La importancia de la ambientación en la literatura fantástica: a propósito de la Edad Hiboria

La literatura fantástica se define como aquella en la que aparecen elementos que ni han existido nunca ni pueden llegar a existir —esto es lo que la diferencia de la literatura realista—, y de los que no se plantea ninguna explicación coherente basada en la ciencia —esto es lo que la distingue de la ciencia–ficción—. Por tanto, la única explicación satisfactoria es la magia. En el relato se muestran hechos, objetos, animales o personas que no se pueden justificar mediante la ciencia ni el narrador lo pretende, de modo que su origen solo ser sobrenatural. Luego ya puede tratarse de una magia llamada blanda —sin reglas demasiado estrictas— o dura —mucho más explicada, casi como si fuera un libro de recetas de cocina—, pero su naturaleza incomprensible es la misma.

La geografía es algo que puede variar mucho dentro de este género, pero que también suele ser inventada. A partir de las obras de Edgar Rice Burroughs, Robert E. Howard o J. R. R. Tolkien, muchos escritores a lo largo del siglo XX han querido diseñar su propio mapa de aventuras, lleno de lugares peligrosos a los que mandar a sus héroes. Pero, igual que ocurre con los otros elementos mágicos, la geografía tiene que ser verosímil. El lector de fantasía está dispuesto a creer en barcos que navegan por el desierto, espadas que aguardan por su verdadero dueño o seres de ultratumba con modales victorianos, pero solo si el escritor se atiene a sus propias normas. Incluso la literatura fantástica debe tener unos límites precisos que aseguren la verosimilitud de la historia. Una narración sobre vampiros en los Cárpatos a mitad del siglo XIX puede incluir aldeanos, carros, castillos y vampiresas, pero no teléfonos móviles. El lector asumirá que el chupasangres se convierta en lobo, trepe por un muro de piedra o se comunique con murciélagos, pero levantará una ceja al instante si el cazador de vampiros pide ayuda a sus compañeros por WhatsApp. A menos, claro está, que cambiemos el siglo XIX por el XXI. Entonces lo que sobrará es el carro.

Las coordenadas espaciotemportales son las que garantizan la credibilidad de una historia y, en concreto, habrá una serie de características que definirán a la perfección las posibilidades del relato: los medios de comunicación, los medios de transporte y la manera de conseguir luz y calor. ¿El protagonista se desplazará a otro país en goleta, ferry, EasyJet o en un túnel de teleportación? ¿Escribirá una carta, dejará un anuncio en el periódico o le hablará a alguien por telepatía? ¿Existe la luz eléctrica? ¿Y de dónde proviene: del aceite, del gas o de la propia energía del alma humana?

La ambientación es uno de los tres pilares fundamentales de la novela de aventuras, junto a los personajes y la trama. Mientras la novela policíaca se apoya sobre todo en la resolución de un enigma y la romántica en la creciente relación entre la pareja protagonista, la aventura se construye generalmente dentro de una ambientación exótica que interacciona con la historia y la hace posible. Sin esa ambientación, sería inviable que la novela transcurriera de esa forma y viceversa.

Un ejemplo perfecto de esto lo constituye la Edad Hiboria, el marco geográfico y temporal de los relatos de Conan. El escritor texano Robert E. Howard publicó entre 1932 y 1936 unas veinte historias cortas protagonizadas por el cimmerio de cabello negro y ojos adustos, el de los pies calzados con sandalias. Todas ellas estaban situadas en un tiempo anterior a la historia escrita, hace unos doce mil años y unos ocho mil después del hundimiento de la Atlántida debido a una catástrofe natural. En esa era desconocida para los historiadores se alzaron unos reinos que dominaron los metales, la piedra y las joyas, pero que aún no conocían la pólvora. Por eso su desarrollo se parece mucho al de la Edad Media que conocemos.

Pero no solo eso, sino que además Howard definió un sinfín de características en cada uno de estos pueblos, en la geografía de su nación y en la manera en que vivían. Esa es la formidable riqueza de la Edad Hiboria.

Así, por ejemplo, Aquilonia es el más poderoso de los reinos de aquel tiempo, una nación interior que podría identificarse con la Francia medieval: encabezada por un rey y con el culto a Mitra como religión oficial monoteísta, su hegemonía se debe sobre todo a su caballería pesada y a sus arqueros bosonios. Ambos cuerpos constituyen la élite de los ejércitos de Hiboria. En Aquilonia transcurren historias de intrigas cortesanas protagonizadas por hechiceros oscuros, como en El fénix en la espada o La hora del dragón.

Zamora, en cambio, es un lugar de paso entre Oriente y Occidente, una nación que vive de las rutas comerciales y, como consecuencia de estas, del robo. Grandes fortunas se han creado allí a expensas de organizar caravanas o de apropiarse de ellas. Las ciudades muestran altas torres enjoyadas, templos dedicados a cien dioses variados y también suburbios plagados de tabernas donde se reúnen las bandas, y por las que los soldados del rey, curiosamente, apenas pasan. En Zamora tiene lugar La torre del elefante, una de las mejores historias del personaje, que definen su carácter y de paso todo el género de la espada y brujería. En esa época de su vida, Conan se gana la vida como ladrón y acepta un reto muy particular.

Al sur de Hiboria se encuentran otras regiones mucho más salvajes, como son Estigia y los Reinos Negros —Kush, Darfar, Punt o Zembabwei—. Son tierras antiguas de hechiceros malignos y templos dedicados a dioses crueles. Abundan los sacrificios humanos y las guerras por un palmo de territorio. Los poblados con cabañas de madera y techos de paja se alternan con urbes construidas en piedra, muchas de ellas abandonadas por razas ya extinguidas o sometidas a un terrible proceso de decadencia. Los relatos que se ambientan allí son más brutales que cualquier otro, llenos de escenas dramáticas que no se olvidan, como en La reina de la Costa Negra, posiblemente el culmen de toda la obra de Howard.

Esa es la importancia de una buena ambientación para la novela fantástica. La hora del dragón no tendría sentido en Darfar, ni La torre del elefante en Zembabwei. Cada región marca su propio relato, su propio ritmo interno y el desenlace de cada historia. Robert E. Howard supo dotar a los reinos de personalidad propia y explotarla, y por eso la Edad Hiboria es tan plural, tan compleja, tan valiosa y tan definitoria del género de fantasía heroica. Todos los demás hemos tenido que aprender del maestro.

Más torres enjoyadas, caminos de paso y reinas de la Costa Negra en este enlace.

Sorteo «El cazador de tormentas» y calendario editorial

Si aún no sabías que estreno novela en breve, es que no vienes mucho por esta página web, porque llevo algún tiempo compartiendo mis elementos de documentación, que puedes encontrar en estos artículos. También he enseñado ya la portada y la sinopsis, que salieron en este artículo de aquí.

Pero esta semana la cosa va un poco más allá y te cuento la fecha definitiva de publicación de El cazador de tormentas: 12 de abril, lunes. Ese será el momento en que, al fin, podrás tener en tus manos esta novela de aventuras, ideal para las lecturas de terraza o las primeras visitas a la playa. Aparecerá tanto en papel como en formato electrónico, para que elijas lo que más te guste. Reconozco que yo no tengo claro por cuál de los dos formatos me decanto: soy partidario absoluto de la lectura en papel tirado en el sillón y con una mantita por encima ⸺si hace bueno, mantita de verano⸺, pero luego lo combino con el ebook para los viajes en transporte público o los momentos muertos fuera de casa. ¿Tú eres igual o prefieres uno en concreto? Con mi novela, podrás elegir la opción que mejor se adapte a tu ritmo de vida.

Si la fecha de publicación es el 12 de abril, la preventa comenzará dos semanas antes, es decir, el lunes 29 de marzo. Lo anunciaré por esta misma vía.

Pero, si además quieres hacerte con el libro gratis, ahora tienes ocasión, porque la editorial ha lanzado un sorteo. A lo largo de toda esta semana puedes participar entrando en mi página de Facebook, dejando un me gusta en la página y etiquetando en esa entrada a quien creas que le encantaría leer esta novela de aventuras. Solo tienes que hacer clic en este enlace que aparece aquí y te llevará directamente al sitio:

Cómo participar en mi sorteo

¿A que es sencillo? Pues no pierdas la ocasión, que los días pasan volando y solo es hasta el lunes. Ese mismo día haré público el nombre del premiado y su ejemplar le llegará a partir del 12 de abril.

Anímate. Ya sabes lo que dicen: si un libro te gusta y encima no te ha costado dinero, estás en el paraíso.

Más sorteos, calendarios y novelas de aventuras en este enlace.

Grandes autores de novelas y cómics de aventuras: Robin Hobb

¿Has oído hablar de los clubes de lectura online? Son una opción muy cómoda para leer a tu ritmo pero con otras personas, con el fin de quitarte de encima la apatía ⸺sí, ya sé que esta época es muy mala para todo y no apetece mover ni un dedo⸺ y, de paso, leer libros que seguramente no habrías tocado en otras condiciones. Te hablé de este concepto de los clubes de lectura online en este enlace.

Durante el mes de febrero, en los grupos Lecturas fantásticas: Club de lectura de fantasía juvenil y Novelas y cómics de aventuras, hemos leído «Aprendiz de asesino», de Robin Hobb, arranque de la trilogía de los Vatídico y presentación oficial de Traspié, uno de los mejores protagonistas de novela de los últimos tiempos.

Robin Hobb es el seudónimo de Margaret Astrid Lindholm Ogden, autora estadounidense que ha publicado unas veinte obras como Megan Lindholm y unas treinta como Robin Hobb, en una prolífica carrera que comenzó en los primeros años 80 y llega hasta la actualidad.

Nacida en Berkeley, California, hace casi 69 años, ha residido durante largo tiempo en la isla de Kodiak, Alaska, un lugar duro al que llegaron los rusos en el siglo XVIII y que se convirtió en uno de los centros fundamentales de caza de nutrias para obtener su piel, hasta la venta de Alaska a los Estados Unidos en 1867 ⸺hecho histórico que ya noveló Rex Beach en su obra El mundo en sus manos⸺. En la actualidad, la escritora reside en Tacoma, Washington, junto a su marido y sus tres hijos.

La práctica totalidad de su carrera se ha centrado en la fantasía, primero dedicada a un público juvenil y más tarde a la adulta. Ha abarcado distintos subgéneros, como la fantasía urbana, pero sus mayores éxitos se han producido en el campo de la fantasía medieval y, en concreto, con la saga de los Seis Ducados, mundo ficticio en el que transcurren varias de sus obras, organizadas en diversas trilogías.

Aprendiz de asesino es la primera novela de la trilogía de los Vatídico, el comienzo de la historia de los Seis Ducados y punto de arranque de toda la saga. Cuenta la vida de Traspié, el hijo bastardo del príncipe Hidalgo, heredero del reino y uno de los personajes más queridos, tanto por sus súbditos, como por la nobleza y por aquellos que tratan con él. Caballeros, sirvientes, damas y consejeros lo respetan, lo admiran y se sienten felices con su mandato, pues saben que algún día asumirá el trono del rey Artimañas.

Pero entonces llega Traspié, un niño con el que nadie contaba, fruto de un desliz del príncipe seis años atrás. Su abuelo, el padre de la joven despreciada por Hidalgo, lo entrega a la corte para que ellos se ocupen de él. Pero eso desarticula toda la línea sucesoria y provoca una nueva sucesión de intrigas, envidias y dudas acerca de cuál será el futuro del muchacho. El rey debe ocuparse de ese nuevo elemento, en un sentido o en otro.

Y luego está el asunto de la magia, inevitable en una obra de fantasía. Aquí recibe el nombre de la Habilidad y está reservada, en principio, para la familia real, aunque hay otros que pueden utilizarla espontáneamente. Traspié también es capaz de eso, pero nunca ha recibido una educación adecuada ⸺como de cualquier otra cosa⸺.

Aprendiz de asesino es la narración en primera persona de la vida del muchacho, en una sucesión de anécdotas de infancia, problemas y aprendizajes, durante su búsqueda de la madurez. Eso sí, la profusión de detalles en la mayoría de escenas, incluso en las más banales, puede llegar a agotar a los lectores impacientes. Olores, colores y sonidos reciben explicaciones pormenorizadas, lo que llega a ahogar la trama principal en ocasiones y a hacer perder de vista lo que realmente quiere contar.

La trilogía de los Vatídico es un hito superventas que merece la pena probar, uno de los pilares de la fantasía moderna, respetado por creadores y lectores de todo el mundo. ¿Te animas?

Más novelas, autores y habilidades extrañas en este enlace.

Reseñas aventureras: «Bribones: La sombra sobre Gerada», de El Torres y Rukikun.

La fantasía heroica en general y el cómic de fantasía en particular no son, para nada, exclusivos del mercado anglosajón. Aunque fueran autores de habla inglesa los primeros en popularizar las grandes narraciones de bárbaros, espadachines, brujos, magas, ladrones y objetos mágicos protegidos en el interior de una torre, existen también unas cuantas historias de procedencia hispana que se pueden contar entre las mejores del género.

Una editorial en concreto, Karras Comics, ha hecho de la fantasía heroica su seña de identidad, con títulos tan importantes como Ghost Wolf o The barbarian king. Pero además ha publicado la última aventura de una de las parejas de guerreros más veteranos y queridos de la espada y brujería: los Bribones.

La historia de Bribones viene de atrás, de 1998, y en concreto de la desaparecida revista Barbarian, donde El Torres y Juan José Ryp plantearon la serie como una forma de reinterpretar los clásicos de la fantasía desde un punto de vista cómico. Bram y Weasel son dos ladrones, mercenarios, bebedores y camorristas que tratan de sobrevivir, y quizá hasta hacerse ricos, en un mundo de brujos y hechiceros sin escrúpulos. Ellos solo cuentan con sus armas y su poca delicadeza a la hora de afrontar cualquier misión, y eso, como es lógico, suele dar lugar al desastre.

Con varias publicaciones en España y también en Estados Unidos ⸺en la editorial Amigo Comics, con el título de Rogues⸺, ha llegado ahora la última historia de estos dos héroes tan atípicos, en la que se enfrentan a las peores criaturas del universo lovecraftiano.

«Los pícaros más descarados de la espada y brujería han vuelto. Y esta vez vienen perseguidos por criaturas más allá de la cordura. Bram y Weasel vuelven a liarla. Tras unas aventuras lejos de la mítica ciudad de Gerada… vuelven con un extraño artefacto: El Ojo de Byatis, que tratan de vender antes de que se pudra. Lo que los bribones no sospechan es que traerán la perdición sobre la ciudad… ¡La llegada del horror cósmico de los Primigenios! La serie de fantasía más divertida del premiado guionista EL TORRES (Nancy in Hell, Roman Ritual, Apocalypse Girl) vuelve con más humor que nunca, esta vez enfrentándose a los monstruos lovecraftianos, narrada con el increíble arte de RUKIKUN… ¡y con ilustraciones de afamados artistas invitados!».

El Torres es un veterano guionista de fantasía y gran conocedor de la obra de Robert E. Howard y H. P. Lovecraft, así como del nexo que hubo siempre entre ambos. Bribones: La sombra sobre Gerada es un precioso homenaje a las narraciones de un autor único, que creó su propio género: el del horror cósmico. Sobre la base de una admiración profunda, El Torres lleva la historia a su terreno y este cómic resulta tan divertido como los anteriores, con Bram y Weasel metidos en líos imposibles de solucionar, enfrentados en este caso a dioses primigenios que quieren controlar el mundo ⸺aunque el mundo de los Bribones no funciona exactamente igual que el nuestro, como van a comprobar enseguida⸺ e incluso con la intervención del propio Lovecraft, que tiene un papel muy importante en la trama.

Karras Comics apuesta fuerte por la espada y brujería, con una edición magnífica acompañada de extras, lo que demuestra que el género tiene un hermoso futuro por delante cuando se le dedica tanto esfuerzo y tanta genialidad a las obras. Y en concreto Bram y Weasel parece que aún tendrán muchas más aventuras, si los dioses lo permiten.

Más críticas aventureras, hechiceros, bárbaros y objetos mágicos protegidos en el interior de una torre en este enlace.

Reseñas aventureras: «Ghost Wolf», de El Torres, Luis Czerniawski, Loren Lorente, Ángel Hernández, Sandra Molina, Ali McNavi, Juan Carlos Ruiz y Esther Sanz.

Hay historias más grandes que las personas y que sobreviven al paso del tiempo y los intentos por sepultarlas. Esto es lo que ha ocurrido con este cómic y de lo que trata, en realidad. A finales de los años noventa, Juan Torres, El Torres, creó una historieta junto a Luis Czerniawski, también conocido como Siku, para la desaparecida revista «Barbarian». Entonces se llamaba «El espíritu del lobo» y trataba sobre un hombre que hacía un pacto con un lobo, al comienzo de los tiempos, y ambos se comprometían a unirse en defensa de sus valores, su cultura y su tradición. Este pacto se transmitía de padres a hijos y, a modo de historia, se volvía a sellar en cada generación, para que aquel pueblo primitivo nunca olvidase de dónde venía. Era un cómic de bárbaros en la montaña, de pueblos salvajes y guerreros con hachas enormes, que servía como homenaje al género de espada y brujería y en concreto al trabajo del maestro Frank Frazetta.

Pero la cosa no tuvo mucho éxito y quedo reducida a aquello. El Torres admite que en Estados Unidos no comprendieron el trasfondo del cómic y le achacaron un supuesto componente chauvinista, una interpretación xenófoba acerca de la resistencia contra la inmigración ilegal. Horrorizado, el escritor olvidó al hombre, al lobo y al pacto que se había forjado entre ambos.

Pero el tiempo no fue capaz de sepultar una historia tan grande. En 2014, El Torres quiso darle otra oportunidad a unos personajes en los que él personalmente creía, de modo que reescribió la antigua historia, de la misma forma que el pueblo de la montaña la transmitía de padres a hijos. La historia floreció de nuevo, esta vez con nuevos protagonistas, que volvían a asumir el manto del lobo. Así es como surgió «Ghost Wolf, volumen 1: Nacido en nieve y sangre», un compendio de diversas historias, llevadas a cabo por equipos creativos diferentes, y que tratan en su conjunto sobre el legado. Un hombre que escapa de un grupo de esclavistas y se une al antiguo Ghost Wolf. Una mujer que defiende a su pueblo del ataque de unos monstruos que permanecían ocultos en la tierra. Un líder que cae en la tentación del oro. Una bruja cuervo que trae consigo el horror.

Este cómic es pura aventura, pura destrucción bárbara. Es el perfecto ejemplo de la evasión. Entre sus páginas el tiempo vuela y es difícil leer solo una página y escapar del embrujo de sus batallas, heroísmo y sacrificio. Las imágenes son tan poderosas que no resultan sencillas de olvidar.

Hay autores que se han convertido en garantía de calidad y cualquiera de sus obras alcanza el rango de legendarias, además de ser una compra segura. El Torres es uno de esos autores, y el hecho de que Karras Comics haya agotado ya la segunda edición de «Ghost Wolf, volumen 1» lo demuestra.

Más bárbaros con hachas enormes y autores legendarios en este enlace.

Reseñas aventureras: «Las extrañas aventuras de Solomon Kane», de Robert E. Howard

Sigo otra semana más con las recomendaciones de novelas de aventuras para este verano tan loco. Estés en la playa o en la montaña, vayas a pasar unos días con tu familia en la aldea o solo y disfrutando de la tranquilidad, pocas opciones son más agradables que una buena novela de aventuras, que te haga soñar y te transporte a otras situaciones. Piratas, espadachines, salvajes, brujos, zombies, vampiros, monstruos primigenios o magia vudú. Cualquiera de esos ingredientes serían magníficos para pasar un buen rato. Pues el libro del que quiero hablarte hoy tiene todo eso junto.

Weird Tales es una de las revistas más importantes de la historia, dedicada a la fantasía y el terror desde 1923 y hasta el presente. En ella han publicado escritores tan reputados como H. P. Lovecraft, Clark Ashton Smith o Robert E. Howard. Este último fue uno de sus pilares más significativos, y Weird Tales constituyó su vía más frecuente de publicación. En el número correspondiente a agosto de 1928 aparecía «Sombras rojas», el debut de un personaje muy peculiar.

«Era un hombre alto, tanto como Le Loup, vestido de negro de pies a cabeza: su severa ropa iba extrañamente a tono con su tenebroso rostro. Los largos brazos y los anchos hombros delataban al espadachín, así como la larga hoja que llevaba en la mano. Sus rasgos eran saturnales y tétricos. Bajo aquella luz incierta, la sombría palidez de su rostro le daba una apariencia fantasmal, efecto que era realzado por la satánica negrura de sus amenazantes cejas. Sus ojos, grandes y profundamente entornados, observaban al bandido sin pestañear, escrutándole. Al mirarse en ellos, Le Loup no supo a ciencia cierta de qué color eran. Por otra parte, el aspecto mefistofélico de su rostro y barbilla era desmentido, curiosamente, por una frente ancha y amplia, escondida, en parte, por un sombrero sin pluma.

Pero mientras que aquella frente pertenecía a un soñador, idealista e introvertido, los ojos y la nariz, estrecha y recta, eran los del fanático. Cualquier observador se habría asombrado al contemplar los ojos de los dos hombres que se enfrentaban en aquella caverna, pues, aunque escondiesen insospechados abismos de poder, ahí acababa cualquier parecido. (…)

Los ojos del hombre de negro, hundidos en sus órbitas, que miraban fijamente bajo unas cejas prominentes, eran fríos, pero profundos; al contemplarlos se tenía la impresión de estar mirando desde insondables profundidades heladas».

Así aparece en escena Solomon Kane, un puritano inglés que recorre el mundo sin un destino claro, siempre vagando de un lugar a otro, persiguiendo el mal en todas sus formas. Apenas sabemos nada de su origen o de lo que hizo que asumiera una misión tan compleja, pero no parece tanto un héroe como la víctima de una maldición que intente limpiar su alma. Él no se une a ningún ejército ni a ninguna causa conjunta. Su camino es solitario y autoimpuesto, con el único fin de terminar con cualquier elemento maligno, igual un señor feudal germano que esclavice a su pueblo que un reino de vampiros establecidos en el corazón de África. Sabemos que nació en una familia puritana de Devonshire, que navegó por todos los mares en barcos mercantes o que fue corsario en el Nuevo Mundo contra navíos españoles. A partir de ahí comienza un lento vagabundeo por Europa que hace que se tope de bruces con elementos mágicos, intervenciones demoníacas y terribles hechiceros, a los que combate una y otra vez, solo porque cree que es su obligación. Reza a Dios y se considera su mano ejecutora, en ocasiones como un verdadero fanático, capaz de recorrer el planeta entero con tal de salvar a alguien en apuros.

Robert E. Howard explicó en una de sus cartas que había imaginado por primera vez a este personaje cuando tenía alrededor de dieciséis años, impresionado por la estética de esos espadachines de mirada gélida y movimientos calculados de los que leía en las historias de Rafael Sabatini. El nombre del puritano podría venir de «Sir Piegan Passes», de W. C. Tuttle, un western que salió publicado en la revista Adventure en 1923. En esa historia se nombra a un vaquero llamado precisamente Solomon Kane, y es sobradamente conocido que Robert E. Howard leía con asiduidad Adventure —y soñaba desde siempre con publicar en ella—, y también que reutilizaba como autor lo que antes había disfrutado como lector de revistas pulp —su personaje El Borak tiene mucho que ver con el capitán Athelstan King, creación de Talbot Mundy—. Tal vez un día de 1923 un joven Howard leyó ese nombre en su revista favorita y pensó: «esto quedaría genial para un espadachín puritano».

El caso es que finalmente el Solomon Kane de Howard no tiene nada de western y sí mucho de vengador bíblico, de la misma forma que se cuenta que el rey Salomón perseguía y capturaba los demonios que amenazaban a la humanidad. Y a Kane le da lo mismo que su enemigo sea humano o infernal: movido por su invencible fe en lo que está haciendo, empuñará su estoque y sus pistolas para lanzarse a cualquier clase de combate.

Aunque todas sus historias están ambientadas en una época concreta —finales del siglo XVI y principios del XVII—, Howard muestra unas localizaciones escasamente realistas, solo lo imprescindible para situar una narración de misterio. Europa se representa como un lugar siniestro, poblado por vampiros antiguos que se disfrazan como señores feudales, mientras que África es el horror, la selva tupida donde se oculta la brujería más antigua y terrible.

En el volumen «Las extrañas aventuras de Solomon Kane» están incluidos los siguientes relatos:

«Sombras rojas»: La primera aparición del personaje. Kane se topa por casualidad en Francia con una joven atacada por una cuadrilla de bandidos. Cuando la víctima muere en sus manos, el puritano se jura a sí mismo que les hará pagar su crimen, aunque eso le suponga lanzarse a una búsqueda de varios meses y atravesar África, con la aparición de tribus salvajes, magia ancestral y un poderoso hechicero que se convertirá en su único amigo, el misterioso N´Longa.

«Calaveras en las estrellas»: «Dos son los caminos que llevan a Torkertown». Así comienza una de las mejores historias del personaje, donde se encuentra con el mal a mitad de una senda y resuelve una maldición que amenazaba a una pequeña villa desde mucho tiempo atrás.

«Resonar de huesos»: Una posada a un lado de un bosque, llamada El Cráneo Hendido, y Solomon Kane intenta pasar allí una noche. Al final no le quedará más remedio que descubrir por qué le han puesto ese nombre a la posada y qué tiene que ver el esqueleto de un antiguo hechicero.

«La mano derecha de la condenación»: Otro relato magnífico. Kane sirve de testigo y motor de la historia en una narración de venganza, caza de brujas y justicia poética, situada en Inglaterra.

«Luna de calaveras»: De un modo similar a lo que ocurrió en «Sombras rojas», el puritano viaja a África por una misión solitaria, esta vez para rescatar a una joven secuestrada por piratas y vendida a una reina salvaje, la temida Nakari, la reina vampiro de la ciudad de Negari, a donde tendrá que ir a salvarla. Pero ese es un lugar horrible, donde tienen lugar los rituales más inhumanos.

«Las colinas de los muertos»: Durante su gran viaje a través de África, Kane se encuentra de nuevo con el chamán N´Longa, que le entrega el antiguo cetro del rey Salomón, con el que se puede combatir a los demonios. Y no le vendrá nada mal cuando tenga que enfrentarse a una ciudad entera poblada por vampiros, que han asesinado a todos los miembros de las tribus locales.

«Los pasos en el interior»: El África negra sufre el ataque constante de esclavistas árabes, que arrasan pueblos enteros. El puritano intenta acabar con una de esas partidas y liberar a los esclavos, pero lo superan en número y él mismo acaba unido a la cadena. Lo que no se esperan los esclavistas es el horror que duerme en los lugares aparentemente más tranquilos de la jungla.

«Alas en la noche»: Kane sigue explorando África de un rincón a otro, esta vez para descubrir que hay monstruos mitológicos que se han refugiado en sus montañas, para seguir alimentándose de los mortales como hacían en la Antigüedad.

Hasta aquí los relatos publicados en vida del autor. Existen otros, de los que supimos más tarde, como «Espadas de la hermandad» —un cuento de piratas y un noble que les ayuda en sus fechorías, a los se enfrenta Kane para ayudar a un muchacho, cuya novia han secuestrado para convertirla en su esclava—; o fragmentos inconclusos, como «El castillo del diablo» o «Los hijos de Asshur», que prometían historias increíbles que nunca se llegaron a realizar; o incluso poemas, como «El regreso al hogar de Solomon Kane», que habla acerca del día en el que el puritano se plantea abandonar la vida errante y echar raíces de vuelta a Devon, e incluso pregunta por una muchacha llamada Bess, que en tiempos lloró por él, cuando abandonó la tranquilidad de la vida sedentaria en busca de aventuras, y ahora hace años que yace muerta. Pero Kane es un alma vagabunda, siempre a la caza de nuevos seres malvados y de nuevas emociones, y tan pronto como escucha «el aullido de los sabuesos del océano», su mirada cambia y sus intenciones también, porque él nunca tendrá más consuelo que la batalla, ni más intenciones que combatir el mal, allá donde se encuentre.

Más espadachines ingleses, lugares tenebrosos y almas errantes en este enlace.

Reseñas aventureras: «The barbarian king: La espada rota», de Rosi, Landi, Panciroli, De Luca, Bragalini e Imbrauglio

Hay personajes que trascienden a sus propios creadores y se vuelven patrimonio de todos. Solo le ha ocurrido a unos pocos, pero logran convertirse en valores absolutos, más allá del medio en el que nacieron y de cualquier época concreta. Sherlock Holmes, Tarzán, Superman o Conan son ejemplos de esta curiosa situación.

El cimmerio fue creado por el escritor americano Robert E. Howard en el relato «El fénix en la espada», publicado en el número correspondiente a diciembre de 1932 de la revista Weird Tales. Pero su verdadera fama universal llegó a partir de los años 70, cuando Roy Thomas y Barry Windsor–Smith iniciaron una serie de comics basada en sus aventuras. Desde ese momento, Conan ha aparecido en cómic de manera ininterrumpida, con los lápices de grandes genios como John Buscema, Ernie Chan, Gil Kane o Cary Nord, y magníficos guionistas como el propio Thomas o Kurt Busiek. Cinco décadas de historietas de un nivel de calidad impresionante. ¿Queda algo por contar de las andanzas del bárbaro más famoso de la Edad Hiboria? ¿Y habrá algún loco dispuesto a asumir el reto de medirse con nombres semejantes?

Karras Comics ha iniciado la publicación de «The barbarian king», una serie revolucionaria por muchos motivos: es un Conan clásico, que se cimenta directamente en los relatos de Howard —en concreto, en «La torre del elefante», una de sus mejores historias y de las adaptadas al cómic con más frecuencia—; pero a la vez es rompedor, original y salvaje. El protagonista se aleja de los estándares establecidos por Buscema y es más duro, más feo y con más cicatrices, consecuencia de años luchando en los lugares más terribles. Las imágenes son más crudas, sin las limitaciones que impuso en su momento la censura, y abundan la sangre, los desnudos y la crueldad explícita. El dibujo es respetuoso con el clasicismo de la fantasía heroica y también experimental, sobre todo en las páginas dedicadas al brujo Yara. El cimmerio es un bárbaro de pleno derecho, pero su corte en Aquilonia también es un poco más brutal de lo que estamos acostumbrados a ver, con unas escenas bastante más sucias, más oscuras y más tenebrosas que en otras ocasiones. Y en el fondo parece muy adecuado, ya que estamos hablando de una civilización prehumana, erigida sobre la crudeza de las armas y el salvajismo de sus caballeros.

La historia es un derroche de aventuras: Conan ha alcanzado la tranquilidad como rey de Aquilonia, pero un viejo enemigo al que derrotó al comienzo de su vida como ladrón, el brujo Yara, regresa después de permanecer atrapado durante décadas en otra dimensión, y lo hace con un poder casi infinito. El bárbaro tendrá que enfrentarse al mal, el horror y la locura, lejos de la seguridad de su corte. Y esto no ha hecho más que empezar.

Los guionistas Massimo Rosi y Alessio Landi; los dibujantes Luca Panciroli, Federico de Luca y Alessandro Bragalini; y el colorista Marco Antonio Imbrauglio; con la labor inestimable de El Torres como adaptador de diálogos y la edición de Cristina Carrasco, la rotulación de Monkey Typers y el trabajo de Lucrezia Benvenuti en los logos y el diseño; asumen un tremendo desafío: producir un Conan nuevo para unos tiempos distintos, respetuoso y al mismo tiempo innovador.

Ya no estamos en 1932, ni el personaje nos llega desde una revista pulp americana. «The barbarian king: La espada rota» es el primer volumen de un cómic magnífico, de pura fantasía heroica, que se disfruta igual si nunca has leído nada del personaje como si lo conoces de toda la vida, y tanto si eres un fan acérrimo de este género literario como si no entiendes lo más mínimo de hechiceros, dioses y torres enjoyadas. Es una delicia, un entretenimiento honesto con el lector, y constituye uno de esos pequeños tesoros en cualquier colección de comics, de los que recomiendas sin dudar cuando alguien te pregunta qué puede regalarle a un amigo o qué leer para pasar un buen rato.

Karras Comics está haciendo una labor maravillosa en la edición de comics de fantasía, ciencia ficción y terror, un empeño que, en tiempos como los que vivimos, se vuelve casi heroico y desde luego muy admirable. Con El Torres detrás —lo que ya es una garantía de buen hacer—, están demostrando que vale la pena apostar por ciertas historias, ciertos autores y cierta manera de editar.

«The barbarian king» es una gran serie y su segundo volumen está ahora mismo en preventa. No hace falta decir nada más.

Otras historias de sangre y desnudos, otros bárbaros y hechiceros malignos, y otras locuras semejantes (o no), en este enlace.

«The Witcher», una serie de novelas convertida en serie de televisión por Netflix

El último deseo

(Artículo publicado en Vigo É el día 21 de diciembre de 2019)

Netflix estrena una de sus series más ambiciosas, que se une a la nueva oleada de producciones de fantasía en imagen real. Se trata de «The Witcher», la adaptación de la saga de Geralt de Rivia, obra del escritor polaco Andrzej Sapkowski. ¿Qué tienes que saber de «El último deseo», el libro de donde parte la historia?

Todo empezó con una serie de relatos sin pretensiones de cambiar el mundo. A finales de los años ochenta, el escritor Andrzej Sapkowski publicó una serie de historias cortas en la revista polaca Fantastyka, que estaba dedicada a la fantasía y la ciencia–ficción. Su éxito fue tan enorme que pronto fueron reeditadas en forma de libro y posteriormente traducidas a numerosas lenguas. Había nacido el brujo Geralt de Rivia.

 

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Más locuras, brujos y monstruos en este otro enlace de aquí.