Una promoción exclusiva para esta página web gracias a La Boutique de Zothique

Una de las ventajas de tener gustos literarios especiales es que te encuentras por el camino con otros locos semejantes a ti y juntos localizáis rincones mágicos donde todo es posible, no solo dar con obras de fantasía, ciencia ficción, terror y pulp que llevabas años buscando y por las que ya habías perdido la esperanza, sino además descubrir auténticos tesoros de las letras de los que no tenías noticias y resulta que hay gente que se ha ocupado de darlos a conocer.

Como lector, adoro las novelas de aventuras, esas obras llenas de piratas, bárbaros, hechiceros, detectives, exploradores, monstruos y dioses cósmicos imposibles de entender con nuestra pobre mente humana. Me fascinan los desiertos, las selvas, los mares azotados por tormentas, los planetas lejanos o las cuevas que llegan hasta el centro de la Tierra. Necesito emocionarme al leer, verme obligado a pasar la página y que mi mente no encuentre la paz hasta saber qué le ocurre al protagonista de la historia, quién es el responsable de esos crímenes rituales o si el hombre mono logrará escapar de esa atractiva reina de una nación primitiva que quiere sacrificarlo sobre un altar por haber rechazado sus proposiciones de amor.

La Boutique de Zothique es todo eso y más cosas todavía. Es una librería especializada en obras de emociones fuertes, en esas historias que no quieres soltar por nada del mundo, aunque llegues tarde al trabajo o a la cita de tus sueños. En sus estanterías —tanto físicas como virtuales— encontrarás a Robert E. Howard, H. P. Lovecraft, Seabury Quinn, P. Djèlí Clark, Catherine L. Moore, Robert Bloch, Ursula K. Le Guin, Javier Jiménez Barco, Clark Ashton Smith, Algernon Blackwood, Edmond Hamilton o August Derleth. Es decir, lo mejor del pasado y el presente en cuanto a la literatura de evasión, joyas universales que se comerán tu tiempo porque serás incapaz de soltarlas hasta la última página.

Recientemente, La Boutique de Zothique ha iniciado un boletín informativo diario mediante correo electrónico que merece mucho la pena. Solo con darte de alta en su página web, recibirás todos los días un mensaje de Jorge Plana avisando de novedades que han llegado a la tienda o recomendando textos que no conocías pero que, de pronto, se convierten en tus mejores amigos. El buen librero no es solo el que tiene los ejemplares que buscas, sino sobre todo el que te conoce mejor que nadie y saca de un rincón escondido un extraño libro del que no has oído hablar, que te llevas a casa y gracias al que disfrutas de un momento de placer enorme que esa persona te ha concedido. Jorge es esa clase de librero y sus boletines lo demuestran. Además, es escritor del género, con obras maravillosas como Más allá de la Costa Nómada y la saga de Honora Brim, y eso se nota en sus correos, que tampoco puedes abandonar hasta la última línea y que siempre te alegran el día.

Personalmente, me da mucho gusto ver su nombre entre los mensajes que llegan cada día a la bandeja de entrada, porque sé que adentrarme en sus locuras será una ocasión para evadirme de la rutina, el estrés y las obligaciones, exactamente igual que ocurre con los libros de La Boutique de Zothique.

Pues bien, aquí viene la promoción especial: si te suscribes a su lista de correo desde esta página web —algo totalmente gratuito y que podrás deshacer cuando quieras—, obtendrás un regalo muy valioso, Lázaro, un relato del escritor ruso Leonid Andréiev. Esta es la macabra historia de qué ocurrió con el personaje bíblico que volvió de entre los muertos, qué fue de él una vez resucitado. Y no tiene mucho que ver con lo que hemos sabido por los textos sagrados durante todo este tiempo.

Andréiev fue uno de los escritores más valorados por el público ruso de finales del siglo XIX y principios del XX. Autor sobre todo de relatos cortos y obras teatrales, su interés se centró en las angustias propias de la vida en su tiempo, con especial atención a la guerra, el sexo, la miseria, la locura, el terror, la maldad y la llegada inevitable de la muerte. Supo mezclar el realismo que imperaba entonces en las corrientes literarias de su país con un simbolismo proveniente de la Biblia o la mitología griega, lo que tuvo muy buena acogida, tanto como para que abandonara su trabajo como abogado y se dedicara plenamente a la escritura. Fue muy amigo y rival literario de Maksim Gorki, estuvo implicado de forma directa en el desarrollo de la revolución rusa y finalmente cayó en desgracia debido a su oposición al auge de los bolcheviques, lo que le hizo caer en la miseria, la enfermedad y la muerte con solo 48 años. Su obra, muy abundante, ha sido traducida con regularidad a nuestro idioma y, de hecho, existen numerosas ediciones en español desde los años veinte. Sin embargo, Lázaro es una pieza no muy conocida dentro de su vasta producción, una historia corta de una atmósfera angustiosa que utiliza como base el relato bíblico para hablar sobre cuestiones espeluznantes.

Sabemos por el Nuevo Testamento que Lázaro de Betania era un joven amigo de Jesús que contrajo una enfermedad de evolución muy rápida que lo llevó a la tumba. La familia contó a todo el mundo lo que sucedía, pero el Mesías no pudo llegar a tiempo de salvarlo y, cuando puso un pie en Betania, Lázaro llevaba tres días muerto. Aun así, el cariño que había sentido Jesús por el muchacho lo llevó a resucitarlo y otorgarle así una nueva oportunidad, lo que, según cuenta la Iglesia católica, duró varios años. Sin embargo, no tenemos noticias fiables de lo que ocurrió con Lázaro a partir de ese hecho. Unas tradiciones afirman que se convirtió en obispo en Chipre y otras que lo fue en la Galia.

Andréiev toma ese episodio bíblico para crear un relato estremecedor sobre un hombre que, durante tres días, ha contemplado lo que hay al otro lado de la muerte y se ve arrastrado de vuelta a la vida.

Si quieres conseguir este relato, date de alta en La Boutique de Zothique haciendo clic en este enlace y te aseguro que no te arrepentirás.

Más historias tétricas, autores malditos y resucitados a los tres días —o no— en este enlace.

La importancia de la ambientación en la literatura fantástica: a propósito de la Edad Hiboria

La literatura fantástica se define como aquella en la que aparecen elementos que ni han existido nunca ni pueden llegar a existir —esto es lo que la diferencia de la literatura realista—, y de los que no se plantea ninguna explicación coherente basada en la ciencia —esto es lo que la distingue de la ciencia–ficción—. Por tanto, la única explicación satisfactoria es la magia. En el relato se muestran hechos, objetos, animales o personas que no se pueden justificar mediante la ciencia ni el narrador lo pretende, de modo que su origen solo ser sobrenatural. Luego ya puede tratarse de una magia llamada blanda —sin reglas demasiado estrictas— o dura —mucho más explicada, casi como si fuera un libro de recetas de cocina—, pero su naturaleza incomprensible es la misma.

La geografía es algo que puede variar mucho dentro de este género, pero que también suele ser inventada. A partir de las obras de Edgar Rice Burroughs, Robert E. Howard o J. R. R. Tolkien, muchos escritores a lo largo del siglo XX han querido diseñar su propio mapa de aventuras, lleno de lugares peligrosos a los que mandar a sus héroes. Pero, igual que ocurre con los otros elementos mágicos, la geografía tiene que ser verosímil. El lector de fantasía está dispuesto a creer en barcos que navegan por el desierto, espadas que aguardan por su verdadero dueño o seres de ultratumba con modales victorianos, pero solo si el escritor se atiene a sus propias normas. Incluso la literatura fantástica debe tener unos límites precisos que aseguren la verosimilitud de la historia. Una narración sobre vampiros en los Cárpatos a mitad del siglo XIX puede incluir aldeanos, carros, castillos y vampiresas, pero no teléfonos móviles. El lector asumirá que el chupasangres se convierta en lobo, trepe por un muro de piedra o se comunique con murciélagos, pero levantará una ceja al instante si el cazador de vampiros pide ayuda a sus compañeros por WhatsApp. A menos, claro está, que cambiemos el siglo XIX por el XXI. Entonces lo que sobrará es el carro.

Las coordenadas espaciotemportales son las que garantizan la credibilidad de una historia y, en concreto, habrá una serie de características que definirán a la perfección las posibilidades del relato: los medios de comunicación, los medios de transporte y la manera de conseguir luz y calor. ¿El protagonista se desplazará a otro país en goleta, ferry, EasyJet o en un túnel de teleportación? ¿Escribirá una carta, dejará un anuncio en el periódico o le hablará a alguien por telepatía? ¿Existe la luz eléctrica? ¿Y de dónde proviene: del aceite, del gas o de la propia energía del alma humana?

La ambientación es uno de los tres pilares fundamentales de la novela de aventuras, junto a los personajes y la trama. Mientras la novela policíaca se apoya sobre todo en la resolución de un enigma y la romántica en la creciente relación entre la pareja protagonista, la aventura se construye generalmente dentro de una ambientación exótica que interacciona con la historia y la hace posible. Sin esa ambientación, sería inviable que la novela transcurriera de esa forma y viceversa.

Un ejemplo perfecto de esto lo constituye la Edad Hiboria, el marco geográfico y temporal de los relatos de Conan. El escritor texano Robert E. Howard publicó entre 1932 y 1936 unas veinte historias cortas protagonizadas por el cimmerio de cabello negro y ojos adustos, el de los pies calzados con sandalias. Todas ellas estaban situadas en un tiempo anterior a la historia escrita, hace unos doce mil años y unos ocho mil después del hundimiento de la Atlántida debido a una catástrofe natural. En esa era desconocida para los historiadores se alzaron unos reinos que dominaron los metales, la piedra y las joyas, pero que aún no conocían la pólvora. Por eso su desarrollo se parece mucho al de la Edad Media que conocemos.

Pero no solo eso, sino que además Howard definió un sinfín de características en cada uno de estos pueblos, en la geografía de su nación y en la manera en que vivían. Esa es la formidable riqueza de la Edad Hiboria.

Así, por ejemplo, Aquilonia es el más poderoso de los reinos de aquel tiempo, una nación interior que podría identificarse con la Francia medieval: encabezada por un rey y con el culto a Mitra como religión oficial monoteísta, su hegemonía se debe sobre todo a su caballería pesada y a sus arqueros bosonios. Ambos cuerpos constituyen la élite de los ejércitos de Hiboria. En Aquilonia transcurren historias de intrigas cortesanas protagonizadas por hechiceros oscuros, como en El fénix en la espada o La hora del dragón.

Zamora, en cambio, es un lugar de paso entre Oriente y Occidente, una nación que vive de las rutas comerciales y, como consecuencia de estas, del robo. Grandes fortunas se han creado allí a expensas de organizar caravanas o de apropiarse de ellas. Las ciudades muestran altas torres enjoyadas, templos dedicados a cien dioses variados y también suburbios plagados de tabernas donde se reúnen las bandas, y por las que los soldados del rey, curiosamente, apenas pasan. En Zamora tiene lugar La torre del elefante, una de las mejores historias del personaje, que definen su carácter y de paso todo el género de la espada y brujería. En esa época de su vida, Conan se gana la vida como ladrón y acepta un reto muy particular.

Al sur de Hiboria se encuentran otras regiones mucho más salvajes, como son Estigia y los Reinos Negros —Kush, Darfar, Punt o Zembabwei—. Son tierras antiguas de hechiceros malignos y templos dedicados a dioses crueles. Abundan los sacrificios humanos y las guerras por un palmo de territorio. Los poblados con cabañas de madera y techos de paja se alternan con urbes construidas en piedra, muchas de ellas abandonadas por razas ya extinguidas o sometidas a un terrible proceso de decadencia. Los relatos que se ambientan allí son más brutales que cualquier otro, llenos de escenas dramáticas que no se olvidan, como en La reina de la Costa Negra, posiblemente el culmen de toda la obra de Howard.

Esa es la importancia de una buena ambientación para la novela fantástica. La hora del dragón no tendría sentido en Darfar, ni La torre del elefante en Zembabwei. Cada región marca su propio relato, su propio ritmo interno y el desenlace de cada historia. Robert E. Howard supo dotar a los reinos de personalidad propia y explotarla, y por eso la Edad Hiboria es tan plural, tan compleja, tan valiosa y tan definitoria del género de fantasía heroica. Todos los demás hemos tenido que aprender del maestro.

Más torres enjoyadas, caminos de paso y reinas de la Costa Negra en este enlace.

Documentándome: Robert E. Howard, un bárbaro de Texas

Hay pocos autores a los que se reconozca de forma unánime como padres o madres de un género. Podemos llamar así a sir Walter Scott o a Benito Pérez Galdós para la novela histórica moderna, y a Alexandre Dumas o Robert Louis Stevenson para la novela de aventuras. Robert Ervin Howard ostenta el honor indiscutible de ser el padre de la fantasía heroica o género de espada y brujería. Junto a J. R. R. Tolkien, se ha convertido en el autor más influyente en la literatura fantástica del siglo XX y XXI, formando cada uno su propia corriente literaria: el primero por medio de la fantasía épica y el segundo con la llamada alta fantasía.

Los matices entre ambas son complejos a veces, pero un buen resumen sería decir que, en la obra de Howard, la magia no actúa como una solución a los problemas, sino más bien como algo aterrador y ajeno a la humanidad, que solo causa dificultades y consume el alma de quien la practica. Las historias están narradas desde el punto de vista de guerreros mortales que saben que en su mundo existe la magia, pero solo reservada para unos pocos. Los conflictos son generalmente físicos y los entes mágicos aparecen como terribles amenazas que desafían a la lógica, pocos frecuentes y reservados a momentos muy puntuales, que son aquellos en los que la tensión dramática de cada relato se encuentra en lo más alto.

Aunque ambos autores escribieron sus obras más o menos a la vez, durante la década de los años 30, sus orígenes literarios y por tanto sus resultados fueron muy distintos. Mientras que Tolkien y su amigo C. S. Lewis habían estudiado de forma pormenorizada las mitologías celta y nórdica y plantearon sus obras como una modernización de estas, Howard provenía literariamente de las revistas pulp y, sin perjuicio de que su formación en Historia resultara abrumadora, no alcanzó nunca el estatus de alta literatura.

Howard nació en 1906 en el pequeño pueblecito de Peaster, Texas. Su padre era médico, el doctor Isaac Mordecai Howard, y por su trabajo tenía que viajar con frecuencia. De hecho, en sus primeros trece años de vida, el muchacho recorrió con sus padres casi todo el estado de Texas, hasta que el doctor Howard decidió asentarse en Cross Plains, en el condado de Callahan. Sin embargo, la relación entre la pareja nunca resultó buena y la madre, Hester, fue poco a poco sobreprotegiendo a su hijo y llevando de forma personal su educación y sus ansias por escribir. Al mismo tiempo, la mujer contrajo la tuberculosis, lo que hizo que estuviera cada vez más limitada.

Howard fue desde niño un lector apasionado, sobre todo de Historia, y su ansia por descubrir el mundo lo convirtió en un gran experto en la Edad Media y la Edad Moderna. Mostró un interés significativo por la evolución de los pueblos, las corrientes migratorias y la supervivencia del más fuerte, y en especial por la existencia de un pueblo en concreto: los pictos, una gente extraña que se había resistido al avance del Imperio romano por Escocia y de la que no se tienen muchos datos. Howard veía en ellos el ejemplo más claro de sus teorías. Él entendía la Historia como una sucesión de oleadas de rabia producidas por determinadas razas que buscaron prosperar, crearon imperios y luego fueron consumidas por otras razas más jóvenes. Del mismo modo, la geografía del mundo había sufrido grandes cataclismos que marcaron épocas determinadas y dibujaban un compendio de picos y valles en la Historia. Egipcios, romanos, árabes, turcos… El pasado no era una línea recta, sino quebrada, sacudida por la furia de grandes caudillos que movían tras de sí a pueblos enteros.

Y si eso parece un hecho fundado, ¿por qué no ir más allá? ¿Qué hubo antes de la Historia escrita? ¿Era posible que ya se alzaran imperios antes de aquellos de los que hemos sabido, y que algún gran cataclismo y unas terribles invasiones no dejaran rastro de aquel tiempo?

Howard reconoció haberse visto influenciado por los relatos de aventuras de Jack London y también por sus escritos sobre vidas pasadas; así como por las historias exóticas de Rudyard Kipling y Talbot Mundy. Pero su principal fuente de inspiración fueron las revistas pulp, creaciones baratas, generalmente con escritores desconocidos y que trataban temas escabrosos: detectives de lo sobrenatural, exploradores de reinos fantásticos, criaturas horrendas y mujeres ligeras de ropa a las que salvar del peligro.

Uno de los autores más famosos en ese tiempo fue Edgar Rice Burroughs, que en 1912 había publicado por entregas, en la revista All–Story Magazine, las dos obras que le harían famoso: A princess of Mars ⸺el debut del héroe John Carter de Marte⸺ y Tarzan of the Apes ⸺la primera novela de la saga del señor de la jungla⸺. Gracias a Burroughs, se hicieron enormemente populares las historias acerca de reinos fantásticos, héroes musculosos y reinas feroces y propensas al amor.

Howard cogió todas estas ideas y las hilvanó en una formidable saga única conformada por distintos episodios pseudohistóricos, cada uno protagonizado por un héroe muy peculiar: el rey Kull y la Era Precataclísimica, Conan el cimmerio y la Edad Hiboria, Bran Mak Morn y el Imperio romano, Cormac Mac Art y la Edad Oscura, Turlogh el Negro y los tiempos de Camelot, Cormac Fitzgeoffrey y las Cruzadas, Solomon Kane y la Inglaterra isabelina, Sonya la Roja y el sitio de Viena, El Borak y el Afganistán del Gran Juego o incluso James Allison, que recordaba sus vidas pasadas y volvía a habitar todas esas épocas.

Howard hizo alarde, en sus once años de carrera literaria, de un grado de conocimiento histórico apabullante, que le permitía describir con todo detalle la corte del sultán Solimán el Magnífico o la vida de los nobles que acudieron a las Cruzadas. Y eso aunque nunca realizó grandes viajes ni estuvo jamás en los lugares donde transcurrían sus historias. Desde lo más profundo del corazón de Texas llegó a conocer el mundo mejor que muchos historiadores, y además logró transmitirlo con la viveza, la emoción y la aventura propias de los mejores relatos pulp, de los que enseguida se hizo el rey.

Debutó en 1925 en la revista Weird Tales con el relato titulado Spear and fangLanza y colmillo⸺, una historia de enfrentamientos entre tribus prehistóricas y lucha a muerte por la que le pagaron 16 dólares. Había empezado una carrera fulgurante que duraría hasta 1936.

El 11 de junio de hace 85 años, Hester Howard cayó en coma debido a la evolución de su tuberculosis y los médicos dijeron que no se recuperaría más. Entonces su hijo, el autor afamado, el rey de las historias de aventuras, se metió en su coche y se disparó en la cabeza. Aún siguió vivo durante ocho horas más, pero no se pudo hacer nada por su vida. Su madre murió al día siguiente y ambos fueron enterrados juntos el día 14.

Se perdía un escritor único, un erudito de los tiempos pasados y, en muchos aspectos, un sabio. Su dominio de los resortes de la literatura de evasión no ha sido igualado nunca, ni tampoco su capacidad para mimetizarse con los planteamientos de cualquier otro autor y hacerlos suyos. Howard podía escribir con el estilo de Sax Rohmer, de Talbot Mundy o de H. P. Lovecraft y al final llevar la narración a su terreno y hacerla completamente reconocible. Podía llenar las páginas de detalles históricos y luego ceder a las presiones de su editor e incluir alguna escena con desnudos femeninos, monstruos grotescos y héroes salvajes. A través de su amplia obra podemos seguir la estela de los pictos a través de muchas vicisitudes, desde el estado de sabios tribales con el que aparecen en los relatos de Kull hasta el primitivismo involucionado de la Edad Hiboria, y más allá aún, a los tiempos en que casi se habían extinguido bajo la espada romana y solo unos pocos luchaban fieramente por sobrevivir.

Robert E. Howard dejó tras de sí un poderoso influjo que muchos escritores hemos aceptado. La aventura, la emoción y el salvajismo han pasado de unas plumas a otras y yo mismo me reconozco gran admirador del maestro de Cross Plains.

No hay más que leer con atención entre las líneas de El cazador de tormentas, mi última novela. ¿O qué son, sino homenajes velados, ese hechicero de nombre Yosef Vrolok, ese caudillo llamado Othman, esa reina de la Atlántida y esos huesos de los últimos hombres serpiente, que yacen para la eternidad en el interior de una cueva?

Siempre hay que dar las gracias a los maestros que nos formaron y yo se las mando con este artículo al escritor que me convirtió en adulto, justamente en el día en que decidió quitarse de en medio.

Más hechiceros, reinas y hombres serpiente en este enlace.

Museo Robert E. Howard en su antiguo hogar en Cross Plains, Texas

Sorteo «El cazador de tormentas» y calendario editorial

Si aún no sabías que estreno novela en breve, es que no vienes mucho por esta página web, porque llevo algún tiempo compartiendo mis elementos de documentación, que puedes encontrar en estos artículos. También he enseñado ya la portada y la sinopsis, que salieron en este artículo de aquí.

Pero esta semana la cosa va un poco más allá y te cuento la fecha definitiva de publicación de El cazador de tormentas: 12 de abril, lunes. Ese será el momento en que, al fin, podrás tener en tus manos esta novela de aventuras, ideal para las lecturas de terraza o las primeras visitas a la playa. Aparecerá tanto en papel como en formato electrónico, para que elijas lo que más te guste. Reconozco que yo no tengo claro por cuál de los dos formatos me decanto: soy partidario absoluto de la lectura en papel tirado en el sillón y con una mantita por encima ⸺si hace bueno, mantita de verano⸺, pero luego lo combino con el ebook para los viajes en transporte público o los momentos muertos fuera de casa. ¿Tú eres igual o prefieres uno en concreto? Con mi novela, podrás elegir la opción que mejor se adapte a tu ritmo de vida.

Si la fecha de publicación es el 12 de abril, la preventa comenzará dos semanas antes, es decir, el lunes 29 de marzo. Lo anunciaré por esta misma vía.

Pero, si además quieres hacerte con el libro gratis, ahora tienes ocasión, porque la editorial ha lanzado un sorteo. A lo largo de toda esta semana puedes participar entrando en mi página de Facebook, dejando un me gusta en la página y etiquetando en esa entrada a quien creas que le encantaría leer esta novela de aventuras. Solo tienes que hacer clic en este enlace que aparece aquí y te llevará directamente al sitio:

Cómo participar en mi sorteo

¿A que es sencillo? Pues no pierdas la ocasión, que los días pasan volando y solo es hasta el lunes. Ese mismo día haré público el nombre del premiado y su ejemplar le llegará a partir del 12 de abril.

Anímate. Ya sabes lo que dicen: si un libro te gusta y encima no te ha costado dinero, estás en el paraíso.

Más sorteos, calendarios y novelas de aventuras en este enlace.

Grandes autores de novelas y cómics de aventuras: Leigh Bardugo

De Leigh Bardugo – Copyright owner by assignment; submitted on behalf of Leigh Bardugo, copyright holder, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=73664126

Este mes de marzo, en los grupos de Facebook Lecturas fantásticas de fantasía juvenil y Novelas y cómics de aventuras, te proponemos la lectura de Seis de cuervos, una de las novelas más conocidas de la autora Leigh Bardugo. Como ya te había comentado en este artículo, los clubes de lectura online son la mejor opción para recuperar el hábito de la lectura frente al estrés de cada día y a la escasez de tiempo que tenemos todos para estas cosas. Si te planificas y sacas diez minutos al día para dedicarle a la lectura, podrás leer la friolera de un libro al mes, que es bastante más de lo que dicen las estadísticas que leemos los españoles. Y, si ya eres un lector voraz, los clubes online te servirán para conocer gente con tus mismos gustos por las letras y para probar con autores y obras que no conoces o con los que no te habrías aventurado nunca o que tenías pendientes desde hace mucho y que justamente ahora puedes iniciar.

Este último caso es el que me pasaba a mí con Leigh Bardugo. Autora superventas y con una legión de seguidores por todo el mundo, aún no había encontrado un momento adecuado para adentrarme en alguna de sus creaciones y este ha sido el mes de marzo. La propuesta es leer Seis de cuervos, primera parte de su bilogía formada por esta novela y por Reino de ladrones. Ambas transcurren en Ketterdam, capital de la nación isleña de Kerch, una ciudad marcada por la presencia de canales que la atraviesan por completo, diversos puertos comerciales y bandas mafiosas que se reparten sus beneficios a punta de pistola. Como ya habrás podido deducir, Ketterdam está lejanamente inspirada en la ciudad de Amsterdam ⸺tampoco es que lo oculte, con ese nombre tan claro⸺. Aparecen armas de fuego y faroles de gas, pero también un uso generalizado de la magia, sobre todo entre los más poderosos.

Los responsables de la magia en este mundo son los Grisha, unos seres dotados de capacidades especiales para la manipulación de los elementos, cada cual según su propia naturaleza: los Corporalki Grisha ⸺Mortificadores o Sanadores⸺, los Etherealki Grisha ⸺Vendavales, Inferni o Agitamareas⸺ y los Materialki Grisha ⸺Durasts o Alkemi⸺.

Los Grisha fueron los principales damnificados durante la guerra civil de Ravka, teniendo que huir del conflicto y refugiarse en Kerch. Pero aquello fue más un desastre que una solución, ya que los grandes mercaderes de Kerch los emplearon como sirvientes y sus condiciones terminaron siendo más bien de esclavitud. Tener a un Grisha como criado no es barato, pero garantiza buenas mareas para los barcos y la posibilidad de curar las heridas. Es decir, el éxito sin paliativos para cualquier mercader, en una sociedad tan dura y apegada al dinero como es esta.

El problema surgirá ⸺y este es el motivo de la novela⸺ con la aparición de la jurda parem, una droga que aumenta de manera sorprendente las capacidades de cualquier Grisha, aunque al mismo tiempo acorta su vida. Es decir, un elemento que rompe el equilibrio de poder en el mundo y por el que todos querrán luchar. ¿Quién logrará el control de la jurda parem? ¿Y qué tendrá que sacrificar a cambio?

Seis de cuervos forma parte del mismo universo que otras muchas obras de la autora, llamado de forma colectiva el Grishaverso, aunque transcurre en un lugar y época distintos a sus otras creaciones. Novelas del Grishaverso son también la trilogía Sombra y hueso ⸺compuesta por las novelas Sombra y hueso, Asedio y tormenta y Ruina y ascenso, así como los relatos El demonio en el bosque y La confeccionadora⸺, El rey marcado ⸺que tiene prevista continuación para el año que viene⸺, el libro de relatos El lenguaje de las espinas y el volumen ilustrado de próxima aparición Las vidas de los santos. Además de eso, Leigh Bardugo es autora de La novena casa ⸺primer volumen de la saga de Alex Stern y su primera novela para adultos⸺ y Wonder Woman: Warbringer ⸺una historia del famoso personaje de DC Comics⸺.

Todas estas obras han convertido a Bardugo en una escritora muy popular en todo el mundo, con ediciones en más de cincuenta países y producciones audiovisuales en marcha. Amazon posee los derechos para una posible adaptación de La novena casa, mientras que Netflix está preparando ya una serie sobre el Grishaverso que empezará por la trilogía Sombra y hueso para luego continuar con Seis de cuervos.

Leigh Bardugo nació en Jerusalén el 6 de abril de 1975, creció en Los Ángeles al cargo de sus abuelos y estudió Inglés en la Universidad de Yale. Trabajó en el mundo periodístico y en maquillaje de efectos especiales, pero desde 2012 se dedica plenamente a la literatura y en la actualidad vive en Hollywood, pendiente de la publicación de sus nuevas obras y de las adaptaciones a la pantalla de las que ya tiene en su haber, que en estos años han revolucionado el mercado de la fantasía juvenil.

Es un momento perfecto para que te sumes a la lectura conjunta de Seis de cuervos y conozcas a esta autora. ¿Te animas?

Más fantasía juvenil, faroles de gas y drogas que potencian los poderes en este enlace.

Grandes autores de novelas y cómics de aventuras: Robin Hobb

¿Has oído hablar de los clubes de lectura online? Son una opción muy cómoda para leer a tu ritmo pero con otras personas, con el fin de quitarte de encima la apatía ⸺sí, ya sé que esta época es muy mala para todo y no apetece mover ni un dedo⸺ y, de paso, leer libros que seguramente no habrías tocado en otras condiciones. Te hablé de este concepto de los clubes de lectura online en este enlace.

Durante el mes de febrero, en los grupos Lecturas fantásticas: Club de lectura de fantasía juvenil y Novelas y cómics de aventuras, hemos leído «Aprendiz de asesino», de Robin Hobb, arranque de la trilogía de los Vatídico y presentación oficial de Traspié, uno de los mejores protagonistas de novela de los últimos tiempos.

Robin Hobb es el seudónimo de Margaret Astrid Lindholm Ogden, autora estadounidense que ha publicado unas veinte obras como Megan Lindholm y unas treinta como Robin Hobb, en una prolífica carrera que comenzó en los primeros años 80 y llega hasta la actualidad.

Nacida en Berkeley, California, hace casi 69 años, ha residido durante largo tiempo en la isla de Kodiak, Alaska, un lugar duro al que llegaron los rusos en el siglo XVIII y que se convirtió en uno de los centros fundamentales de caza de nutrias para obtener su piel, hasta la venta de Alaska a los Estados Unidos en 1867 ⸺hecho histórico que ya noveló Rex Beach en su obra El mundo en sus manos⸺. En la actualidad, la escritora reside en Tacoma, Washington, junto a su marido y sus tres hijos.

La práctica totalidad de su carrera se ha centrado en la fantasía, primero dedicada a un público juvenil y más tarde a la adulta. Ha abarcado distintos subgéneros, como la fantasía urbana, pero sus mayores éxitos se han producido en el campo de la fantasía medieval y, en concreto, con la saga de los Seis Ducados, mundo ficticio en el que transcurren varias de sus obras, organizadas en diversas trilogías.

Aprendiz de asesino es la primera novela de la trilogía de los Vatídico, el comienzo de la historia de los Seis Ducados y punto de arranque de toda la saga. Cuenta la vida de Traspié, el hijo bastardo del príncipe Hidalgo, heredero del reino y uno de los personajes más queridos, tanto por sus súbditos, como por la nobleza y por aquellos que tratan con él. Caballeros, sirvientes, damas y consejeros lo respetan, lo admiran y se sienten felices con su mandato, pues saben que algún día asumirá el trono del rey Artimañas.

Pero entonces llega Traspié, un niño con el que nadie contaba, fruto de un desliz del príncipe seis años atrás. Su abuelo, el padre de la joven despreciada por Hidalgo, lo entrega a la corte para que ellos se ocupen de él. Pero eso desarticula toda la línea sucesoria y provoca una nueva sucesión de intrigas, envidias y dudas acerca de cuál será el futuro del muchacho. El rey debe ocuparse de ese nuevo elemento, en un sentido o en otro.

Y luego está el asunto de la magia, inevitable en una obra de fantasía. Aquí recibe el nombre de la Habilidad y está reservada, en principio, para la familia real, aunque hay otros que pueden utilizarla espontáneamente. Traspié también es capaz de eso, pero nunca ha recibido una educación adecuada ⸺como de cualquier otra cosa⸺.

Aprendiz de asesino es la narración en primera persona de la vida del muchacho, en una sucesión de anécdotas de infancia, problemas y aprendizajes, durante su búsqueda de la madurez. Eso sí, la profusión de detalles en la mayoría de escenas, incluso en las más banales, puede llegar a agotar a los lectores impacientes. Olores, colores y sonidos reciben explicaciones pormenorizadas, lo que llega a ahogar la trama principal en ocasiones y a hacer perder de vista lo que realmente quiere contar.

La trilogía de los Vatídico es un hito superventas que merece la pena probar, uno de los pilares de la fantasía moderna, respetado por creadores y lectores de todo el mundo. ¿Te animas?

Más novelas, autores y habilidades extrañas en este enlace.

Reseñas aventureras: «La joven durmiente y el huso», de Neil Gaiman

Durante siglos, los cuentos fueron la manera de educar a los pueblos, de transmitir enseñanzas, de crear valores o de advertir sobre las amenazas que aguardaban en la oscuridad. Las ancianas se reunían en torno a las hogueras y contaban historias acerca de dioses coléricos, genios caprichosos y personas virtuosas que lograban el éxito contra todos los demás. El malvado recibía su castigo, el valor se recompensaba y los pobres con honor terminaban siendo ricos.

Esto resultó muy importante en sociedades antiguas, donde la corona, la riqueza y los títulos nobiliarios se heredaban sin necesidad de merecerlos y en el bosque se escondían bandidos capaces de matar a cualquiera por unas pocas monedas. Los curanderos dominaban el arte de utilizar las hierbas y casi todas las enfermedades resultaban mortales, extrañas e incomprensibles. De ahí surgieron los cuentos de brujas, maldiciones, princesas condenadas y príncipes que acudían a rescatarlas. También los lobos feroces y los leñadores que protegían a las niñas pequeñas, los enanos que cavaban en la montaña y las hadas madrinas.

Cada sociedad ha tenido sus cuentos, acordes con su propia escala de valores. Cuando los pueblos cambian, sus dioses cambian con ellos, y por tanto las historias en las que se cuentan sus hazañas. Las ideologías, los sueños de futuro y las pretensiones de los cuentacuentos se han ido adaptando al paso del tiempo, y Neil Gaiman sabe de eso, como ha demostrado en muchas de sus obras.

Este autor inglés de amplia formación clásica ha cultivado, a lo largo de los años, su habilidad para reescribir los cuentos antiguos y darles nueva vida. Si Coraline es una versión actualizada de Alicia en el país de las maravillas, y si en The Sandman mostró sus enormes influencias shakespearianas, La joven durmiente y el huso propone una renovación completa del cuento de la bella durmiente y de Blancanieves, en una historia común en la que no hay ningún príncipe que venga a rescatarlas, sino que son ellas mismas ⸺con la ayuda de tres enanos muy graciosos⸺ las que tendrán que apañárselas para acabar con la bruja. O las brujas, que cada una tuvo la suya. O quizá sean una misma familia de brujas que se dedica a abusar de los simples mortales.

«La reina se despertó temprano aquella mañana.

⸺Sólo una semana ⸺dijo en voz alta⸺. Dentro de una semana seré una mujer casada.

Sonaba increíble y, al mismo tiempo, definitivo. Se preguntaba cómo se sentiría siendo una mujer casada. Si la vida consistía en elegir, aquello supondría el final de la suya. Al cabo de siete días ya no le quedaría elección. Gobernaría a su pueblo. Tendría hijos. Quizá muriera al dar a luz, quizá muriera muy anciana, o en el campo de batalla. Sin embargo, en el camino que llevara a su muerte, cada paso que diera sería ineludible.

Oía a los carpinteros trabajar en los prados que se extendían más allá del castillo; construían una grada para que sus súbditos pudieran asistir al enlace. Cada martillazo sonaba como un latido».

Así comienza la historia, que en cierta forma supone un final para la vida de Blancanieves. Su madrastra ha muerto y ella por fin ha heredado el reino que perteneció a su padre. Aun así, debe casarse con el príncipe que la salvó, algo que la está quemando por dentro. ¿Cómo será su vida de casada? ¿A qué tendrá que renunciar? ¿Y por qué debe renunciar a algo solo por el hecho de ser mujer?

De ella se espera que contraiga matrimonio, que gobierne con justicia y que dé al reino unos hijos que mantengan el linaje. Pero ¿y si eso no es lo que desea para su vida? ¿Y si realmente sueña con viajar, luchar, acabar con brujas como la que estuvo a punto de quitarle la vida?

De pronto, llega a sus oídos una historia apasionante: la de una maldición que está asolando el reino vecino, por la que humanos y animales caen dormidos y nadie es capaz de despertarlos. Exactamente igual que le ocurrió hace décadas, según cuentan, a una princesa que cayó bajo la maldición de una bruja, y que desde entonces duerme en el interior de un castillo rodeado de zarzas a la espera de quien pueda rescatarla.

Para la reina no puede haber una excusa mejor: una aventura, un viaje, una última lucha antes de casarse. Empuñar su espada, cabalgar su mejor montura y dirigirse hacia la guerra al frente de sus tropas. Demostrar su valor, no solo su linaje.

Gaiman plantea en La joven durmiente y el huso un cuento de mujeres valientes, poderosas y decididas que avanzan hacia el peligro sin inmutarse. Al principio son víctimas y materia de cambio, pero luego descubren la manera de decidir por sí mismas y se hacen dueñas de su destino. Y todo eso contado con unas hermosísimas ilustraciones de Chris Riddell que hacen de este libro un verdadero tesoro.

Especialmente recomendado para todo aquel que haya leído cuentos alguna vez en su vida. Es decir, para todos los pueblos de la humanidad.

Más brujas, reinas, enanos y valores morales en este enlace.

Reseñas aventureras: «Bribones: La sombra sobre Gerada», de El Torres y Rukikun.

La fantasía heroica en general y el cómic de fantasía en particular no son, para nada, exclusivos del mercado anglosajón. Aunque fueran autores de habla inglesa los primeros en popularizar las grandes narraciones de bárbaros, espadachines, brujos, magas, ladrones y objetos mágicos protegidos en el interior de una torre, existen también unas cuantas historias de procedencia hispana que se pueden contar entre las mejores del género.

Una editorial en concreto, Karras Comics, ha hecho de la fantasía heroica su seña de identidad, con títulos tan importantes como Ghost Wolf o The barbarian king. Pero además ha publicado la última aventura de una de las parejas de guerreros más veteranos y queridos de la espada y brujería: los Bribones.

La historia de Bribones viene de atrás, de 1998, y en concreto de la desaparecida revista Barbarian, donde El Torres y Juan José Ryp plantearon la serie como una forma de reinterpretar los clásicos de la fantasía desde un punto de vista cómico. Bram y Weasel son dos ladrones, mercenarios, bebedores y camorristas que tratan de sobrevivir, y quizá hasta hacerse ricos, en un mundo de brujos y hechiceros sin escrúpulos. Ellos solo cuentan con sus armas y su poca delicadeza a la hora de afrontar cualquier misión, y eso, como es lógico, suele dar lugar al desastre.

Con varias publicaciones en España y también en Estados Unidos ⸺en la editorial Amigo Comics, con el título de Rogues⸺, ha llegado ahora la última historia de estos dos héroes tan atípicos, en la que se enfrentan a las peores criaturas del universo lovecraftiano.

«Los pícaros más descarados de la espada y brujería han vuelto. Y esta vez vienen perseguidos por criaturas más allá de la cordura. Bram y Weasel vuelven a liarla. Tras unas aventuras lejos de la mítica ciudad de Gerada… vuelven con un extraño artefacto: El Ojo de Byatis, que tratan de vender antes de que se pudra. Lo que los bribones no sospechan es que traerán la perdición sobre la ciudad… ¡La llegada del horror cósmico de los Primigenios! La serie de fantasía más divertida del premiado guionista EL TORRES (Nancy in Hell, Roman Ritual, Apocalypse Girl) vuelve con más humor que nunca, esta vez enfrentándose a los monstruos lovecraftianos, narrada con el increíble arte de RUKIKUN… ¡y con ilustraciones de afamados artistas invitados!».

El Torres es un veterano guionista de fantasía y gran conocedor de la obra de Robert E. Howard y H. P. Lovecraft, así como del nexo que hubo siempre entre ambos. Bribones: La sombra sobre Gerada es un precioso homenaje a las narraciones de un autor único, que creó su propio género: el del horror cósmico. Sobre la base de una admiración profunda, El Torres lleva la historia a su terreno y este cómic resulta tan divertido como los anteriores, con Bram y Weasel metidos en líos imposibles de solucionar, enfrentados en este caso a dioses primigenios que quieren controlar el mundo ⸺aunque el mundo de los Bribones no funciona exactamente igual que el nuestro, como van a comprobar enseguida⸺ e incluso con la intervención del propio Lovecraft, que tiene un papel muy importante en la trama.

Karras Comics apuesta fuerte por la espada y brujería, con una edición magnífica acompañada de extras, lo que demuestra que el género tiene un hermoso futuro por delante cuando se le dedica tanto esfuerzo y tanta genialidad a las obras. Y en concreto Bram y Weasel parece que aún tendrán muchas más aventuras, si los dioses lo permiten.

Más críticas aventureras, hechiceros, bárbaros y objetos mágicos protegidos en el interior de una torre en este enlace.

Reseñas aventureras: «Ghost Wolf», de El Torres, Luis Czerniawski, Loren Lorente, Ángel Hernández, Sandra Molina, Ali McNavi, Juan Carlos Ruiz y Esther Sanz.

Hay historias más grandes que las personas y que sobreviven al paso del tiempo y los intentos por sepultarlas. Esto es lo que ha ocurrido con este cómic y de lo que trata, en realidad. A finales de los años noventa, Juan Torres, El Torres, creó una historieta junto a Luis Czerniawski, también conocido como Siku, para la desaparecida revista «Barbarian». Entonces se llamaba «El espíritu del lobo» y trataba sobre un hombre que hacía un pacto con un lobo, al comienzo de los tiempos, y ambos se comprometían a unirse en defensa de sus valores, su cultura y su tradición. Este pacto se transmitía de padres a hijos y, a modo de historia, se volvía a sellar en cada generación, para que aquel pueblo primitivo nunca olvidase de dónde venía. Era un cómic de bárbaros en la montaña, de pueblos salvajes y guerreros con hachas enormes, que servía como homenaje al género de espada y brujería y en concreto al trabajo del maestro Frank Frazetta.

Pero la cosa no tuvo mucho éxito y quedo reducida a aquello. El Torres admite que en Estados Unidos no comprendieron el trasfondo del cómic y le achacaron un supuesto componente chauvinista, una interpretación xenófoba acerca de la resistencia contra la inmigración ilegal. Horrorizado, el escritor olvidó al hombre, al lobo y al pacto que se había forjado entre ambos.

Pero el tiempo no fue capaz de sepultar una historia tan grande. En 2014, El Torres quiso darle otra oportunidad a unos personajes en los que él personalmente creía, de modo que reescribió la antigua historia, de la misma forma que el pueblo de la montaña la transmitía de padres a hijos. La historia floreció de nuevo, esta vez con nuevos protagonistas, que volvían a asumir el manto del lobo. Así es como surgió «Ghost Wolf, volumen 1: Nacido en nieve y sangre», un compendio de diversas historias, llevadas a cabo por equipos creativos diferentes, y que tratan en su conjunto sobre el legado. Un hombre que escapa de un grupo de esclavistas y se une al antiguo Ghost Wolf. Una mujer que defiende a su pueblo del ataque de unos monstruos que permanecían ocultos en la tierra. Un líder que cae en la tentación del oro. Una bruja cuervo que trae consigo el horror.

Este cómic es pura aventura, pura destrucción bárbara. Es el perfecto ejemplo de la evasión. Entre sus páginas el tiempo vuela y es difícil leer solo una página y escapar del embrujo de sus batallas, heroísmo y sacrificio. Las imágenes son tan poderosas que no resultan sencillas de olvidar.

Hay autores que se han convertido en garantía de calidad y cualquiera de sus obras alcanza el rango de legendarias, además de ser una compra segura. El Torres es uno de esos autores, y el hecho de que Karras Comics haya agotado ya la segunda edición de «Ghost Wolf, volumen 1» lo demuestra.

Más bárbaros con hachas enormes y autores legendarios en este enlace.

Reseñas aventureras: «Legado de plumas», de Marina Tena

Descubrí este libro gracias al club de lectura Diseccionadores de novelas, que lo propuso para leer en común, comentar en Goodreads y finalmente organizar una quedada virtual con la autora y así poder hacerle todas esas preguntas que nunca imaginó. La experiencia fue maravillosa. En el grupo, las opiniones fueron unánimes: se trataba de una de las mejores novelas de los últimos años. Además, Marina Tena resultó una persona amable, cercana, divertida, cómplice y dispuesta a todo tipo de bromas sin sentido. El encuentro fue tan apasionante para ella como para nosotros, con un chat virtual que se prolongó varias horas. Allí se debatió sobre fantasía, ciencia–ficción, protagonistas con discapacidades, técnicas narrativas, bolsilibros, novelettes y unas cuantas locuras más. Quien no conozca este club de lectura debería pasarse por allí lo antes posible, porque se cuentan cosas que importan —y otras muchas que no importan tanto, pero divierten un montón—.

La novela en sí es de las que te alegran el día. Se devora en un momento y te deja con ganas de más, no porque vaya a continuar en una secuela o forme parte de una saga, sino porque la autora juega con las elipsis narrativas de un modo portentoso. Lo que no se cuenta y solo queda bosquejado en el fondo de la imagen influye tanto como las cosas que sí se cuentan. La narración es cuidadosa, experimental y a la vez deudora de los grandes clásicos, que se nota que ha desmenuzado y actualizado para una época nueva. Porque en el fondo —y esta es una de las grandes virtudes de la novela— se trata de la vieja historia de terror del lugar cerrado del que debe escapar un protagonista discapacitado, en este caso dos, antes de que sus captores lo descubran. Es el tradicional suspense hitchcockiano, la incertidumbre de qué les ocurrirá a los personajes ante un peligro claro que se cierne sobre ellos. El componente fantástico apenas se descubre en profundidad y sirve como justificación para que los protagonistas pasen un mal rato. Y de esa manera, también el lector, que disfruta preguntándose qué será de ellos.

La sinopsis de la historia, que además, es el propio comienzo del texto, deja claro de qué estamos hablando:

«“Mi madre nos quería hasta la locura. Hasta la desesperación. Por eso nos arrancó los ojos. Era el precio de soñar que podía salvarnos así la vida”.

El sacrificio de su madre salva la vida de Briana y Arlen. Consigue que los ángeles decidan adoptarlos como mascotas a las que cuidar en su torre de cristal. Pero los niños crecen, su tiempo se les acaba. Briana sabe que deben huir o morir. Pero ¿pueden escapar de unas criaturas tan poderosas?».

Unos ángeles malvados que torturan, destripan y aterrorizan el mundo de los hombres. Una maldición que prohíbe que nadie los vea, bajo pena de muerte. Una madre que decide arrancarles los ojos a sus dos pequeños, para que puedan sobrevivir. Una condena eterna como sirvientes de los dos ángeles, al menos hasta que ellos se cansen y los maten, igual que hicieron con los demás miembros de su familia. Briana y Arlen son dos niños que han crecido en la torre en la que habitan los malignos ángeles Azrael y Tamiel, a los que han servido como criados —o tal vez como mascotas que los hacen reír—. Su única esperanza de seguir vivos es que los ángeles los vean útiles, y por eso limpian la torre y cuidan de que todo esté perfecto. De otro modo, no tienen duda de que los matarían sin dudar. Pero, al mismo tiempo, Briana sueña con escapar de allí y hace planes que les permitan fugarse. No será nada fácil, entre su discapacidad y que Arlen no parece tan dispuesto como ella. Pero no puede quedarse allí por más tiempo. Necesita ser libre.

Así es como avanza «Legado de plumas», con una curiosa narración en primera persona que aporta esa vivencia propia de la pérdida de la visión. Los detalles están contados con los otros sentidos, lo que emplea unos medios muy poco frecuentes en literatura. No hay descripciones visuales, sino auditivas, olfativas y táctiles. El lector se mete en ese mundo propio, obsesivo y claustrofóbico, donde solo tiene sentido la lucha entre contrarios: los ángeles, por dominar; los niños, por salir de allí.

La historia es tan intensa que por fuerza tenía que mostrarse en una novela corta. La autora maneja perfectamente los tiempos narrativos y no comete el frecuente error de alargar y alargar y alargar y alargar los textos para ocupar espacio. «Legado de plumas» presenta lo que quiere contar, lo hace y se acaba. Y deja al lector con una presión en el pecho que no se olvida fácilmente.

Una novela indispensable, que demuestra que el terror y la fantasía son paraguas bajo los que siempre caben propuestas nuevas, cuando los creadores son los bastante hábiles para saber buscarlas y luego trabajar con ellas. El resultado, desde luego, es apasionante.

Y a ello contribuye mucho la impresionante portada de Libertad Delgado, que hace que no puedas apartar la mirada y el libro acabe en tu estantería quieras o no.

Más ángeles malvados, torres claustrofóbicas y niños ansiosos por escapar —o no— en este enlace.