises y Ofiusa fue la manera que encontraron en aquella época para transmitir la historia del descubrimiento, exploración y colonización de nuevas tierras por medio del valor y el entendimiento entre seres distintos. Tampoco es algo tan extraño, al fin y al cabo, ya que muchas poblaciones de Galicia y Portugal afirmaban provenir de algún héroe griego, como Teucro en Pontevedra o Calais en Oporto.

El caso es que, hoy en día, Lisboa continúa siendo lugar de parada al final del mundo y paraíso de todos los pueblos. L y yo estuvimos una semana disfrutando de sus colinas, su puerto, sus pasteles de nata y sus sardinas, que, según dicen, solo se pescan en los meses que no llevan una R.

Pero esa es una leyenda para otro día.      

Más navegantes perdidos, mujeres serpientes y ghostings fundacionales en este enlace.

Los eternos 30 años de los superhéroes

Entre las creaciones de ficción del siglo XX, los superhéroes destacan como un ente propio que ha logrado desligarse de cualquier atadura, definición y medio concreto. Aunque nacieron en el cómic americano, han logrado atravesar cualquier frontera política, nacional, generacional y de formato, y eso se debe básicamente a su capacidad de adaptación. Los superhéroes de los años 40 no se parecen demasiado a los de los 60 —cuando ya habían adoptado los clichés del género romántico y el realismo callejero que les impuso Stan Lee—, a los de los 80 —cuando los autores británicos rehicieron el canon, analizaron sin tapujos el papel del héroe dentro de la sociedad y lo llenaron de filosofía— o a los de hoy en día —cuando las que marcan las corrientes creativas son las versiones cinematográficas—.

Superman fue quien lo originó todo, publicado por primera vez en el número 1 de la revista Action Comics, en junio de 1938. En ese cómic aparecieron ya todos los elementos que configuraban el mito: los poderes sobrehumanos, el traje de colores brillantes, la búsqueda de la justicia, la doble identidad y el triángulo amoroso. Clark Kent, Lois Lane y Perry White serían elementos fijos desde entonces, y sobre todo los villanos a los que combatir, en aquel entonces empresarios corruptos que abusaban de la gente humilde y a los que el héroe ponía en su sitio. Ese afán revolucionario se iría diluyendo con el paso del tiempo y con la aparición de otros héroes disfrazados y de sus contrapartidas malvadas: Batman (1939), Namor (1939), la Antorcha Humana (1939), el Ultra–Humanoide (1939), Lex Luthor (1940), Flash (1940), Capitán América (1941), Wonder Woman (1941)… El género de superhéroes había explotado y con él llegaron los programas radiofónicos, los dibujos animados, los muñecos y peluches, los disfraces, los seriales cinematográficos, los cromos y hasta los cereales para el desayuno. Cualquier objeto que mostrara a un superhéroe se vendía mejor. Fue el mayor boom cultural de la época, que ningún otro personaje igualaría nunca, ni Flash Gordon ni Tarzán. Ellos también han contado con muchas adaptaciones a diversos medios, pero su legado y su importancia histórica no son comparables.

El género de superhéroes se ha publicado de forma prácticamente ininterrumpida desde 1938, pero sus personajes siempre logran mantenerse jóvenes generación tras generación. Y esa es una de sus características más peculiares. Mientras Tarzán, el Príncipe Valiente, Conan y John Carter envejecían, tenían familia y cambiaban de estatus con las décadas, Superman y Batman han permanecido casi inalterados en un limbo de unos 30 años y los que han envejecido son quienes los rodean: Dick Grayson ha dejado de ser un niño y ya se considera adulto, y el comisario Gordon llegó a la edad de jubilación y se retiró con su pensión de policía. Esto, por supuesto, conlleva una serie de problemas de continuidad. Spiderman ha dejado de ser un adolescente de quince años, ha terminado una carrera y ha dado clases en la Universidad, pero los Cuatro Fantásticos no han cumplido tantos años como él y Reed Richards sigue en los cuarenta y tantos con los que empezó su carrera de superhéroe. Oliver Queen cumplió cuarenta y cuatro durante la etapa de Mike Grell en su serie, pero el resto de la Liga de la Justicia no parece que comparta década con él, sino que allí todos han pasado a tratarlo como el abuelo del grupo.

En los últimos años, tanto Superman como Batman han tenido hijos que han crecido en poco tiempo y han evolucionado hasta poder acompañarlos en sus aventuras. Jon Kent y Damian Wayne acaparan protagonismo como Superboy y Robin, pero eso no hace sino complicar el asunto de la edad de sus padres. Si Dick Grayson era un niño cuando empezó a ser Robin y ahora se ha hecho adulto, ¿qué ha pasado con Jimmy Olsen? ¿Y Lois Lane? ¿Cuánto tiempo ha pasado desde la primera aparición de Superman?

El asunto del tiempo siempre es peliagudo en el mundillo de los superhéroes. Todos comparten universo —al menos los de cada editorial— y ninguna empresa se atreve a deshacerse de sus principales cabeceras, y de las ventas que tienen aseguradas, a cambio de producir otras nuevas. De hecho, no hay un solo personaje que haya despuntado en el género a la altura de los clásicos, a pesar de la intención de los guionistas por renovar el plantel. Pero las ventas que acompañan a Superman, Spiderman o el Capitán América no se comparan en absoluto con las de Ms. Marvel o Batwing, y eso lo saben. Harley Quinn o Deadpool atraen a grandes masas de lectores, pero el legendario plantel de héroes tradicionales se mantiene prácticamente inalterado, lo que fomenta la creación de nuevas aventuras y la necesidad de mantener una situación estable del personaje central. Puede cambiar de trabajo, de pareja o de estado civil, pero, como decía Carlos Pacheco, cada veinte años hay que hacer limpieza del trastero y volver a empezar.

Cada editorial ha ido capeando el paso del tiempo de la mejor manera posible. Primero fue sencillo, bastaba con dejar de decir que Reed Richards y Ben Grimm eran veteranos de la guerra de Corea y olvidar ese detalle, o que Iron Man se había enfrentado a agentes soviéticos durante su primera época, pero luego empezaron a surgir problemas difíciles de solventar. Frank Castle, el Castigador, originalmente había luchado en la guerra de Vietnam, pero de eso han pasado ya casi cincuenta años. Por tanto, había que buscarle otra guerra. Para solucionarlo, y que fuera un apaño duradero, Kurt Busiek, Mark Waid y Yildiray Cinar se inventaron un país, Siancong, donde pudieron englobar todos los conflictos militares que necesitaran como excusa argumental. Así, se supone que la guerra de Siancong ha durado décadas, como una forma de extensión de la Guerra Fría para tratar de hacerse con el control del país, y esto resulta muy útil para diversos personajes. Así, Stark, Castle, Richards y Grimm habrían participado en un momento u otro de esta larguísima guerra y pueden volver cuando quieran, porque Siancong permanece en el mismo sitio —aunque sea irreal— y la guerra continúa mientras les apetezca a sus guionistas, que lo bueno de los países inventados es que no tienen que ser fieles a la Historia.

El problema sigue ahí y va a seguir mucho tiempo, al menos mientras los superhéroes se sigan vendiendo igual de bien y haga falta mantenerlos jóvenes, guapos, atractivos y capaces de enormes proezas físicas. Nadie está dispuesto a matar la gallina de los huevos de oro, de modo que los principales personajes no se jubilarán nunca. Solo lo han hecho en mundos alternativos, como Tierra–2, y ahora también en el Universo Cinematográfico de Marvel, donde los grandes actores de la franquicia se han retirado y con ellos los héroes que encarnan.

¿Hacemos apuestas sobre cuánto tardará la productora en reiniciarlo todo y elegir a un nuevo Iron Man, un nuevo Thor y un nuevo Capitán América que sustituyan a los anteriores?

Más personajes eternamente jóvenes y paradojas de los tiempos modernos en este enlace.

Una promoción exclusiva para esta página web gracias a La Boutique de Zothique

Una de las ventajas de tener gustos literarios especiales es que te encuentras por el camino con otros locos semejantes a ti y juntos localizáis rincones mágicos donde todo es posible, no solo dar con obras de fantasía, ciencia ficción, terror y pulp que llevabas años buscando y por las que ya habías perdido la esperanza, sino además descubrir auténticos tesoros de las letras de los que no tenías noticias y resulta que hay gente que se ha ocupado de darlos a conocer.

Como lector, adoro las novelas de aventuras, esas obras llenas de piratas, bárbaros, hechiceros, detectives, exploradores, monstruos y dioses cósmicos imposibles de entender con nuestra pobre mente humana. Me fascinan los desiertos, las selvas, los mares azotados por tormentas, los planetas lejanos o las cuevas que llegan hasta el centro de la Tierra. Necesito emocionarme al leer, verme obligado a pasar la página y que mi mente no encuentre la paz hasta saber qué le ocurre al protagonista de la historia, quién es el responsable de esos crímenes rituales o si el hombre mono logrará escapar de esa atractiva reina de una nación primitiva que quiere sacrificarlo sobre un altar por haber rechazado sus proposiciones de amor.

La Boutique de Zothique es todo eso y más cosas todavía. Es una librería especializada en obras de emociones fuertes, en esas historias que no quieres soltar por nada del mundo, aunque llegues tarde al trabajo o a la cita de tus sueños. En sus estanterías —tanto físicas como virtuales— encontrarás a Robert E. Howard, H. P. Lovecraft, Seabury Quinn, P. Djèlí Clark, Catherine L. Moore, Robert Bloch, Ursula K. Le Guin, Javier Jiménez Barco, Clark Ashton Smith, Algernon Blackwood, Edmond Hamilton o August Derleth. Es decir, lo mejor del pasado y el presente en cuanto a la literatura de evasión, joyas universales que se comerán tu tiempo porque serás incapaz de soltarlas hasta la última página.

Recientemente, La Boutique de Zothique ha iniciado un boletín informativo diario mediante correo electrónico que merece mucho la pena. Solo con darte de alta en su página web, recibirás todos los días un mensaje de Jorge Plana avisando de novedades que han llegado a la tienda o recomendando textos que no conocías pero que, de pronto, se convierten en tus mejores amigos. El buen librero no es solo el que tiene los ejemplares que buscas, sino sobre todo el que te conoce mejor que nadie y saca de un rincón escondido un extraño libro del que no has oído hablar, que te llevas a casa y gracias al que disfrutas de un momento de placer enorme que esa persona te ha concedido. Jorge es esa clase de librero y sus boletines lo demuestran. Además, es escritor del género, con obras maravillosas como Más allá de la Costa Nómada y la saga de Honora Brim, y eso se nota en sus correos, que tampoco puedes abandonar hasta la última línea y que siempre te alegran el día.

Personalmente, me da mucho gusto ver su nombre entre los mensajes que llegan cada día a la bandeja de entrada, porque sé que adentrarme en sus locuras será una ocasión para evadirme de la rutina, el estrés y las obligaciones, exactamente igual que ocurre con los libros de La Boutique de Zothique.

Pues bien, aquí viene la promoción especial: si te suscribes a su lista de correo desde esta página web —algo totalmente gratuito y que podrás deshacer cuando quieras—, obtendrás un regalo muy valioso, Lázaro, un relato del escritor ruso Leonid Andréiev. Esta es la macabra historia de qué ocurrió con el personaje bíblico que volvió de entre los muertos, qué fue de él una vez resucitado. Y no tiene mucho que ver con lo que hemos sabido por los textos sagrados durante todo este tiempo.

Andréiev fue uno de los escritores más valorados por el público ruso de finales del siglo XIX y principios del XX. Autor sobre todo de relatos cortos y obras teatrales, su interés se centró en las angustias propias de la vida en su tiempo, con especial atención a la guerra, el sexo, la miseria, la locura, el terror, la maldad y la llegada inevitable de la muerte. Supo mezclar el realismo que imperaba entonces en las corrientes literarias de su país con un simbolismo proveniente de la Biblia o la mitología griega, lo que tuvo muy buena acogida, tanto como para que abandonara su trabajo como abogado y se dedicara plenamente a la escritura. Fue muy amigo y rival literario de Maksim Gorki, estuvo implicado de forma directa en el desarrollo de la revolución rusa y finalmente cayó en desgracia debido a su oposición al auge de los bolcheviques, lo que le hizo caer en la miseria, la enfermedad y la muerte con solo 48 años. Su obra, muy abundante, ha sido traducida con regularidad a nuestro idioma y, de hecho, existen numerosas ediciones en español desde los años veinte. Sin embargo, Lázaro es una pieza no muy conocida dentro de su vasta producción, una historia corta de una atmósfera angustiosa que utiliza como base el relato bíblico para hablar sobre cuestiones espeluznantes.

Sabemos por el Nuevo Testamento que Lázaro de Betania era un joven amigo de Jesús que contrajo una enfermedad de evolución muy rápida que lo llevó a la tumba. La familia contó a todo el mundo lo que sucedía, pero el Mesías no pudo llegar a tiempo de salvarlo y, cuando puso un pie en Betania, Lázaro llevaba tres días muerto. Aun así, el cariño que había sentido Jesús por el muchacho lo llevó a resucitarlo y otorgarle así una nueva oportunidad, lo que, según cuenta la Iglesia católica, duró varios años. Sin embargo, no tenemos noticias fiables de lo que ocurrió con Lázaro a partir de ese hecho. Unas tradiciones afirman que se convirtió en obispo en Chipre y otras que lo fue en la Galia.

Andréiev toma ese episodio bíblico para crear un relato estremecedor sobre un hombre que, durante tres días, ha contemplado lo que hay al otro lado de la muerte y se ve arrastrado de vuelta a la vida.

Si quieres conseguir este relato, date de alta en La Boutique de Zothique haciendo clic en este enlace y te aseguro que no te arrepentirás.

Más historias tétricas, autores malditos y resucitados a los tres días —o no— en este enlace.

Un novelista de viaje: Mi primera vez en la Hispacón

Este fin de semana pasado ha tenido lugar en Ferrol la convención anual de Pórtico, la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror. Entre los días 7, 8 y 9 de octubre se han reunido en el Centro Torrente Ballester (CTB) los mejores, más conocidos y más majos de entre los autores, articulistas, editores, roleros, lectores, cosplayers, creadores y devoradores de contenido de este mundillo de locos por la imaginación.

A lo largo de tres jornadas increíbles, ha habido charlas, talleres, mesas redondas, peleas de gallos, venta, firmas, performances y hasta un podcast en directo. Grandes nombres nacionales e internacionales han compartido sus manías, sueños, intereses, proyectos y anécdotas ocultas para deleite de tantos como pudimos asistir a este evento maravilloso, que un año más se ha convertido en el centro gravitacional de una comunidad cada vez más numerosa.

En mi caso, es la primera vez en que he podido asistir y ya me prometo a mí mismo convertirlo en actividad obligada. El ambiente ha sido tan distendido, variado y alegre que todo el mundo ha podido sentirse parte de la convención. No ha habido gustos de primera ni de segunda, nadie que fuera menos o que no pudiera defender su pasión en público y recibir el afecto de todos.

El programa ha cubierto aspectos muy diferentes que demuestran el empeño de la organización para llegar por igual a todo el mundo: fantasía histórica, terror infantil, mitología coreana, nuevas formas de identidad, escribir relatos cortos, romance, lectores beta o Emilia Pardo Bazán desfilaron por las tres salas del CTB durante el primer día y medio ⸺por desgracia, lo único a lo que pude quedarme⸺. Y luego aún faltaba hablar de vampiros, recursos del miedo, aventura espacial, ingeniería, política, rol, viajes en el tiempo, alienígenas o folklore tradicional español. La presencia local en el diseño del evento ha sido significativa, con grandes figuras de distintas generaciones a un lado y a otro del escenario, junto con charlas específicas sobre el género en gallego. Y, además, estuvo el podcast Misterios y cubatas, tan deliciosamente absurdo que no podías parar de reír.

Pero, sin duda, lo más valioso de este fin de semana ha sido poder conocer a tantas personas increíbles. Las redes sociales nos permiten estar en contacto con gente que se encuentre en el punto contrario del globo, pero la cercanía física es inigualable. Poder estrechar la mano de alguien a quien admiras, escuchar sus impresiones, mantener una conversación e incluso compartir un momento de terraza son disfrutes al alcance de muy pocos. Y entonces descubres que Ramón Caride, Luís Filipe Silva, Ledicia Costas, el Hematocrítico, Jesús Cañadas, Claire North, Conchi Regueiro o Cristina Fernández Cubas no son solo palabras que adornan algunos de los libros y eventos que más has disfrutado en los últimos tiempos, sino que además son personas cercanas, que te dedican una sonrisa y te hacen pasar un buen rato. Tienen un brillo mágico en los ojos que demuestra lo mucho que les apasiona hacer esto y disfrutan conociendo gente y compartiendo lo que saben. Y la Hispacón ha hecho posible que se rompan barreras y que las mejores tertulias se produzcan en torno a una mesa llena de cervezas y tapas, o de chupitos de licor café. Que eso sí que favorece la creación del arte.

Tengo que dar las gracias especialmente a Nacho Agulló, gran amigo que me sirvió de cicerone del evento, y a David das Tebras, escritor y también amigo que vivió la experiencia con la misma ilusión de primera vez que yo y la misma mirada embobada de un niño pequeño.

La fantasía, la ciencia ficción y el terror atraen cada vez a más personas y medios, no solo a quienes se dedican específicamente a estos géneros literarios, sino también generalistas, y eso siempre es un avance, porque todos nos merecemos poder soñar con otra clase de mundo. En esto, Pórtico tiene una responsabilidad enorme al organizar algo tan grandioso, tan útil y tan digno de orgullo que creo que me va a enganchar en años sucesivos, aunque me temo que lo va a tener difícil para que sea mejor que este año, porque el listón ha quedado muy alto.

Más eventos, viajes y locuras varias en este enlace.

Pedro Castro presenta en Santiago su exposición «Lendas galegas»

El pasado viernes, día 30 de septiembre, tuve la fortuna de asistir a la presentación en Santiago de Compostela de Lendas galegas, la más reciente exposición de pintura del artista ferrolano Pedro Castro. A las ocho de la tarde nos reunimos muchos de los admiradores de su obra en el Hotel Virxe da Cerca y asistimos a una visita guiada por sus cuadros de temática medieval, costumbrista y mitológica.

En esta colección, Castro homenajea a los antiguos contadores de historias, trovadores que recorrían los caminos dispuestos a ganar unas pocas monedas con sus cuentos. De esta forma, las historias permanecían siempre vivas, pues cambiaban sus elementos de un pueblo a otro, se adaptaban a los tiempos, crecían o menguaban según necesidad. Y, gracias a eso, las leyendas han pervivido hasta nuestra época con la ayuda de compiladores como Álvaro Cunqueiro o Vicente Risco. Y también con la de Pedro Castro, que convierte cada historia en un hermoso cuadro de su propio estilo.

El pintor crea un ambiente mágico en sus obras, llenas de figuras irreales que traducen las imágenes que todos nos hemos formado en la cabeza. Cada leyenda tradicional cobra vida y forma en una interpretación muy particular que hace que parezca más actual que nunca, como pasaba con los trovadores. La peeira de lobos, la Santa Compaña, la pedra da serpe o el viaje de Ith a Irlanda. Todas estas piezas de la identidad gallega encuentran color e imagen renovados en los lienzos que forman parte de esta colección.

Además, pudimos escuchar la actuación musical de Eloy Vázquez, que interpretó diversas cantigas con el acompañamiento de una zanfoña. Ambos, Vázquez y Castro, llevan años dedicándose a la recuperación de instrumentos musicales antiguos, partituras y canciones populares gallegas, lo que constituye una riqueza en el patrimonio de todos.

La exposición seguirá estos meses en el Hotel Virxe da Cerca, con los cuadros a la venta para quien desee adquirirlos.

Más leyendas gallegas, cuadros y contadores de historias en este enlace.

El síndrome de Superboy o cómo hacer que funcione un flashback en una novela o cómic de aventuras

Como ya he comentado en otros artículos de esta misma página, una novela de aventuras se apoya en tres elementos fundamentales:

  • Los personajes: El carisma de los protagonistas es una pieza básica para provocar la adicción del lector, que buscará saber lo que ocurre al pasar la página, en el siguiente capítulo, en el volumen siguiente de la saga… Sus objetivos —lo que buscan—, sus motivaciones —lo que están dispuestos a arriesgar para conseguirlo— y el conflicto —lo que tendrán enfrente— conseguirán provocar la empatía y empujarán a continuar leyendo. O no.
  • El ritmo narrativo: La tensión es imprescindible en una novela de aventuras. El futuro de los protagonistas debe estar siempre en juego, incluso cuando aparentemente se encuentren en reposo. Su misión no puede descansar hasta la última página y la novela durará exactamente el tiempo necesario para que lleguen a alguna conclusión satisfactoria, tanto si se trata de un final abierto, cerrado, parcialmente cerrado… pero, en todos los casos, el objetivo principal tiene que haber llegado a algún desenlace acorde con lo que venía ocurriendo con anterioridad.
  • El entorno narrativo: Los paisajes exóticos son típicos de este género, ya que sus historias suelen transcurrir en islas remotas, castillos solitarios, otros planetas, otras épocas… La sensación de extrañeza del lector ante el lugar donde ocurre todo y la ocasión de explorarlo al mismo tiempo que se resuelve la trama generan un placer secundario al de la historia principal. A todos nos encanta visitar parajes nuevos, sobre todo si no es nuestra vida la que está en juego a cada paso.

Una técnica muy habitual para jugar con las expectativas y romper la estructura lineal de la historia es la analepsis, retrospección o flashback, que consiste en detener la acción en cierto momento y narrar a continuación hechos del pasado, que en algún otro momento secundario se unirán a lo contado previamente. Ese punto de ruptura y el de restitución sirven como bisagras narrativas que también pueden serlo de la propia estructura clásica en tres actos: planteamiento, nudo y desenlace. En este último caso, también se habla de puertas o fronteras entre actos, con la idea de transmitir que, una vez que los personajes las han cruzado, ya no hay vuelta atrás.

Pero, en 2004, el escritor y dibujante de cómics John Byrne habló en su página de lo que él llamaba el síndrome de Superboy:

«Hoy en día, demasiados aficionados no se dan cuenta de la presunción más básica de la ficción: que los personajes principales sobrevivirán, pero pretendemos, por el bien de cada historia, que eso es no es un hecho establecido. Cuando era niño, me angustiaba cada vez que Superman caía en una trampa mortal de kryptonita. Por lo general, solo tenía que esperar cuatro o cinco páginas para saber que iba a estar bien, pero nunca se me ocurrió encogerme de hombros, hacer como si no ocurriera nada y simplemente pasar a la siguiente historia para ver si había sobrevivido. Yo lo vivía y podía sentir esa emoción igual que Superman, porque siempre existía una posibilidad, aunque fuera remota, de que muriera de verdad en ese capítulo.

Solo cuando leí cómics de Superboy me di cuenta de que no había tensión, ya que sabía a ciencia cierta que Superboy se convertiría en Superman. Me refiero a esto como síndrome de Superboy y advierto a los escritores que tengan mucho cuidado al hacer flashbacks o, más significativamente, flashforwards.

Si, como lector, llegas a un punto en el que sabes que no hay ningún daño real que pueda ocurrirles a los personajes principales, entonces has cruzado una línea importante y no tiene sentido que sigas con ese tipo de ficción».

El ejemplo es realmente demostrativo. El personaje de Superman apareció por primera vez en el número 1 de la revista Action Comics, en abril de 1938, y mostraba a un héroe adulto que combatía el mal vestido con un uniforme azul y rojo, unas botas altas y una capa que ondeaba al viento tras él. Su símbolo se convirtió en universal: una S encerrada en el interior de un triángulo o pentágono invertido. El diseño fue cambiando con las décadas, pero el sentido de esperanza que transmitía ha permanecido desde entonces.

Sin embargo, en los años 40 aparecieron las aventuras de Superboy, que no eran más que historias capturadas de la infancia y adolescencia de Superman. Es decir, se trataba del mismo personaje pero un par de décadas antes. Por tanto, ya sabías de antemano que no le iba a pasar nada malo, porque estaba destinado a crecer para convertirse algún día en Superman. Más tarde, el elenco habitual de esos cómics se trasladó a los de su contrapartida adulta, como Krypto, el superperro, o Lana Lang, su eterna enamorada. Del mismo modo, algunos villanos originales de Superman se pasearon por las páginas de la versión juvenil, como Lex Luthor, que ya de niño se ocupaba de poner en peligro al héroe. Eso hizo más obvio el asunto: ninguno de los personajes de los cómics de Superboy iba a sufrir el más mínimo daño si ya había asomado la cara por alguna publicación de Superman.

Como dice Byrne, todos sabemos que la muerte no es algo muy duradero en el cómic de superhéroes, e incluso las más significativas han terminado por deshacerse, como Bucky, Jason Todd o Supergirl. Pero siempre existe la posibilidad, por remota o breve que sea. En el llamado Universo Ultimate o en las novelas de la saga Canción de hielo y fuego, esa posibilidad ha sido llevada por sus autores a extremos radicales y cualquier personaje, por querido o principal que sea, puede morir en cualquier instante. Y, salvo ciertas contadísimas ocasiones, el que muere se queda muerto para siempre.

Eso es lo que hace que el lector disfrute plenamente de la historia, porque siente el peligro igual que el personaje. Es uno de los tres pilares fundamentales de los que hablaba al principio: el ritmo narrativo. Sin peligro no hay emoción y el ritmo desaparece.

Por tanto, la existencia de Superboy implica que no hay tensión narrativa, y eso se extiende a cualquier clase de flashback. Todo lo que sucede en un flashback carece de emoción desde un principio, porque sabemos que los personajes que aparezcan en él van a seguir vivos hasta el tiempo presente. Por tanto, es una técnica que un autor de aventuras debe usar con mucho tiento.

¿Significa eso que está prohibido utilizarla? Para nada, pero hay que conocer sus reglas, que son distintas de las del tiempo presente:

  • No sirve para contar escenas de acción que hagan avanzar la trama, sino para explicar cómo se ha llegado hasta el punto de partida.
  • No sirve para generar expectativas en el lector, sino para profundizar en las motivaciones de los personajes y por qué hacen lo que hacen.
  • No explica el qué, sino el porqué y el cómo, de manera que el lector entienda mejor el último acto, en el que la acción retorna al presente y continúa la trama del principio.

El tiempo de la historia —tiempo interno de los personajes— y el tiempo de la narración —orden de la lectura— no tienen por qué ser iguales. De hecho, es frecuente que el autor opte por cualquier otro orden narrativo que no sea el puramente lineal, bien para aclarar hechos que ocurrieron en el pasado o, justamente, para generar una tensión que de otro modo sería imposible, o por lo menos muy diferente.

El mejor ejemplo de esto último es Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez, que comienza con la demoledora frase: «El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo». Es decir, realmente el título de la obra se cumple y empieza explicando lo que va a ocurrir en el desenlace. Eso hace que toda la novela se base en el cómo y en el porqué de la muerte de Santiago Nasar, no en el hecho en sí, que ya está contado. Es más, el autor muestra un derroche de habilidad al utilizar perspectivas distintas y a veces contradictorias, tiempos narrativos salteados y posibilidades distintas para un final que el lector cree que quizá no esté tan predestinado como ha sugerido al principio.

Es un ejemplo perfecto de cómo crear expectativas y luego jugar con ellas para que sea el lector quien reconstruya el puzle en su cabeza. Pero, y este es un detalle muy importante, Crónica de una muerte anunciada no es una novela de aventuras, sino de género negro o de investigación periodística, así que busca otros objetivos y se apoya en otros pilares totalmente distintos. En el género que nos ocupa, la manera de romper esa falta de tensión narrativa ha de ser otra. Por ejemplo, el propio John Byrne escribió un cómic en el Superboy fallecía a manos del Señor del Tiempo y nunca llegaba a convertirse en adulto, porque en realidad pertenecía a un universo de bolsillo y no al mundo que habíamos conocido hasta entonces.

Más novelas de aventuras, superhéroes infantiles y trampas de kryptonita en este enlace.

El valor de la recreación histórica para un escritor de aventuras

Mis grandes descubrimientos de este año han sido las ferias históricas y las asociaciones de recreación. En época prepandemia había asistido alguna vez a la Festa da Istoria de Ribadavia —a la que acudí vestido de judío con ropa prestada y luego con un disfraz de mesonero bastante ridículo que había comprado en el bazar de mi barrio y con el que coincidieron dos personas más, lo que nos llevó a hacer la broma de quién abriría la taberna al día siguiente si estábamos todos allí—.

Pero este 2022 ha tenido lugar la explosión de las fiestas populares. Con unas restricciones cada vez más suaves, todos los ayuntamientos han recuperado sus festejos de siempre, entre los que se incluyen las fiestas históricas. Galicia es una región particularmente rica en eventos históricos reseñables y también en leyendas mágicas, de donde provienen tradiciones muy antiguas que hoy se han reconvertido en fiestas.

En Redondela se cuenta la historia de un dragón muy peligroso, la Coca, que vivía en la ensenada de San Simón y de vez en cuando acudía a la localidad en busca de niños a los que engullir. Un grupo de marineros se enfrentaron a él, lo rodearon y abatieron con sus espadas, tras lo que se dedicaron a bailar a su alrededor para festejar que por fin serían libres. De esta leyenda proviene la fiesta de la Coca, una celebración anual que cuenta con una réplica del dragón y la llamada danza de las espadas, en la que un grupo de jóvenes de familia marinera reproducen ese baile festivo en torno al monstruo. Con ellos también desfilan las penlas —niñas vestidas de blanco y con alas en la espalda que representan las vidas salvadas por el heroísmo de los muchachos— y toda Redondela se vuelca en una de sus fechas más importantes del año.

En Xinzo de Limia tiene lugar la Festa do Esquecemento, basada en una historia mitad real y mitad fantástica que también moviliza a la población al completo. Dice la Historia que el procónsul Décimo Junio Bruto fue el primer caudillo romano en pisar las tierras de lo que hoy es Galicia. Venía desde el sur al frente de su ejército, atravesó el Duero en una terrible batalla y entonces encaró el río Limia. Los galaicos, incapaces de frenar su avance, procuraron extender un cuento entre los supersticiosos legionarios romanos: que el Limia era en verdad el río Lethes o río del Olvido, del que bebían las almas antes de pasar a la otra vida para librarse de todos sus recuerdos. Por tanto, si ellos atravesaban la corriente, perderían también la memoria y nunca podrían volver a casa. El miedo se extendió por las tropas y nadie estaba dispuesto a obedecer al procónsul, de modo que tuvo que ser él mismo quien tomara entre sus manos el estandarte de la legión y cruzara el río para demostrarles que no pasaba nada. En la actualidad, esa anécdota —de la que no tenemos forma de contrastar si realmente sucedió— sirve de excusa para una fiesta popular en la que asociaciones vecinales hacen de romanos o de galaicos en una batalla que incluye el legendario cruce del Limia.

Y hay muchos eventos más: la Feira Franca de Pontevedra, el desembarco vikingo de Catoira o la Fiesta de la Reconquista de Vigo. Mercados antiguos, travesías navales o batallas que marcaron la Historia dan pie a jornadas de encuentro de barrio y de popularización de antiguos trabajos de artesanía, formas de alimentación, armas, perfumes o bailes típicos. Las raíces históricas de un pueblo se muestran en un acto de diversión que casi siempre incluye mojitos y choripanes —y por un momento miramos para otro lado sobre la historicidad de esos alimentos—.

Sin embargo, además de la fiesta, hay un valor cultural enorme alrededor de estos eventos, con asociaciones que se dedican a recrear escenas completas de tiempos pasados, su indumentaria, sus armas, sus caballos, sus cánticos y bailes. Preparan recetas de cocina exactamente igual que antaño, se hacen dibujos rituales en la piel, tocan instrumentos de siglos pasados o manejan un florete con la misma destreza. Su conocimiento es amplísimo y encaran estas reuniones con una seriedad absoluta. La divulgación es una tarea preciosa y, de la misma forma, visitan colegios u organizan visitas guiadas a lugares de interés.

Recreadores de Galicia, Civitas Limicorum, AHC Gallaecia Viva, Cohors I Gallica o la Sala Viguesa de Esgrima Antiga se dedican a fomentar el gusto por la herencia cultural recibida de tiempos antiguos y ponerla al alcance de todo el mundo.

Y esto resulta especialmente importante para un escritor de aventuras. Siempre se dice que un autor debe ponerse en el lugar de sus personajes y sentir como propias sus esperanzas, preocupaciones y dudas para así poder transmitírselas a los lectores. Pero la imaginación tiene sus límites, sobre todo en aquellas cuestiones de las que no sabemos lo suficiente. ¿Cómo se manejaba un telar de tablillas? ¿A qué lado del cuerpo se colgaba una gladius romana? ¿Cuánto pesaba un escudo de legionario? ¿De qué modo se colgaba un sagum para permitir los movimientos naturales de los brazos?

Y luego hay una cuestión aún más importante que el conocimiento: las emociones. El roce de una túnica basta sobre la piel curtida, la humedad que transmite la hierba mojada cuando se camina sobre ella con unas cáligas, el sabor del polvo pegado a la boca, el peso de una lanza durante muchas millas o el olor del pan recién hecho después de una larga marcha militar. Todo eso formaba parte de la vida de nuestros antepasados y se supone que tiene que aparecer reflejado en la novela. Solo de ese modo se puede conseguir que el lector se identifique con los personajes, sienta lo mismo y se integre en la narración. Por eso defiendo sin dudar que un escritor de aventuras debería participar en recreaciones como estas, para sentir y luego transmitir lo vivido. Para ser parte de aquella existencia y después contarlo como uno más.

Y yo, por suerte, he podido participar en esos eventos, de lo que estoy enormemente agradecido a estas asociaciones. ¿Y tú, te vienes de recreación histórica?

Más aventuras, viajes y pan recién hecho en este enlace.

Nominados a los Premios Ignotus y Premio Matilde Horne 2022

Pórtico, la Asociación Española de Fantasía, Ciencia ficción y Terror, ha hecho pública la lista provisional de nominados de este año a los Premios Ignotus. Este galardón, creado en 1991, se entrega anualmente para resaltar las mejores obras de estos géneros en cualquiera de sus formatos: novela, novela corta, cuento, antología, libro de ensayo, artículo, ilustración, producción audiovisual, tebeo, revista, novela extranjera, novela corta extranjera, cuento extranjero, sitio web y libro infantil–juvenil.

Según aclaran las propias bases, tienen derecho a voto los socios de Pórtico, los miembros en activo de las asociaciones afines con las que se hayan establecido convenios de colaboración, los mayores de 14 años que se inscriban libremente en el registro de votantes abierto para cada convocatoria y los mayores de 14 años inscritos en el Congreso Nacional de Ciencia Ficción (HispaCón) inmediato al proceso electoral.

Se considera candidata a los Premios Ignotus cualquier obra publicada en el año anterior, desde el 1 de enero al 31 de diciembre.

Los nominados del 2022 son:

En la categoría de mejor novela:

Brujas de arena, de Marina Tena Tena (editada por Insólita).

Dientes rojos, de Jesús Cañadas (editada por Obscura).

Innombrable, de Caryanna Reuven (editada por Crononauta).

La luna de Gathelic, de Inés Galiano (editada por Malas Artes).

Las edades de Itnis, de Salvador Bayarri (editada por Premium).

Omega, de Isabel Pedrero (editada por Insomnia).

En la categoría de mejor novela corta:

Carcoma, de Layla Martínez (editada por Amor de Madre).

El asesinato de Leah Phar, de Rafael de la Rosa (editada por Cerbero).

La caza del último ojáncano, de G. G. Lapresa (editada por Cerbero).

Pollo en pepitoria, de Andrés Zelada (editada por Cerbero).

Sagato, de Enerio Dima (editada por Cerbero).

En la categoría de mejor cuento:

Cinco mil dólares, de Isabel Pedrero (en Literentropía nº 3)

Interregno, de Nieves Delgado (en el sitio web Patreon).

No te sientes a la mesa de la bruja, de Marina Tena Tena (en el sitio web Patreon).

Sentir lo suficiente, de Caryanna Reuven (en el sitio web Patreon).

Vallparadís, de Inés Galiano (autoeditado).

En la categoría de mejor antología:

Bestiario de Tierra y Tinta, de Clara Dies Valls (autoeditada).

Cuentos para Algernon: Año IX, de autoría múltiple (editada por Marcheto).

Exilium: Primer Impacto, de autoría múltiple (editada por Cerbero).

La hermandad de la noche: cuentos de sangre y oscuridad, de autoría múltiple (autoeditada).

Todas las chicas descalzas, de Nieves Mories (editada por Dilatando Mentes).

En la categoría de mejor libro de ensayo:

Domingo Santos. Una vida de ciencia ficción, de Mariano Villarreal (editado por El Transbordador).

Infestación, de Érica Couto–Ferreira (editado por Dilatando Mentes).

La Nave Invisible: 5 años de travesía, de autoría múltiple (autoeditado).

Todas Gamers quinto aniversario Vol. 2: Con más esdrújulas, de autoría múltiple (autoeditado).

Soy lo que me persigue, de Ismael Martínez Biurrun y Carlos Pitillas Salvá (editado por Dilatando Mentes).

En la categoría de mejor artículo:

Autistas esisten o el fascinante (no) proceso de buscar ficción especulativa autista, de Andrea Penalva (en el sitio web La Nave Invisible).

¡Houston! ¿Houston? ¿Me recuerdas?, de Laura Huelin (en el sitio web La Nave Invisible).

La importancia del espejo: por qué hacer reescrituras queer de clásicos, de Andrea Penalva (en el sitio web La Nave Invisible).

Las 40 mejores novelas de viajes en el tiempo, de David Nel (en el sitio web David Nel).

El universo en F del genio de Maine, de David P. Yuste y Tony Jiménez (en Círculo de Lovecraft nº 17).

En la categoría de mejor ilustración:

Cubierta de En las profundidades, de Joey Hi–Fi (editada por Crononauta).

Cubierta de Exilium: Primer Impacto, de Juan Alberto Hernández (editada por Cerbero).

Cubierta de Innombrable, de Sara H. Randt (editada por Crononauta).

Cubierta de Las bestias olvidadas de Eld, de María Matos (editada por Duermevela).

Cubierta de Vallparadís, de iSouru (autoeditada).

En la categoría de mejor producción audiovisual:

Café librería, canal de Twitch de Carla Plumed.

Droids & Druids, pódcast de Amanda Iniesta, Elena Torró e Inés Galiano.

La cuarentena, programa de Editorial Cerbero.

Las escritoras de Urras, pódcast de Maielis González y Sofía Barker.

Lumak, pódcast de Ander Mombiela y Eleazar Herrera.

En la categoría de mejor tebeo:

Calavera lunar, de Albert Monteys (editado por Mai Més).

Chocozombi apocalíptico, de Felipe Arambarri, Miguel Ángel Sánchez y Samir Karimo (autoeditado).

Enseñanza Mágica Obligatoria, de Sergio S. Morán (autoeditado).

Nada del otro mundo, de Laurielle (editado por Fandogamia).

Villanueva, de Javi de Castro (editado por Astiberri).

En la categoría de mejor revista:

Círculo de Lovecraft, de Amparo Montejano.

Droids & Druids, de Inés Galiano y María Dolores Martínez.

Supersonic, de Alicia Pérez Gil, Cristina Jurado y Nieves Mories.

Tentacle Pulp, de Francisco Javier Giménez Carrero.

Windumanoth, de Álex Sebastián, David Tourón y Víctor Blanco.

En la categoría de mejor novela extranjera:

Gideon la Novena, de Tamsyn Muir (con traducción de David Tejera Expósito, editada por Nova).

La ciudad justa, de Jo Walton (con traducción de Blanca Rodríguez, editada por Duermevela).

Las mareas negras del cielo, de Neon Yang (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Duermevela).

Piranesi, de Susanna Clarke (con traducción al castellano de Antonio Padilla Esteban, editada por Salamandra, y con traducción al catalán de Ferran Ràfols Gesa, editada por Amsterdam).

Reyes de la tierra salvaje, de Nicholas Eames (con traducción de David Tejera Expósito, editada por Gamon).

En la categoría de mejor novela corta extranjera:

En las profundidades, de Rivers Solomon, Daveed Diggs, Jonathan Snipes y William Hutson (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Crononauta).

La belleza, de Aliya Whiteley (con traducción de José Ángel de Dios, editada por Dilatando Mentes).

La maldición del tranvía 015, de P. Djèlí Clark (con traducción de Rebeca Cardeñoso, editada por Duermevela).

Los hilos rojos de la fortuna, de Neon Yang (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Duermevela).

Se buscan mujeres sensatas, de Sarah Gailey (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Crononauta).

Ser devorado, de Sara Tantlinger (con traducción de José Ángel de Dios, editada por Dilatando Mentes).

En la categoría de mejor cuento extranjero:

Guía para razas trabajadoras, de Vina Jie–Min Prasad (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Crononauta).

La mujer de terracota, de Zen Cho (con traducción de Rebeca Cardeñoso, editada por Duermevela).

Madres cañeras en el apocalipsis zombi, de Rae Carson (con traducción de Carla Bataller Estruch, editada por Crononauta).

Me casé con un monstruo del espacio exterior, de Dale Bailey (con traducción de Marcheto, en Cuentos para Algernon).

Señor Muerte, de Alix E. Harrow (con traducción de Marcheto, en Cuentos para Algernon).

En la categoría de mejor sitio web:

ConsuLeo, de Consuelo Abellán.

Cuentos para Algernon, de Marcheto.

Matreon, de Crononauta.

La Nave Invisible, de autoría múltiple.

La Tercera Fundación, de la asociación Los conseguidores.

En la categoría de mejor libro infantil–juvenil:

Catalejos para mirar muy de cerca, de Maielis González (editado por Cerbero).

El campamento, de Rocío Remesal (editado por Cerbero).

El ciclo de vida de la mariposa nocturna, de Bruno Puelles (editado por Dolmen).

El medallón de la luna, de Alba G. Callejas (editado por Selecta).

La hija de la bruja, de Yolanda Camacho (editado por Cerbero).

Ahora queda la segunda fase, en la que los votantes eligen la obra ganadora en cada categoría. ¿A qué estás esperando para votar? ¿Ya has hecho tu quiniela sobre los Ignotus?

Si quieres más información, te cuento que sobre algunos de estos seleccionados he escrito anteriormente, tanto en el boletín mensual de las mejores novelas y cómics de aventuras ⸺que puedes encontrar en este enlace⸺, como en las reseñas que hago para la web Libros Prohibidos ⸺que encontrarás aquí⸺.

Además, desde este año, Pórtico entrega también el Premio Matilde Horne a la mejor traducción, cuyos nominados son los siguientes:

El único indio bueno, de Stephen Graham Jones. Traducción de Manuel de los Reyes (editada por La biblioteca de Carfax).

Gideon la Novena, de Tamsyn Muir. Traducción de David Tejera Expósito (editada por Nova).

Las mareas negras del cielo, de Neon Yang. Traducción de Carla Bataller Estruch (editada por Duermevela Ediciones).

Ring Shout. Nuestro cántico, de P. Djèli Clark. Traducción de Raúl García Campos (editada por Obscura Editorial).

Yo soy el río, de T. E. Grau. Traducción de José Ángel de Dios (editada por Dilatando Mentes Editorial).

Los nombres están dados. Ahora, ¡que gane el mejor!

Más información, nominaciones y noticias extrañas en este enlace.

Descuentos y sorteo para celebrar la Semana del Libro

Desde hace años, el Día del Libro se ha convertido en una ocasión maravillosa para comprar y regalar libros. No hay mayor muestra de amor, cariño o amistad que regalar a una persona un libro o cómic que piensas que le van a gustar. Meterte en su piel, pensar con su cabeza y elegir una lectura con la que disfrutar durante largo tiempo. Porque, a la vez, leer permite que todos nos paseemos por vidas distintas, que en un momento nos convirtamos en un soldado británico durante las guerras napoleónicas, un cimmerio que recorre el mundo a golpes de espada, un joven que encuentra el mapa de un tesoro, un orfebre que realiza un viaje en el tiempo o un emperador albino emigrado de su propio reino. La lectura nos evade de nuestra realidad y nos aporta un millar de realidades diferentes, algunas posibles y otras tan irrealizables que te cambian el día.

Yo, por mi parte, he contribuido un poco a que se expanda ese mundo increíble de la literatura. Actualmente tengo una novela en las librerías que seguro que ya conoces, El cazador de tormentas, y por eso he decidido aportar mi granito de arena para que la celebración del Día del Libro sea aún más especial.

Pero no podía quedarme con un solo día, sino que he decidido celebrar toda una Semana del Libro para que tengas aún más oportunidades de pasarlo bien.

Te cuento:

Desde hoy y hasta el domingo, tienes El cazador de tormentas a un 10 % de descuento en Lektu, tanto en papel como en formato digital. Incluso puedes hacerte con ambos a un precio estupendo, porque vienen en pack. Puedes encontrarlos en este enlace.

Hoy mismo he iniciado un sorteo en mi página de Facebook al que puedes apuntarte ya mismo. Solo tienes que darle «me gusta» a la página, buscar la entrada en cuestión y etiquetar a dos amigos. Entre todos aquellos que lo hagan, celebraré un sorteo de un ejemplar de la novela y unos cuentos regalos más: un marcapáginas, un tarjetón y un póster de Nilidia. Puedes encontrarlo en este enlace de aquí.

Y, por supuesto, todos los ejemplares que compres en librerías el sábado 23 de abril tendrán un 10 % de descuento.

¿Qué te parece? Nunca ha sido tan fácil disfrutar de la lectura o quedar bien con esa persona a la que quieres.

Que tengas una Semana del Libro maravillosa.

Más cazador de tormentas, aventuras y actividades en este enlace.

Un año del grupo «Novelas y cómics de aventuras»

Este mes de febrero se ha cumplido un año de la creación del grupo de Facebook Novelas y cómics de aventuras. El viaje ha sido complejo y arduo, ha habido que luchar contra la sobrecarga de trabajo, la visibilidad y el algoritmo de Facebook. Ha requerido una labor continua para buscar miembros y temas de conversación. Pero, en definitiva, hoy puedo decir que ha valido la pena.

Los objetivos quedaban claros en el texto de presentación:

«Este grupo ha sido creado con la intención de compartir imágenes, artículos y debates en torno a las novelas y cómics de aventuras de todos los tiempos. Sandokán, Geronimo Stilton, Harry Potter, Solomon Kane, Coraline, Thorgal, el capitán Alatriste, Tarzán, Conan o Tintín son bienvenidos en esta casa. Y todos aquellos que disfruten con estas historias o estén dispuestos a crear las suyas propias pueden considerarse miembros de pleno derecho de esta comunidad. Porque en el fondo todos somos igual de soñadores y nos encantan las aventuras.

Compartid vuestros artículos, subid imágenes, recomendad lecturas y mandad vuestras críticas al grupo. Este espacio está abierto para vosotros, siempre desde el respeto y las buenas intenciones. Y cada lunes será el día de la promoción, dedicado a todos aquellos que estén implicados en el campo de la aventura.

No hay mapas de este territorio. Solo un lugar en el que compartir y aportar riqueza.

Adelante. Entrad libremente y por vuestra propia voluntad».

Algunos libros adquiridos este año

Las cuestiones que ha abordado el grupo durante este año han sido muy variadas:

Ilustraciones relativas a novelas y cómics de aventuras: Dibujantes antiguos y modernos, personajes clásicos y de nueva creación se alternan en la imagen que aparece cada mañana. Conan y Bloodsport, Hellboy o Ken Parker muestran su rostro para saludar al día.

Reseñas: Publicaciones de esta o de otra época que suponen un hito especial en el género de aventuras. ¿Has leído Las aventuras de Superman? ¿Y 20.000 leguas de viaje submarino?

Recién terminado: Mis propias lecturas, al ritmo que las voy completando y siempre con su portada correspondiente. La última novela de Pérez–Reverte, los relatos cortos de Robert E. Howard o la serie de Sandman que escribió Neil Gaiman. Las novedades literarias y los clásicos, intercalados.

Material para autores: Historias asombrosas que no te habrías imaginado nunca y que frecuencia superan a cualquier obra de ficción. Verdaderas catacumbas ocultas bajo las ciudades o turistas que visitan la Antártida con la misma facilidad que las playas de Benidorm.

Novedades aventureras: Cada mes podrás encontrarte aquí las últimas publicaciones del mercado editorial, o por lo menos las más interesantes.

El día de la promoción: El lunes se abren las puertas del grupo para que los autores de aventuras muestren su trabajo en público y presuman de sus logros.

Otro cómic leído durante este año, en este caso a bordo de un tren

Y aún habrá mucho más en el futuro. Entrevistas, semblanzas, presentaciones, eventos literarios… Las posibilidades que ofrece un grupo así son casi infinitas. Solo hace falta voluntad de compartir con los demás tus aficiones. Estoy deseando conocer tus gustos, qué autores veneras y a cuáles detestas, si prefieres el manga o el cómic de superhéroes, y si tú también quieres lanzarte al estrellato.

Eso sí, el respeto es imprescindible. La única forma de mantener un diálogo entre personas que no se conocen —y que seguramente no llegarán a verse las caras nunca— es que se respeten las unas a las otras. Desde el comienzo, en este grupo está prohibido el lenguaje despreciativo en cualquiera de sus formas —machista, racista…— y no habrá reparos en expulsar a quien se lo salte.

La imagen de cada lunes para que cada cual muestre sus obras

Un grupo de Facebook es una oportunidad de oro para conocer gente nueva y escuchar sus historias, para contar anécdotas y mostrar el trabajo propio. Yo quiero otro año más y otro y otro…

Novelas y cómics de aventuras no ha hecho más que empezar.

Más historias asombrosas, reseñas, ilustraciones y aventuras de toda condición en este enlace.